12 septiembre 2015

El domador de zapatos


José Antonio Ramírez Lozano.
El domador de zapatos.
Diputación de Badajoz. Badajoz, 2015.

A Patiño nada le hacía más ilusión que unos zapatos. Aún recuerda aquellos prestados de la primera comunión.

Esa primera vez que el protagonista calza unos zapatos, aunque fueran ajenos, el 20 de mayo del cuarenta y cinco, es el punto de partida de El domador de zapatos, una novela corta o un cuento largo con el que José Antonio Ramírez Lozano vuelve a acreditar su solvencia narrativa y ese gusto por contar que caracteriza toda su obra, incluso la poética.

Pero además de una evocación de la posguerra de alpargatas de esparto, El domador de zapatos contiene una mirada comprensiva hacia la condición humana, propensa a la insatisfacción y a la envidia. Envidia no sólo la menor del muchacho que vive de prestado como una horma humana mejor que la del maestro zapatero Tranquino al que lo encomienda su madre, sino la de Antonino, el niño rico y gordo, que envidia las alas que tiene Patiño en los pies para bailar.

Ese muchacho de andares patosos de palmípedo acabará arrastrando babuchas antes de que se produzca el milagro final que hay en todos los cuentos. También en este que tiene algo de Cenicienta vuelta del revés.

Santos Domínguez

11 septiembre 2015

Pedro Luis Casanova. Fósforo blanco


Pedro Luis Casanova.
Fósforo blanco.
La Isla de Siltolá. Sevilla, 2015.

He aquí el poema: 
su palabra es imagen que oímos,
lo que queda del ser
cuando nada resiste
y el olvido asume realidad y tiempo:
es su tacto en la desolación
lo que emociona y nos salva de las rejas del frío. 

Esos versos pertenecen a Aguas madres, uno de los poemas con los que Pedro Luis Casanova fabrica los materiales poéticos de Fósforo blanco, que publica La Isla de Siltola en su colección Tierra.

Es el tercero de los libros de un poeta que alcanza aquí una sólida madurez, el dominio de una poética que queda delimitada desde el primer verso del libro: 

Cierro los ojos, abro la mirada.

Porque frente a la insoportable levedad de la palabra y frente al juego de ingenio con el que algunos confunden la poesía, la consistencia estética y la exigencia ética de la propuesta de Casanova transforman en fuego, no en juego, una poesía en la que conversan la compasión y la lucidez de la denuncia, la dureza expresiva y el hallazgo verbal, el dolor y la memoria como centro de la identidad.

Porque el poeta sabe desde antes de escribir ese primer verso que cuando abra los ojos y cierre la mirada dará paso al engaño, a una memoria que miente cuando aniquilados los recuerdos / comienza la visión de lo que nunca ha sucedido.

Ese es el verdadero eje de este Fósforo blanco: la construcción de la identidad a base de una intensa excavación en la memoria, con una labor de minero en busca del origen, en busca del fondo de sí mismo, de su identidad. Infancia y confesiones a través de una iluminación en lo hondo: 

Dime al fin
quién soy; si acaso no soy yo quien arde
sin voz en estas sombras: cal y hollín
cuya miseria en paz sin paz respira.

En medio de un teatro de sombras se levanta la voz potente y la mirada visionaria de un poeta que es profesor de Física y Química y autor de un libro torrencial que arrastra al lector con el alto voltaje de su palabra. 

Como en los procesos químicos, la memoria funciona en estos poemas como un reactivo que devuelve transfigurada la realidad, como en los primeros versos de Alquimia, el poema que cierra el libro:

Vuelcas
una sobre otra la materia
de los tubos, la íntima violencia
que pudiera estallar en los matraces: una ciencia rendida
cuando late en tu luz la ceremonia de lo ausente.
Y analizas
los posos, no con la intención del farmacéutico o la curandera
por salvar la tragedia que en la piel de la palabra
se revela.

Revelación de la memoria propia y de la colectiva a través de iluminaciones y hallazgos que recorren este explosivo y quemante Fósforo blanco, un libro muy bien construido sobre una pensada estructura ternaria -tres partes de 9 +9 + 3 × 3-, sobre la que se levanta la memoria que abrasa como la quemadura que provoca el fósforo blanco:

Nada es sin el candil
que proyecta en mi cara
los barrotes del tiempo.
Nada.

