30/6/09

Onetti. Obras completas III



Juan Carlos Onetti.
Obras completas III.
Cuentos, artículos y miscelánea.

Edición de Hortensia Campanella.
Prólogo de Pablo Rocca.
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.
Barcelona, 2009.


Majestades, excelentísimos señores académicos, dignísimas autoridades, señoras y señores:
Yo nunca he sabido hablar ni bien ni regular. La elocuencia, atributo muy hispánico, me ha sido vedada. Hablo mal en privado, por eso hablo poco en las pequeñas reuniones de amigos, y hablo peor en público, por lo cual sería mejor para ustedes que no les dijera nada.

Así comenzaba Juan Carlos Onetti el único discurso que pronunció en su vida (Montevideo, 1909- Madrid, 1994). Lo leyó el 23 de abril de 1981 en Alcalá de Henares en la recepción del Premio Cervantes y es uno de los textos que recoge el tercer tomo de sus Obras Completas en Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores.

Con estos Cuentos, artículos y miscelánea, en edición de Hortensia Campanella y con un muy interesante prólogo de Pablo Rocca sobre los límites de la representación narrativa de la realidad, culmina la publicación de las obras completas de Juan Carlos Onetti en Galaxia Gutenberg, tras los dos tomos anteriores, que recogían sus novelas y que se publicaron en 2006 y 2007.

Una tarea iniciada hace seis años y que se cierra con este tercer volumen que aparece en la fecha exacta del centenario de Onetti. Ha sido el tomo de elaboración más complicada, porque reúne por primera vez en un volumen decenas de artículos, un ingente material periodístico disperso y misceláneo. A la dificultad de reunir ese material se une la de organizarlo, pero el resultado está lleno de hallazgos y recuperaciones que justifican el arduo trabajo y compensan el esfuerzo de los editores, con Hortensia Campanella a la cabeza.

Poco hay que decir de nuevo de los cuentos de Onetti, uno de los maestros reconocidos del género en lengua española. Por cierto, una de las novedades que incorpora esta edición es El último viernes, un cuento inédito hasta hace unos días. Aparece -con varios relatos inéditos- junto con El infierno tan temido o Bienvenido, Bob, obras maestras de un género en el que Onetti estuvo a la misma altura, por lo menos, de sus mejores novelas.

Como las novelas, sus cuentos viven en la frontera difusa del mundo real y la ficción, entre el discurso y la historia y exploran la realidad a través de unos personajes de perfiles borrosos y comportamientos complejos.

Los artículos periodísticos, que escribió durante toda su vida, desde la época en que firmaba como Periquito el aguador hasta los veinte años españoles, establecen conexiones constantes con los relatos y las novelas, porque definen el marco de referencia de su mundo literario y abren distintas líneas de reflexión sobre su propia escritura.

Esos artículos no sólo fueron su campo de aprendizaje y de práctica de la prosa. En muchos de ellos recoge sus reflexiones de lector, expresa sus admiraciones y traza un mapa literario con nombres fundamentales para entender su escritura: Faulkner, Proust, Celine, Mann, Cortázar o Rulfo.

La tercera sección recopila, bajo el rótulo Miscelánea, un material tan inclasificable como interesante. Rarezas y rescates en formas variadas: prólogos, autorretratos y autoentrevistas, conversaciones, algún que otro poema o la única conferencia que dictó en 1974, Por culpa de Fantomas, excepcional no sólo por única, sino porque está llena de claves que iluminan su narrativa.

Por eso, los cientos de textos reunidos en este espléndido tomo forman un todo coherente en el que se perciben constantemente líneas de conexión entre cuentos, artículos y esos textos misceláneos, entre lectura y escritura, entre creación, método y reflexión.

Completa la edición un abundante aparato de notas sobre la génesis, la difusión, la recepción y el sentido de estos textos magistrales. En uno de ellos, Retórica literaria, un artículo que publicó en Marcha el 28 de julio de 1939, hace ahora setenta años, definía Onetti su proyecto literario, que no había hecho más que comenzar:

Durar frente a la vida, sosteniendo un estado de espíritu que nada tenga que ver con lo vano e inútil, lo fácil, las peñas literarias, los mutuos elogios, la hojarasca de mesa de café.
Durar en una ciega, gozosa y absurda fe en el arte, como en una tarea sin sentido explicable, pero que debe ser aceptada virilmente, porque sí, como se acepta el destino. Todo lo demás es duración física, un poco fatigosa, virtud común a las tortugas, las encinas y los errores.



Santos Domínguez

29/6/09

Los héroes griegos


Karl Kerényi.
Los héroes griegos.
Prólogo de Jaume Pòrtulas.
Traducción de Cristina Serna.
Atalanta. Gerona, 2009.

Atalanta edita un estudio ya clásico sobre la profunda huella que han dejado las leyendas heroicas de la Grecia clásica no sólo en la configuración de prototipos literarios o éticos, sino en la formación del pensamiento occidental.

Lo publicó el húngaro Karl Kerényi en 1958, lo dedicó a los poetas del futuro y es el complemento imprescindible de una mitología para adultos cuyo primer volumen estaba dedicado a los dioses griegos. Como en aquella primera entrega, se trata de una narración continua que prescinde del análisis erudito y se construye como una presentación descriptiva puesta en boca de un narrador inventado por Kerényi: un griego isleño de nuestro tiempo que cuenta esos mitos y leyendas heroicas desde dentro, como parte de su propia realidad.

Con esa voluntad narrativa, se asume así un único punto de vista omnisciente que recorre una parte fundamental de nuestro inconsciente colectivo para hablar de unas historias que abarcan desde los relatos de Cadmo y Harmonía a las consecuencias de la guerra de Troya y se desarrollan entre la desembocadura del Guadalquivir y el Cáucaso.

Elemento central de la triple división que propuso Píndaro en su segunda Olímpica entre los dioses, los héroes y los mortales, en la figura del héroe se funden la literatura, la religión, la antropología y la historia del pensamiento en un enfoque complementario de la mitología de las divinidades, porque –como explica Kerényi- los dioses reclaman a los héroes y estos forman parte de la mitología. Desde allí pasaron a un tiempo que ya no trata de “historias”, sino de “historia”.

Por eso los héroes viven como unos antepasados prestigiosos en las fronteras que separan mitología e historia, en una forma especial de casi-existencia cuya solidez y centralidad inmutable comparten con los dioses.

Combinando las fuentes de la tradición escrita y las imágenes de la cerámica y el arte sepulcral, Kerényi organiza la narración en tres libros. El primero, que arranca de las leyendas tebanas, habla de los Dioscuros, de Perseo, de Edipo o Atalanta; el segundo se centra en la figura de Heracles y sus doce trabajos y la tercera, por fin, se centra en los héroes atenienses.