Sólo la luz de una campana ardiendo.

Luz blanca de revelaciones que alumbran un libro en el que se perciben, como señala Juan Carlos Mestre en su prólogo, “huellas de una travesía por el sufrimiento y el desamparo, pero huellas también de un definitivo regreso a la casa ética adonde el fulgor y la fiebre son algo más que la suma de todas las partes del fuego. Hay iluminación de los confines en este libro literalmente extraordinario, nuevo en su intacta propuesta de dificultad y averiguación, de excavaciones en la exterioridad del ser y de ávida intimidad trascendida de su propia experiencia.”

Es la experiencia reconstruida de una primera persona que acaba invocando al otro y proyectando su ambición expresiva y su mirada crítica sobre la realidad española, tan solanesca aún:

Buscad en la pintura ese hondo calabozo de profetas:
ah, resplandor que no nos guía
hacia el linaje de lo claro ni lo hermoso,

escribe en el Homenaje a Gutiérrez Solana, uno de los mejores textos de un libro lleno de cimas como los espléndidos En la catedral de Jaén o Canción de Viernes santo, dos poemas centrales del libro.

A este último pertenecen estos versos admirables:

Entras al ojo de la noche con las suelas mojadas.
Tu corazón, sobre los estatutos de un sueño vigilante,
llora mordido por la lluvia:
Y esta ciudad sin cruz, ni pueblo, ni pasado.
Hoy llueve contra ti,
contra la estampa a cuyo olvido huyes
como se incendia una locura
del secreto que amaste y nunca,
ante nosotros consumó su verdad.

Santos Domínguez

09 septiembre 2015

Alfredo Rodríguez. La pasión de la libertad


Alfredo Rodríguez.
La pasión de la libertad.
Nuevas conversaciones en París con José María Álvarez. 
Ediciones Ulises. Sevilla, 2015.

Vivir solo para celebrar la belleza se titula el capítulo central de los siete en los que Alfredo Rodríguez ha organizado La pasión de la libertad, el nuevo libro en el que se reúnen sus conversaciones con José María Álvarez. 

Tras Exiliado en el arte, que publicó Renacimiento hace dos años, esta segunda entrega, que aparece en Ediciones Ulises, profundiza en los temas, los libros, las concepciones estéticas y las actitudes éticas del autor de Museo de cera, que se podrían sintetizar en el título de ese capítulo. 

Vuelve a brillar en estas páginas la inteligencia polémica de José María Álvarez y la capacidad de Alfredo Rodríguez para indagar en lo más hondo de la vida y la obra de su maestro reconocido con un conocimiento de su poesía que hace de este volumen un libro indispensable para acercarse a un mundo literario tan peculiar como imprescindible.

La complicidad entre los dos interlocutores hace que esta obra vaya más allá de la mera reunión de conversaciones para convertirse en un análisis riguroso de los motivos y las claves literarias sobre las que se levantan los libros y los poemas de José María Álvarez.

Santos Domínguez

07 septiembre 2015

Miguel Naveros. La derrota de nunca acabar



Miguel Naveros. 
La derrota de nunca acabar.
Narrativa Bartleby. Madrid, 2015

Es el primer volumen de cuentos que publica el poeta y novelista Miguel Naveros con once relatos sobre la memoria de los derrotados en la guerra civil agrupados en La derrota de nunca acabar, que edita Bartleby en su colección de narrativa.

Once relatos que, como explica su autor al final del libro, tienen su origen en la fascinación que desde su infancia ejercieron en él las historias que contaban su padre y sus amigos, que se consolaban de su condición de derrotados con el ejercicio del recuerdo y el relato.

De esa memoria oral de la guerra y la posguerra de los vencidos se nutren estos cuentos de exilios y de pérdidas, de derrotas y resistencias con los que Naveros reconoce la deuda que tiene con quienes perdieron la guerra, pero no la memoria oral que hizo suya el autor de estos cuentos.

Once textos protagonizados por once personas que se llaman Miguel en los que conviven la ficción y la realidad, la narratividad y el lirismo con una enorme variedad de enfoques y formas: desde el relato clásico a las escenas dialogadas, desde una entrevista de periódico a un monólogo o a la carta abierta del relato que da título al conjunto. O un fragmento de las memorias de un poeta llamado Miguel Naveros en un relato titulado significativamente El triunfo de la derrota.

Para que la memoria de la derrota se imponga sobre la derrota de la memoria y sobre el olvido.

Santos Domínguez

04 septiembre 2015

Santiago Montobbio. Hasta el final camina el canto


Santiago Montobbio.
Hasta el final camina el canto.
El Bardo. Barcelona, 2015.

Tras veinte años de silencio, Santiago Montobbio escribió en 2009 una asombrosa cantidad de poemas: cerca de mil textos acumulados compulsivamente como un poseído por la palabra y el ímpetu creativo, en un proceso de escritura febril que había empezado en primavera y se repitió en el verano y el otoño hasta casi completar ese millar de poemas del que este tercer volumen recoge una cuarta parte, la que se compuso entre el 31 de julio y el 17 de agosto. 

Publicados ya dos tomos bajo el título La poesía es un fondo de agua marina y Los soles por las noches esparcidos, esta tercera entrega -Hasta el final camina el canto-  recoge casi doscientos cincuenta textos de esa escritura torrencial y volcánica, unidos con los anteriores no sólo porque responden a un mismo momento creativo y a idéntico ímpetu, sino porque insisten en la exploración de temas y actitudes que Santiago Montobbio había mostrado en ellos.

Por ejemplo el equilibrio entre la mirada exterior y la interior, que se anuncia como resumen y obertura en los primeros versos del libro:

No hay casi biografía. Todo
sucede por dentro.

Y  a partir de ahí, una serie de líneas de fuerza que vertebran temáticamente el libro: la perplejidad de la mirada ante la irrupción del misterio, el destello de la revelación en el paisaje, la evocación del pasado y el constante discurrir de lo exterior a lo interior, de la reflexión personal al diálogo con los otros, de las playas y los pinares a la conciencia de la temporalidad o al sentido revelador del lenguaje y la reivindicación de la poesía como forma de consuelo y de conocimiento, como actitud interrogativa ante el mundo en textos como este:

¿ADÓNDE LLEGO? ¿ADÓNDE VUELO? 
¿Adónde soy? Adónde, a nada, 
a nadie, al todo hecho astillas 
en que canto y en que me vivo. 
Llego, vuelo y soy. Arribo, alcanzo. 
Hiero. Tiemblo. Y pueblo el mundo 
de adioses y miradas 
y enredaderas que trepan por la nada 
adonde me cifro y llego, en donde 
soy respiro y aliento íntimo 
de una herida última 
en la que la palabra germina. 
Su desierto me nombra y me calcina. 
Por él yo avanzo. Y mientras ando 
o canto me deshago. Así 
te llegan mis huesos, o así 
te los entrego. Un firmamento 
de misterios. 

Tiempo y verso como ejes que se anuncian desde el mismo título con el final y el canto. Lo resume así el poeta en su nota introductoria:

“Porque está el final con esta conciencia y de este modo, como ha de estar en la poesía: como horizonte y anhelo, como búsqueda infinita y que no termina y que por eso mismo hasta allí va y camina, hasta el final, la raíz o la fuente, que es también el fondo de agua marina que dice que es la poesía el primer libro y los soles por las noches esparcidos de los poemas el segundo, y tras ellos y para completarlos y continuarlos solo decir y añadir con ello una verdad: Hasta el final camina el canto.”

Así el canto de camino hasta los versos que cierran el libro:

No vuelven las sombras. Con los días y los poemas 
se van, y vienen otras. Son también sombras, 
pero otras. La música de las palabras 
las retrata, y se suceden como un río 
cuya agua es una soledad en la que canta.

Santos Domínguez

02 septiembre 2015

The Woods




The Woods.
Volumen 1. La Flecha
Creado y escrito por James Tynion IV.
Ilustrado por Michael Dialynas.
Colores de Josan Gonzalez.
Diseñado por Scott Newman.
Medusa Cómics. Madrid, 2015.