En todo ese recorrido queda abierta la posibilidad de un segundo sentido que, más allá de la mera narración literal y externa, concierne a una zona profunda de nuestra mentalidad individual o colectiva.

La edición incorpora una abundante serie de láminas que reproducen escenas heroicas en cráteras y vasos, una cerámica modesta y portentosa, como la denomina Jaume Pòrtulas en su excelente prólogo.

Santos Domínguez

28/6/09

Un médico rural y otros relatos pequeños


Franz Kafka.
Un médico rural y otros relatos pequeños.
Traducción de Pablo Grosschmid.
Impedimenta. Madrid, 2009.


Para cerrar una temporada llena de aciertos en forma de recuperaciones y de descubrimientos, Impedimenta publica Un médico rural y otros relatos pequeños de Kafka. Más de treinta textos que formaron parte de dos colecciones de cuentos del autor de La metamorfosis, en una nueva traducción de Pablo Grosschmid y en una cuidada edición que incorpora abundantes y significativas ilustraciones fotográficas y documentales -como la esquela que avisa de su muerte el 3 de junio de 1923- sobre Kafka y su mundo en página completa.

Un médico rural,
el libro del que toma título este volumen, lo publicó en 1920, tres años después de haberlo terminado. Está ya en él, sintetizado y complejo a la vez, el Kafka canónico y maduro, el escritor nocturno que cuestiona angustiosamente el mundo, el oscuro oficinista que se desdibuja en máscaras irónicas o se atrinchera en el interior de sí mismo y anticipa en Ante la Ley una semilla de El proceso o deja en sus páginas varias parábolas inolvidables (Chacales y árabes, Un mensaje imperial o Informe para una Academia) sobre el sinsentido y los límites de la expresión, sobre la crisis de la identidad y la razón.

El otro, Percepciones, fue el primer libro que publicó Kafka. Apareció en 1912, poco después de haber escrito La metamorfosis, y contiene textos menos conocidos, pero igualmente memorables, como El deseo de ser piel roja o el excelente Para reflexión de jinetes.

El destino de Kafka – escribió Borges – fue transmutar las circunstancias y las agonías en fábulas.

¿Un pequeño Kafka? No. No hay un Kafka pequeño. Con estos textos, breves pero no pequeños, estaba inaugurando una de las direcciones fundamentales del cuento contemporáneo.


Santos Domínguez

27/6/09

La aldea de sal



Lêdo Ivo.
La aldea de sal.
Traducción de Guadalupe Grande
y Juan Carlos Mestre.
Calambur. Madrid, 2009.


Con selección y traducción de otros dos poetas, Guadalupe Grande y Juan Carlos Mestre, Calambur publica La aldea de sal, una amplia antología bilingüe del brasileño Lêdo Ivo (1924), uno de los poetas más importantes en lengua portuguesa.

Ivo es autor de una amplia obra que no se limita a la poesía y se desarrolla en otros géneros como la novela y el ensayo. Y sin embargo ha sido muy poco editado en España. Aparte de los textos aparecidos en revistas y antologías, la agencia española del ISBN sólo registra un título de Lêdo Ivo, La moneda perdida, que apareció hace veinte años en Olifante y circuló de forma muy restringida.

La poesía de Lêdo Ivo plantea un constante duelo entre la inspiración y el diccionario, equilibra conciencia ética y ambición expresiva, compasión y potencia visionaria. Entre dos títulos significativos, Las imaginaciones (1944) y Requiem (2008), transcurre una poesía construida sobre la capacidad verbal de las imágenes y la dimensión telúrica de la mirada, una poesía planteada como actitud solidaria y como exploración de lo inefable, como conocimiento de lo que vive sólo en el poema y como diálogo imaginativo con la realidad. En forma de elegía o de oda, de lamento o celebración de la vida y la ruina del tiempo, sus textos oscilan entre la iluminación y la búsqueda del sentido, con referencias constantes a la memoria, el mar, la infancia, la fugacidad o la soledad.

A su primer libro, Las imaginaciones, pertenece este poema memorable en el que aparecen ya muchas de las claves de toda su obra:

Vals fúnebre de Hermengarda

Aquí estoy, junto a tu sepultura, Hermengarda,
para llorar tu pobre y pura carne que ninguno de nosotros vio pudrirse.
Otros vendrán lúcidos y enlutados,
pero yo vengo bebido, Hermengarda, yo vengo borracho.
Y si mañana encontráramos la cruz de tu fosa tirada en el suelo,
no fue la noche, Hermengarda, ni tampoco fue el viento.
Fui yo.

Quise amparar mi embriaguez bajo tu cruz
y rodé hacia la tierra donde reposas
triste, aunque cubierta de flores.

Aquí estoy, junto a tu tumba, Hermengarda,
para llorar nuestro amor de siempre.
No es la noche, Hermengarda, no es el viento.
Soy yo.


Los poemas de Lêdo Ivo están llenos de ventanas abiertas al mundo, de descubrimientos y de revelaciones a través de una mirada que se hace palabra y conciencia del lenguaje, de su capacidad creativa y sus limitaciones. Lo explica en uno de sus textos más justamente famosos:


Mi patria

Mi patria no es la lengua portuguesa.
Ninguna lengua es una patria.
Mi patria es la tierra tierna y untuosa donde nací
y el viento que sopla en Maceió.
Son los cangrejos que corren en el lodo de los manglares
y el océano cuyas olas continúan mojando mis pies cuando sueño.
Mi patria son los murciélagos colgados de la techumbre de las iglesias carcomidas,
los locos que danzan al atardecer en el hospicio junto al mar
y el cielo encorvado por las constelaciones.
Mi patria son las bocinas de los navíos
y el faro en lo alto de la colina.
Mi patria es la mano del mendigo en la mañana radiante.
Son los astilleros podridos
y los cementerios marinos donde mis ancestros tuberculosos y palúdicos no
paran de toser y temblar en las noches frías
y la fragancia del azúcar en los almacenes portuarios
y las tencas que se debaten en las redes de los pescadores
y las ristras de cebolla enroscadas en la tiniebla
y la lluvia que cae sobre los corrales de peces.
La lengua de que me valgo no es ni nunca ha sido mi patria.
Ninguna lengua engañosa es una patria.
Tan sólo sirve para que celebre mi gran y pobre patria muda,
mi patria disentérica y desdentada, sin gramática y sin diccionario,
mi patria sin lengua y sin palabras.

Lêdo Ivo, con su voz cercana y su mirada creadora y piadosa, es uno de esos pocos poetas con los que el lector tiene la impresión de que la poesía es una actividad indispensable, que está ahí, descendiendo sobre los hombres.


Santos Domínguez

26/6/09

Romanticismo


Rüdiger Safranski.
Romanticismo.
Una odisea del espíritu alemán.

Traducción de Raúl Gabás.
Tusquets. Barcelona, 2009.


Una odisea del espíritu alemán es el elocuente subtítulo de Romanticismo, el magnífico estudio que Rüdiger Safranski publicó hace dos años y que ahora edita Tusquets en su colección Tiempo de Memoria con traducción de Raúl Gabás.

Suma de historia de las ideas, análisis filosófico y narración intrahistórica, Rüdiger Safranski ha organizado sus dieciocho capítulos en dos partes: El Romanticismo, que es una aproximación al movimiento romántico alemán de principios del siglo XIX, a las circunstancias históricas en las que surge y a sus claves estéticas, filosóficas o literarias. La segunda sección – Lo romántico- se centra en sus repercusiones ideológicas, en sus persistentes efectos en la configuración de lo contemporáneo.

Lo explica su autor en estos términos: Este libro trata del Romanticismo y de lo romántico. El Romanticismo es una época. Lo romántico es una actitud del espíritu que no se circunscribe a una época. Ciertamente halló su perfecta expresión en el periodo del Romanticismo, pero no se limita a él.

Poliédrico y contradictorio, pero fundamental en la formación de la mentalidad y la sensibilidad contemporáneas, el Romanticismo es la consecuencia cultural de la Revolución Francesa y promovió su propia revolución en el terreno estético e ideológico. La ruptura de lo clásico, el triunfo de lo individual sobre lo colectivo, la exuberancia del corazón en el sentimiento desbordado, el exceso del yo frente al fracaso de la sobria razón ilustrada son algunas de las claves de un movimiento que, más allá de las modas fugaces, contempla el mundo como obra de arte, reivindica el misterio nocturno y la rebeldía y expresa el malestar del artista que ha sido desplazado a los márgenes de la actividad social.

En último extremo, el Romanticismo en sus planteamientos ideológicos y artísticos es no sólo una reacción irracionalista dentro de los movimientos pendulares de la historia de la cultura, sino la extremada protesta de quienes renegaban del Antiguo Régimen, pero no encontraban su lugar en la nueva organización de la sociedad industrial que los relegaba a una situación irrelevante.

De ese cambio de posición del artista, el escritor y el intelectual en la nueva situación social surge la emancipación del pensamiento filosófico, la subjetividad vitalista y antinormativa de la creación literaria, musical o pictórica, pero también el desasosiego que está en la raíz de muchas actitudes románticas.

La persistencia de esas actitudes en todo el siglo XIX, en los movimientos de vanguardia del siglo XX, su repercusión en el nacionalsocialismo (la pesadilla febril del sueño romántico, que engendra sus propios monstruos) o su reaparición en el espíritu juvenil del 68 son el objeto de la segunda parte del volumen. Porque la crisis que empezó a manifestarse en el concreto periodo cultural que llamamos Romanticismo en autores como Herder, Fichte, Schelling, Hoffmann, Hölderlin o Schiller se agudizó con Niezstche o con Hofmannsthal, se prolongó en la poesía de Rilke o en la filosofía de Heidegger y manifestó su vigencia en Thomas Mann o en las teorías de Jung.

Como en otros libros de Safranski, el rigor se compagina en Romanticismo con la capacidad narrativa y la solidez intelectual nunca es un obstáculo para la amenidad en la descripción de un movimiento que estrictamente duró tres décadas, pero tuvo consecuencias que se prolongan en la actualidad a través de una serie de cruciales estaciones de paso que se llamaron Wagner, Nietzsche o Rilke, tan intermedios como determinantes de todo lo que vino después de ellos y llega hasta hoy.

Santos Domínguez

25/6/09

Equipaje de vacaciones. Viajes


Henri de Régnier.
Venecia.
Traducción de
Juan José Delgado Gelabert.
Cabaret Voltaire. Barcelona, 2009.


Cabaret Voltaire publica Venecia, una colección de prosas de Henri de Régnier (1864-1936), con traducción de Juan José Delgado Gelabert y con treinta y cuatro espléndidas fotografías. Elogiado por Remy de Gourmont y admirado por Proust, tan cercano a su sensibilidad decadentista, Régnier vivió y escribió venecianamente. Venezianamente visse e scrisse, dice la lápida que honra su memoria en el Palazzo Ca’Dario, su lugar preferido, el sitio donde pasó algunas temporadas y escribió la mayor parte de estos textos en los que está no sólo el espíritu de quien los escribió, sino el alma de la ciudad misteriosa que recorrió como un flâneur.





Cees Nooteboom.
Tumbas de poetas y pensadores.
Fotografías de Simone Sassen.
Traducción de María Condor.
Debolsillo. Barcelona, 2009.

Visitamos a unos muertos a los que conocemos mejor que a la mayoría de los vivos. Porque en gran medida la literatura es una conversación con los muertos, Cees Nooteboom visitó durante años decenas de tumbas de poetas y pensadores. De esa experiencia surgió este libro que ahora aparece en formato de bolsillo, ilustrado con las espléndidas fotografías en blanco y negro que hizo Simone Sassen. Un viaje inducido por la lectura y que invita a la relectura, porque el que visita la tumba de un poeta emprende una peregrinación a sus obras completas.





Guillaume Apollinaire.
El paseante de las dos orillas.
Traducción de Elena Fons
y Jèrôme Gauchet.
Epílogo de J. Ignacio Velázquez.
El olivo azul. Córdoba, 2009.

El olivo azul inaugura la colección Errantes, dedicada a los viajes y a los viajeros que los narran. La primera entrega es El paseante de las dos orillas, de Guillaume Apollinaire, un libro con el que su autor se incorporaba a la tradición del flâneur, que implica antes que el viaje físico una actitud, una forma de mirar y de estar en el mundo. En él, Apollinaire propone un recorrido por las dos orillas del Sena, un collage con abundantes fotografías de la época, con caricaturas de escritores y caligramas. Librerías, escenarios de crímenes, personajes extravagantes y escritores de comienzos del XX salen a nuestros encuentro en este paseo por los muelles del Sena, esa deliciosa biblioteca pública, en palabras de Apollinaire, que no llegó a verlo publicado.





Julio Camba.
Un año en el otro mundo.
Prólogo de Ignacio Carrión.
Rey Lear. Madrid, 2009.

Nueva York no es una ciudad. Es un sistema, una teoría, escribe Julio Camba en La ciudad teoría, uno de los artículos que forman parte de la recopilación de las crónicas que escribió como corresponsal de ABC en 1916. Un año en el otro mundo fue el libro que consagró a Camba como escritor cuando Azorín comparó su humor con el del Viaje sentimental de Sterne. La campaña electoral de las presidenciales, la entrada en la Primera Guerra Mundial y, sobre todo, las postales descriptivas del espíritu americano vistos con el humor ácido y la distancia crítica de quien sabía que lo fundamental en un escritor y en un periodista es saber mirar y comprender –como señala Ignacio Carrión en su inteligente prólogo- que es la mirada la que escribe.





Alberto Vigevani.
Verano en el lago.
Traducción de Francesc Miravitlles.
Minúscula. Barcelona, 2009.

Algo más de medio siglo tiene este espléndido texto de Alberto Vigevani que acaba de publicar Minúscula. Ambientado en los años treinta, Un verano en el lago recupera la memoria melancólica de un adolescente milanés de vacaciones en el lago de Como. Una refinadísima novela de formación que contiene dos viajes: el espacial y el temporal. La entrada en la madurez a través de la experiencia de la belleza en una narración en la que se combinan la elegancia descriptiva, la delicadeza en la percepción de los estados de ánimo y la melancolía en la evocación del pasado. La traducción de Francesc Miravitlles, inmejorable.


Alineación al centro


Alfred Kazin.
Un paseante en Nueva York.
Traducción de Juan Castilla Plaza.
Barataria. Barcelona, 2009.

Cada vez que regreso a Brownsville es como si jamás me hubiera marchado. Así comienza el primer capítulo de Un paseante en Nueva York, la memoria que escribe en 1951 Alfred Kazin de un paisaje -el de su barrio neoyorkino- y de un tiempo – el de su niñez y su adolescencia en un barrio judío y pobre de Brooklyn. Del metro a la sinagoga es el primero de los cuatro capítulos de un paseo que es más interior que exterior y que culmina en El verano: de camino a Highland Park.

Santos Domínguez

24/6/09

Equipaje de vacaciones. Ensayo


Adolfo Castañón.
Algunas letras de Francia.
Prólogo de José de la Colina.
Veintisieteletras. Madrid, 2009.

Veintisieteletras reúne en Algunas letras de Francia un amplio conjunto de artículos y ensayos sobre literatura francesa del escritor mexicano Adolfo Castañón. En orden alfabético, y precedidos de una carta-prólogo de José de la Colina, desfilan por estas páginas Voltaire (el hombre libre y el hombre libro), Chamfort (que siempre hablaba para el más inteligente), un Schwob risueño y genial, Le Clézio y la huella de los sueños, Saint-John Perse con sus composiciones rigurosas y clásicas, o José Mª de Hinojosa (el poeta-cartógrafo). Una espléndida colección de textos que son la invitación a la relectura ofrecida por un lector lúcido que escribe en ellos su autobiografía espiritual.




María Zambrano.
Las palabras del regreso.
Edición de Mercedes Gómez Blesa.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2009.


Cátedra recupera los artículos periodísticos que María Zambrano publicó en diarios españoles a la vuelta de un largo exilio de más de cuarenta y cinco años. Estas palabras del regreso, organizadas en diez capítulos temáticos, son una biografía del exilio de su autora y el testimonio intelectual de una pensadora fundamental en el panorama filosófico español del siglo XX. Aparecidos entre 1985 y 1990, son un exponente de la última etapa del pensamiento de María Zambrano, la que se desarrolla en torno a lo simbólico y a la idea de razón poética. Una de sus claves, la fenomenología del exilio y la identificación de la autora con la figura de Antígona.





Edna O'Brien.
Byron enamorado.
Espasa. Madrid, 2009.

En quien fue el más extravagante, atractivo y paradójico de los hombres de su tiempo convivieron muchos hombres. Contradictorio y creativo, intelectual y frívolo, son muchos los asedios que se han realizado a la figura desconcertante de Lord Byron. Ninguno consigue agotar todos sus matices, y eso justifica la aparición de un libro como este, una nueva biografía que insiste en el claroscuro poliédrico de su deslumbrante personalidad. Para escribirla, Edna O'Brien frecuentó durante años los doce tomos de diarios y cartas de quien hizo de su vida su mejor obra.




Antonio Fernández Ferrer.
Ficciones de Borges.
En las galerías del laberinto.
Cátedra. Madrid, 2009.

Un análisis múltiple y completo de los relatos que Borges agrupó en el volumen Ficciones. La génesis y las características de cada uno de los textos que forman lo que el comentarista llama impar artefacto borgiano. Sinopsis, comentarios y lecturas alternativas de las narraciones de un libro que es un laberinto en un jardín de senderos que se bifurcan en otras narraciones. Antonio Fernández Ferrer explica aquí la estrategia sutil de esos cuentos memorables y recopila además una gran cantidad de ilustraciones que trazan el plano de la biblioteca de Babel o proponen el rostro inverosímil de Funes el memorioso.



Karl Kerényi.
Los héroes griegos.
Prólogo de Jaume Pòrtulas.
Traducción de Cristina Serna.
Atalanta. Gerona, 2009.

Atalanta publica un estudio ya clásico del húngaro Karl Kerényi sobre la profunda huella que han dejado las leyendas heroicas de la Grecia clásica no sólo en la configuración de prototipos literarios o éticos, sino en la formación del pensamiento occidental. Con una voluntad más narrativa que analítica, se asume en él un único punto de vista, el de un narrador inventado, para recorrer una parte fundamental de nuestro inconsciente colectivo y para hablar de unas historias que abarcan desde los relatos de Cadmo y Harmonía a las consecuencias de la guerra de Troya y se desarrollan entre la desembocadura del Guadalquivir y el Cáucaso.





Luciano.
El bibliómano ignorante.
Traducción de Helena González.
Estudio introductorio de Iván de los Ríos.
Errata naturae. Madrid, 2009.

Dos textos irónicos y lúcidos sobre la banalización de la cultura en el siglo II. El bibliómano ignorante es el alegato contra un hombre rico que comparte su afición a los jovencitos y los chaperos con una bibliomanía superficial de la que espera obtener prestigio social e intelectual. El segundo, Si busca la vida buena, ¡compre uno de nuestros estilos filosóficos!, está organizado como un diálogo y recrea una subasta en la que filósofos como Sócrates, Pitágoras, Diógenes o Heráclito son sacados a subasta y ofrecidos a los compradores que aspiran a llevarse a su casa a un pensador de renombre. Dos textos actuales de aquel Luciano de Samósata que vivió hace casi dos mil años y parece nuestro contemporáneo. La traducción de Errata naturae va precedida de una espléndida introducción de Iván de los Ríos: Seis notas infames sobre las cosas de siempre o cómo esquivar a Luciano sin ser descubiertos.



Santos Domínguez

23/6/09

Equipaje de vacaciones. Narrativa

Juan Carlos Onetti.
Obras completas III.
Cuentos, artículos y miscelánea.
Edición de Hortensia Campanella.
Prólogo de Pablo Rocca.
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona, 2009.

Con este tercer tomo culmina la edición de las obras completas de Juan Carlos Onetti en Galaxia Gutenberg en el marco de las celebraciones del centenario. Ha sido el de elaboración más complicada, porque recoge por primera vez en un volumen un ingente material periodístico disperso. Por cierto, una de las novedades que incorpora esta edición es El último viernes, un cuento inédito hasta hace unos días. Aparece junto con El infierno tan temido o Bienvenido, Bob, obras maestras de un género en el que Onetti estuvo a la misma altura, por lo menos, de sus mejores novelas. Y en los artículos y las conversaciones, el maestro más circunstancial, pero también el más cercano. Tan Onetti como siempre.






Eudora Welty.
Cuentos completos.
Lumen. Barcelona, 2009.

Ahora que se cumple el centenario de su nacimiento, Lumen reúne los cuentos completos de Eudora Welty (1909-2001), como ya hizo con Flannery O’Connor y Katherine Anne Porter. Junto con ellas, Eudora fue una de las narradoras norteamericanas que renovaron el género del cuento sobre la base del mundo rural. Como ellas, aunque con un punto mayor de comprensión y simpatía hacia sus personajes, retrató la vida cotidiana de los habitantes del sur profundo de los Estados Unidos, un mundo tan ligado a otros grandes nombres como William Faulkner o Tennessee Williams.



Thomas Bernhard.
Relatos autobiográficos.
Traducción y prólogo de Miguel Sáenz.
Anagrama. Barcelona, 2009.

Con estos cinco Relatos autobiográficos de Thomas Bernhard, Anagrama inaugura su nueva colección, Otra vuelta de tuerca. Una pentalogía que reúne El origen, El sótano, El aliento, El frío y Un niño. Su traductor, Miguel Sáenz, ha escrito para la ocasión un breve prólogo en el que señala que estos cinco relatos constituyen la mejor puerta de entrada en la literatura de Bernhard. Cinco intensas novelas de formación de las que dijo Marcel Reich-Ranicki que constituyen la zona más rica y madura de su autor.




Zofia Nalkowska.
Medallones.
Traducción de Bozena Zaboklicka
y Francesc Miravitlles.
Minúscula. Barcelona, 2009.

Ocho relatos breves y perturbadores que escribió la narradora polaca Zofia Nalkowska en 1946. Era su manera de expresar el horror ante lo que conoció en la Comisión que investigó los crímenes nazis en Polonia. Con la dureza de la denuncia y la desnudez escueta en la narración de los hechos, estos Medallones, escritos en clave de reportaje, son el testimonio de una experiencia brutal cuya valoración se resume en estas líneas: Esta empresa, pensada y realizada con tanto rigor, fue obra de hombres. Fueron hombres quienes la ejecutaron y hombres quienes la padecieron. Fueron hombres quienes a otros hombres depararon semejante destino.
¿Qué clase de hombres?




Javier Sáez de Ibarra.
Mirar al agua.
Páginas de Espuma. Madrid, 2009.

Mirar al agua, el tercer libro de relatos de Javier Sáez de Ibarra, es un conjunto orgánico de textos narrativos que lleva como subtítulo Cuentos plásticos. Dieciséis relatos unidos por un nexo común: la referencia a las artes plásticas para proyectar una mirada pictórica o fotográfica sobre los objetos. Y más que eso: una exploración de las posibilidades técnicas del cuento, del punto de vista narrativo, el diálogo o la construcción del personaje.





Georges Perec.
¿Qué pequeño ciclomotor
de manillar cromado en el fondo del patio?

Traducción de Marisol Arbués y Hermes Salceda.
Alpha Decay. Barcelona, 2009.

Un Perec inédito en español. El juego, el humor insumiso, la escritura libre y desatada y la experimentación literaria en un texto que puede leerse como una novela antimilitarista o como un desinhibido manual de retórica. Tan iconoclasta e inimitable como siempre, un Perec imprescindible, en una traducción tan exigente como meritoria. Y nunca más se oyó hablar de aquel mono cabreado, escribe en la última línea, antes de proponer un índice parcial de flores y ornamentos retóricos. Un curso breve y superior de literatura.




Juan Benet.
Saúl ante Samuel.
Debolsillo. Barcelona, 2009.


Posiblemente sea esta la obra maestra de Juan Benet, que la tenía por la más completa de sus obras y a la que dedicó más de siete años. Saúl ante Samuel, que se reedita en Debolsillo con un clarificador análisis de Gonzalo Sobejano como epílogo, es una meditación sobre el fratricidio y el cainismo con la guerra civil en Región como telón de fondo. Una novela en la que –más y mejor que nunca- Benet pone el estilo por delante de la intriga y el discurso por encima de la historia. Algunos de los personajes más inolvidables de la narrativa benetiana (los dos hermanos, el primo Simón o la enigmática cuñada) recorren estas páginas con sus ambiguas resonancias bíblicas.




Julio Llamazares.
Luna de lobos.
Edición de Miguel Tomás-Valiente.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2009

La primera novela de Julio Llamazares, ambientada en la resistencia de los maquis en las montañas de León, es ya un clásico de la novela española del siglo XX. Más allá de la referencia a ese contexto histórico concreto, Luna de lobos es una reflexión sobre la condición humana y una confirmación del viejo aforismo que denuncia al hombre como un lobo para el hombre. La fuerza poética de su lenguaje sigue siendo – veinticinco años después de su primera edición- uno de sus valores más destacados.




Rétif de la Bretonne.
Las noches revolucionarias.
Traducción de Eric Jalain.
Prólogo de Alicia Mariño.
El olivo azul. Córdoba, 2009.

Apenas conocido en España, Rétif de la Bretonne (1734-1806), libertino y pornógrafo, fue el excepcional observador y cronista nocturno de las noches de París en unos años cruciales que marcaron la historia de Europa. Desde las Siete noches de la primera parte, que se inicia el 27 de abril de 1789 con la aristocracia intentando una última jugada en los Estados Generales, hasta el Terror de la segunda sección del libro, que registra la del 9 de octubre de 1793 como la última noche de una serie de veinte, el magnífico relato de primera mano de quien fue un testigo privilegiado de aquellas noches revolucionarias en un tiempo de furia y esperanza.



Leonard Woolf.
Las vírgenes sabias.
Traducción de Marian Womack.
Impedimenta. Madrid, 2009.

Leonard, el marido de Virginia Woolf, publicó Las vírgenes sabias en 1914 e inmediatamente la obra provocó un enorme escándalo porque era no sólo una descripción burlona de los ambientes de Bloomsbury, sino una sátira feroz de la hipocresía característica de la sociedad puritana inglesa de comienzos del siglo pasado. Y en el primer plano de ese ataque, su propia familia y la de su mujer, apenas disimulados tras unas claves reconocibles. Pero en esta novela autobiográfica está también la autocrítica que hace el propio Woolf de su personalidad problemática y su dificultad para las relaciones sociales o amorosas.



Giovanna Rivero.
Niñas y detectives.
Bartleby. Madrid, 2009.

El primer libro que publica en España la boliviana Giovanna Rivero (1972) es, en palabras de Edmundo Paz Soldán, "un vendaval de imágenes y tramas fascinantes y una fiesta del lenguaje." Los catorce relatos que integran este Niñas y detectives son una excelente presentación de una contundente voz narrativa, de un bien aprendido oficio en el diseño de los personajes y de un erotismo potente desde una inconfundible mirada femenina.




Bora Ćosić.
El papel de mi familia en la revolución mundial.
Traducción de Luisa Fernanda Garrido Ramos
y Tihomir Pištelek.
Minúscula. Barcelona, 2009.

Es una revelación y uno de los libros más divertidos que han aparecido en España en los últimos meses. Lo publicó Bora Ćosić hace ahora cuarenta años y lo edita Minúscula en su colección Paisajes narrados. Con una técnica que está a medio camino entre el neorrealismo italiano y la secuencia ingenua de las redacciones escolares, El papel de mi familia en la revolución mundial refleja con un humor directo y un ritmo vertiginoso las abigarradas escenas de una disparatada casa familiar desde la mirada infantil del narrador. Amarcord en Belgrado, la vida cotidiana y el humor inocente y corrosivo proyectados sobre unos personajes absurdos e inverosímiles sobre el telón de fondo de la situación política en los años cuarenta en la antigua Yugoslavia.



Santos Domínguez

22/6/09

Equipaje de vacaciones. Poesía



Pere Gimferrer.
Arde el mar.
Edición de Jordi Gracia.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2009.

La reedición de Arde el mar en Letras Hispánicas, con introducción y notas de Jordi Gracia, es una buena oportunidad para acercarse o revisitar un libro que en 1966 cambió el sentido de la poesía española y se convirtió en bandera de la nueva estética novísima que bautizaría Castellet al final de la década. Un título en el que confluían diversas tradiciones y convivían Dick Tracy con Teseo y el mar de las Antillas con las cúpulas de Venecia.




José Donoso.
Poemas de un novelista.
Prólogo de Jorge Edwards.
Bartleby. Madrid, 2009.

Escritos en su mayoría en el apartado retiro de Calaceite, los poemas del chileno Donoso significaron para él un refugio y una huida de las exigencias de la prosa narrativa. Lo explica en el espléndido prólogo que escribió para la edición original en Chile de estos Poemas de un novelista que publica por primera vez en España Bartleby con un prólogo redactado expresamente para este edición española por Jorge Edwards. En él da cuenta de las lecturas de poesía anglosajona que modelaron la mirada poética de Donoso, especialmente intensa en la primera sección del libro, el Diario de invierno en Calaceite



Francisco Umbral.
Obra poética (1981-2001).
Edición de Miguel García Posada.
Seix Barral. Barcelona, 2009.

Seix Barral recoge en un volumen la parte menos conocida de la obra de Francisco Umbral. Veinte años de escritura poética en edición de Miguel García Posada, que destaca en su prólogo la gravitación de lo poético en la literatura del escritor total que fue Umbral. Cualquier lector de Mortal y rosa o de sus columnas periodísticas habrá podido comprobar la densidad poética de esos textos. Se recogen aquí los poemas de Crímenes y baladas (1981) y parte de los poemas que escribió como un diario poético entre 2000 y 2001 y estaban en las carpetas encontradas después de su muerte.




Juan Ramón Jiménez.
La frente pensativa.
Edición crítica, introducción y notas
de José Antonio Expósito Hernández.
Linteo Poesía. Orense, 2009.


Linteo publica en su colección de poesía La frente pensativa de Juan Ramón Jiménez, un rescate que se suma al de otros dos libros juanramonianos en esta misma editorial: Ellos (2006) y Libros de amor (2007). Es uno de los libros amarillos de Juan Ramón Jiménez y lo escribió en una época de intensa actividad creativa en Moguer. Seis años soñando a la sombra del pino de la Corona dieron para mucho: para once proyectos de libro, uno de los cuales es La frente pensativa. Quedó parcialmente inédito y sin embargo es un texto fundamental para entender la evolución de Juan Ramón desde la etapa modernista de los borradores silvestres a la época intelectual de la poesía pura.





Antología 30.
Premio de poesía Arcipreste de Hita.
Pre-Textos. Valencia, 2009.

Para conmemorar los treinta años del Premio Arcipreste de Hita, Pre-Textos reúne en un volumen seleccionado y comentado por Inmaculada Murcia y Antonio Molina una breve muestra de cada uno de los libros que obtuvieron ese galardón desde 1979 hasta 2008. Entre Rafael Hinojosa y Luis Ingelmo, entre el enfoque costumbrista y el cosmopolitismo posmoderno pasando por el mester de cibervía, un recorrido por treinta libros y treinta maneras de entender y practicar la poesía con el fondo cambiante de las modas, las voces y los ecos.




José Julio Cabanillas.
Palabras de demora.
Hipálage. Sevilla, 2009.

Hipálage reedita, corregido y aumentado, Palabras de demora, un libro en el que José Julio Cabanillas recupera el tiempo y evoca el paisaje de la infancia (Un niño en Benzelá por claros olivares). Palabras contra el tiempo y contra la ausencia, porque -como enseñó el maestro- se canta lo que se pierde. Benzelá, Calahonda, Granada, Córdoba y la luz estival del paraíso perdido y recuperado en estos versos serenos y hondos.




Manuel Francisco Reina.
Las rosas de la carne.
Calambur. Madrid, 2009.


Porque una rosa no es una rosa, sino muchas, Las rosas de la carne, el último libro de poesía de Manuel Francisco Reina, convoca en sus versos distintas tradiciones, desde la clásica a la contemporánea pasando por el Barroco, para celebrar la rosa de la oda y la pasión o lamentar la rosa fugitiva de la elegía. En su simbología múltiple -el amor y la muerte, el tiempo y el sueño, la vida y la literatura- las presenta este libro intenso que habla en sus tres partes de la naturaleza de la rosa, de la rosa alquímica o penúltima, y de la rosa resurrecta de amor quemando el labio para contestar la tradición de la rosa barroca de ceniza y defender frente a ella el big-bang de la hermosura.




Nuestra poesía en el tiempo.
(Una antología).
Selección y prólogo de Antonio Colinas.
Siruela. Madrid, 2009.

En su colección Las Tres Edades Siruela publica una antología de nueve siglos de poesía escrita en castellano en España e Hispanoamérica. Una selección que es una invitación a viajar en el tiempo a través de los poemas seleccionados por un poeta como Antonio Colinas. Entre el Poema de Mío Cid y el venezolano Eugenio Montejo, un completo recorrido marcado por tres coordenadas: claridad, emoción e intensidad. Presentada por una carta-prólogo al lector, Nuestra poesía en el tiempo es una guía para introducirse en la comprensión de la poesía y en sus claves a través de textos que combinan la facilidad de la lectura y la calidad.

Santos Domínguez

20/6/09

Migración


W. S. Merwin.
Migración.
(Antología poética).

Selección y traducción de
Abraham Gragera, Juan de Dios León
y Ruth Miguel Franco.
Pre-Textos. Valencia, 2009.

Como otros poetas norteamericanos contemporáneos, William Stanley Merwin (Nueva York, 1927) militó en el pacifismo y el budismo y practicó la ecología en los bosques de Hawai.


En Migración, que apareció en 2005 y edita en español Pre-Textos, recopiló una parte significativa de los libros publicados a lo largo de medio siglo, entre Una máscara para Jano (1952) y El alumno (2001), a los que añadió algunos poemas nuevos.


En una antología tan completa como esta se puede comprobar la fuerza de su voz personal, la individualidad lírica de una obra que le convierte en uno de los autores norteamericanos más influyentes del siglo XX, la potencia visionaria de su tono poético, directo y eficaz en el contacto con el lector: Tu ausencia ha llegado a atravesarme /como el hilo a una aguja.


Ambiciosa en su configuración expresiva y convertida en forma de conocimiento, la mirada de Merwin aspira a llegar más lejos, más alto o más hondo que la mirada ordinaria, como en Lo que no está escrito, en donde la poesía aspira a descifrar los nombres/ de las cosas.


Una mirada atravesada por el tiempo, en el espléndido Para el aniversario de mi muerte (Cada año sin darme yo cuenta transcurre ese día / en que la última llama ondeará despidiéndose / y partirá el silencio) y por la reivindicación de la memoria en Aprendizaje de una lengua muerta (Recordar / no es repetir, sino escuchar lo que nunca / estuvo callado.)


Una palabra que denuncia la tala de bosques en el intenso El último, en el que una sombra creciente se rebela contra la destrucción. Es la misma sombra que reaparece en Orientales moribundos (Cuando los bosques se arrasan su oscuridad permanece) desde el fondo misterioso y oscuro de la vida o la naturaleza. Son los mismos bosques de sándalo que alguien talaba mientras escribía Keats en Acorde, otro de los más memorables poemas del libro.


O habita la incertidumbre de la escritura en Berryman, uno de los poemas que mejor dibujan la poética de Merwin:


nunca se puede estar seguro

uno muere sin saber

si algo de lo que escribió era bueno

si te hace falta saberlo no escribas


Santos Domínguez

19/6/09

Lorca y el mundo gay



Ian Gibson.
Lorca y el mundo gay.
Planeta. Barcelona, 2009.


Sin tener en cuenta la condición sexual de García Lorca, la vivencia problemática y la conciencia angustiada y culpable de su sexualidad en la adolescencia, no se puede entender ninguna zona de su obra ni las claves evolutivas de su poesía y su teatro. La ocultación por su familia de los Sonetos del amor oscuro, la resistencia a editarlos o la mutilación de su título completo son ejemplos de la homofobia latente que marcó su vida, influyó en su asesinato y sigue rodeando su obra. A denunciar esa homofobia dedica Ian Gibson esta nueva incursión en el universo literario y vital lorquiano.

Lorca y el mundo gay, que publica Planeta, es mucho más que una biografía, es un recorrido por las claves que ensombrecieron la vida e iluminan la obra de uno de los grandes poetas del siglo XX. Desde una introducción general sobre la dificultad de ser García Lorca, Gibson aborda a fondo el conflicto amoroso en el artista joven que descubre su sexualidad, los años infelices y depresivos en el Instituto, la estancia explosiva y libre en la Residencia de Estudiantes, las experiencias con Dalí, Buñuel y Emilio Aladrén, que desembocan en una triple crisis -sentimental, existencial y literaria- que le lleva a reformularse vital y poéticamente en Nueva York y Cuba. Luis Cernuda detectó y anotó el cambio que el viaje produjo en Lorca, como si algo secreto hasta entonces se hubiese afirmado en él.

Y de ahí a la relación con García Carrillo y con Rodríguez Rapún, a los últimos meses decisivos y creadores y al asesinato en una exploración minuciosa que se apoya en los textos lorquianos con excelentes lecturas, con análisis que iluminan textos fundamentales como los poemas Dos normas -su primera declaración pública de homosexualidad-, el romance de San Miguel, el Poema doble del lago Eden, la Oda a Walth Whitman o dos piezas tan centrales en su teatro como El público y Así que pasen cinco años.

Ese es quizá el mayor mérito de un libro como este: que aporta las claves de lectura de la obra lírica y dramática del creador de uno de los mundos poéticos más poderosos y perturbadores de la poesía española. Un libro que descubre el cauce oculto de ese río oscuro que corre por debajo de la literatura de Lorca y alimenta la raíz amarga que nutre toda su poesía y su teatro.

Santos Domínguez

17/6/09

El rival de Prometeo



El Rival de Prometeo.
Vidas de Autómatas Ilustres.
Edición de Sonia Bueno y Marta Peirano.
Impedimenta. Madrid, 2009.

Impedimenta estrena nueva colección, El Panteón Portátil, en la que irán apareciendo diversos volúmenes sobre un tema monográfico. El rival de Prometeo es la primera entrega. Subtitulada Vidas de Autómatas Ilustres, en parodia que hubiera escandalizado a Plutarco, Marta Peirano y Sonia Bueno han reunido en ella diecisiete textos organizados en cuatro partes (Las máquinas filosóficas, El Turco, Las máquinas fatales y A mí me hizo J. F. Sebastian) y precedidos de una estupenda introducción general de Patrick J. Gyger sobre la historia y la vigencia de las criaturas mecánicas, sobre la ética y la poética de la máquina que simula la vida humana desde el racionalismo hasta la ciencia ficción.

Entre la ciencia y la literatura, entre la mecánica y la filosofía, estos textos son herederos de la imaginación mitológica que desde Prometeo hasta los replicantes de Philip K. Dick pasa por Frankenstein y vive en el inconsciente colectivo.

Desde los precursores de la inteligencia artificial como los enciclopedistas franceses y sus máquinas filosóficas hasta la robótica contemporánea. Desde Diderot hasta Asimov pasando por Hoffmann, Poe, Villiers de l'Isle-Adam o Sigmund Freud. Desde El Turco, el supuesto autómata invencible que derrotó a Napoleón sobre un tablero de ajedrez, hasta la singularidad apocalíptica de Vernor Vinge, este amplio e intenso volumen va más allá de lo meramente literario y propone un recorrido por las diversas variantes de una misma metáfora sobre los límites del hombre y la creación, por la búsqueda de la felicidad a través de la mecánica.

Y en ese recorrido la imaginación creativa se mezcla con los principios de la física, o la mecánica y la relojería con la elucubración filosófica para dar lugar a un género como el de la ciencia ficción en el que confluyen ciencia, filosofía
y literatura para plantearse los interrogantes sobre la naturaleza humana y la voluntad atávica de parecerse a un Creador supremo.

A uno de aquellos primeros inventores de autómatas, el bravo Vaucanson, que diseñó un flautista de madera con un mecanismo de relojes y un pato de cobre con cuatrocientas piezas que hacía la digestión, lo llamó Voltaire rival de Prometeo. En su homenaje se titula así esta antología de textos traducidos por José C. Vales, Olalla García, Guillermo Quintás, Ana H. Deza, Anna Millas, Luis Fernando Moreno Claros y Alfredo Brotons Muñoz.

Cada una de las cuatro secciones del libro va presentada por una introducción general que se completa con un preámbulo específico para cada texto.

Santos Domínguez

15/6/09

Poesía y edición en el Siglo de Oro


Ignacio García Aguilar.
Poesía y edición en el Siglo de Oro.
Calambur. Biblioteca Litterae. Madrid, 2009.


En su Biblioteca Litterae, Calambur publica Poesía y edición en el Siglo de Oro, de Ignacio García Aguilar, un acercamiento riguroso y documentado a los libros de lírica culta y profana del Siglo de Oro.

Un acercamiento, añadamos, imprescindible porque se realiza desde una perspectiva inédita: la que conecta el proceso creativo de escritura con la recepción de la lectura a través del factor mediador de la edición. Son los tres vértices de una realidad literaria que no puede ser entendida en su totalidad si no se tiene en cuenta ese triángulo formado por el poeta, sus lectores y el editor-impresor-librero.

El volumen fija su marco temporal en la plenitud del Siglo de Oro, entre 1543, fecha de la primera edición de la poesía de Garcilaso, y el Parnaso español de Quevedo, que apareció en 1648. Son unos años cruciales en los que la poesía desborda los espacios cortesanos y amplía su ámbito potencial a un grupo menos restringido de lectores.

Ese salto cualitativo con el que la literatura culta pasa de la Corte a la ciudad repercute en todo el proceso de creación, transmisión y recepción de la poesía. Tiene mucho que ver, por ejemplo, con el paso de la poesía manuscrita a la impresa, con el momento en que desde el poema suelto se pasa a la edición del poemario y con la configuración de un nuevo público que determinará cambios sustanciales en la concepción de la obra, en el estilo o en la distribución de la obra. En esos cambios están las claves de los nuevos modelos poéticos y editoriales que se imponen desde entonces.

Los textos y los contextos urbanos en los que se desarrolla la poesía española de ese siglo, los nuevos modos de producción y transmisión de la poesía, las vías de circulación del libro, la importancia de las licencias, tasas y privilegios, los formatos y la tipografía, los diseños de las portadas, la representación visual del autor, el mapa que fija la coherencia estructural del libro a través de los índices, tablas y grabados o la disputa por la autoría entre el autor y el impresor en los paratextos son algunos de los elementos con los que se construye esta magnífica historia interna de la lírica impresa del Siglo de Oro para la que su autor ha manejado un corpus textual de 193 poemarios.

Desde la certeza de que el libro impreso es una realidad compleja en la que confluyen elementos no sólo literarios, sino mercantiles, ideológicos, jurídicos, tipográficos, políticos, Ignacio García Aguilar elabora una historia que se mueve entre la poética y el mercado para adecuarse a la peculiar relación que hay entre poesía e imprenta, tan diferente de la que tienen otros géneros como la novela o el teatro.

Entre Amberes y Valencia, de Madrid a Sevilla, de Garcilaso a Quevedo pasando por Herrera o la mercantilización masiva de la poesía con Lope, los formatos, modos de producción, canales de difusión y peculiaridades de la recepción son las claves de este estudio, generoso en ilustraciones e iluminaciones, que se convertirá desde ahora en una referencia ineludible en cualquier análisis global de la poesía áurea española.

Santos Domínguez

13/6/09

La noche no tiene paredes



José Manuel Caballero Bonald.
La noche no tiene paredes.
Seix Barral. Barcelona, 2009.




La edad me ha ido dejando

sin venenos, malgasté en mala hora

esa fortuna,

¿qué más puedo perder?


Tres años después de su memorable Manual de infractores, José Manuel Caballero Bonald reúne en La noche no tiene paredes (Seix Barral) un centenar largo de poemas recorridos por un tono semejante y por la presencia de una serie de temas característicos de su literatura y su mitología personal.


Abandonada ya la prosa narrativa y memorialística, la última entrega poética de Caballero Bonald se mueve entre la celebración y la elegía, entre lo lírico y lo narrativo, entre la incertidumbre de la noche oscura de los místicos y los sufíes y la insumisión de las clandestinidades (la noche es un remedo veraz de insumisión), en una constante reivindicación de la rebeldía y la duda ( y nunca hablas de nada que no sea de dudas). El silencio, la memoria del hueco y el vacío surgen en la noche de este libro, que es la noche de los cuchillos y también la noche mística de la dejación y el quietismo de Ibn Arabi y Miguel de Molinos.


Caballero Bonald ha defendido siempre la relación de la poesía con la música y las matemáticas, la fusión de la armonía sonora y el rigor expositivo. Por eso somete su expresión al ritmo clásico del endecasílabo y el alejandrino o deja que fluya libremente el versículo de tono oracular o visionario para construir estos poemas, potentes en su vocación memorial y ambiciosos en su exploración del lenguaje.


Los textos de La noche no tiene paredes son un viaje nocturno en el que se aborda la realidad como un enigma opaco en el que se superponen memoria y experiencia, sueño y vigilia, realidad y figuraciones en una incesante paradoja de recuerdos y olvidos. Y surgen las preguntas (Cada día me visitan más preguntas), las dudas y las denuncias de un tiempo de devastaciones en unos poemas que habitan en esas fronteras significativas de la expresión que constituyen el ámbito literario de su autor.


Hay en esta última entrega poética de Caballero Bonald mucho de mirada rememorativa, de recuento poético y existencial, de testimonio de últimas voluntades vitales y literarias, de recolección memorial levantada sobre la imagen y la paradoja.


Como en el resto de su obra, la memoria se convierte en palabra para recorrer los viejos temas del tiempo y el amor, del mar de Argónida tan central en la mitología atlántica de su autor, que escribe este libro entre la sustancia póstuma del recuerdo y la celebración de estar vivo, en un tiempo en el que se constatan las últimas devoluciones de la vida o se aspira la mezcla de fango y jazmín en la Casa del Navazo.


Santos Domínguez