Creado y escrito por James Tynion IV (Batman Eterno) e ilustrado por Michael Dialynas (Amala’s Blade), La Flecha es el primer volumen de The Woods, en el que se recopilan los cuatro primeros números de esta serie, con la que la editorial Hidra lanza en España un nuevo sello de cómics, Medusa Cómics, orientado al público adulto con la intención de sacar unos veinte títulos al año de editoriales americanas.

The Woods  se inicia el 16 de octubre de 2013, cuando centenares de estudiantes y profesores del Instituto Bay Point de Milwaukee desaparecen sin dejar rastro para ser trasladados en el espacio y en el tiempo: a incontables años luz de distancia y más allá de los límites del universo conocido.

Medio millar de personas situadas en medio de un bosque primigenio en una inquietante aventura de supervivencia narrada con solvencia y sentido del ritmo y dibujada con una extraordinaria calidad plástica.

Santos Domínguez

31 agosto 2015

La caída de la casa Usher



Edgar Allan Poe.
La caída de la casa Usher.
Ilustraciones de Agustín Comotto.
Traducción de Francisco Torres Oliver. 
Nórdica Libros. Madrid, 2015.

No es simplemente uno de los mejores relatos de Poe. La caída de la casa Usher es también una de las historias que han ejercido una influencia más duradera sobre la literatura y el cine posteriores.

Constantes adaptaciones cinematográficas y abundantes secuelas narrativas avalan la importancia de un cuento que representa como ningún otro la transición de la narrativa gótica y su terror escenográfico a la renovación fundamental que aportó Poe cuando fundó un terror que sale más del interior del personaje que del ambiente. De esa manera, la tenebrosa escenografía gótica, se convierte en este relato en una imagen metonímica y en una personificación de sus habitantes.

Por eso aquí ya el espacio exterior, ese edificio que induce a la tristeza en quien lo contempla, es una prolongación de los laberintos existenciales de Roderick Usher -enfermo de mala literatura- y de su hermana, Lady Madeline; una fusión que esta ya en el titulo que reúne la casa y el apellido de sus moradores.

La enfermedad y la muerte, la soledad y el misterio, el morbo, el secreto y la locura, la necrofilia y el sadismo, el opio y el incesto son los ingredientes de un cóctel explosivo que culmina en su final apocalíptico.

Borges definió a Poe como un inventor de pesadillas. Quizá ninguna tan inolvidable como esta que edita Nórdica con una solvente traducción de Francisco Torres Oliver y espléndidas ilustraciones de Agustín Comotto.


Santos Domínguez

28 agosto 2015

Bartolomé Bennassar. Velázquez



Bartolomé Bennassar.
Velázquez. Vida.
Traducción de María Condor. 
Cátedra. Madrid, 2015. 

Publicada por primera vez en 2012, llega a su tercera edición en Cátedra esta biografía de Velázquez que firma Bartolomé Bennassar y que es ya una referencia imprescindible en la bibliografía velazqueña.

Bennassar hace en esta obra un seguimiento minucioso de las circunstancias personales del sevillano, de su modesto entorno familiar y del contexto artístico, cultural e histórico en el que elaboró una obra artística tan trascendente que forma parte decisiva del arte universal.

Desde la situación familiar hasta el último viaje en que acompañó a Felipe IV a la Isla de los faisanes, pasando por su aprendizaje sevillano, su nombramiento como pintor del rey o sus decisivos viajes a Italia, este libro ofrece un recorrido por la trayectoria vital y artística de Velázquez, con especial atención a sus obras maestras de la década de 1640 y a Las Meninas, a las que Benassar dedica un brillante capítulo que es un ensayo de interpretación de esa obra compleja.

Su red de relaciones sociales, sus amistades, desde su suegro Pacheco al Conde Duque de Olivares, su ascenso social y su relación con el rey Felipe IV son objeto de la lectura entre líneas que hace Benassar de los documentos para reconstruir las claves biográficas de Velázquez.

Espléndidamente ilustrada y documentada con las aportaciones más recientes, la acreditada capacidad narrativa de Benassar hace que la lectura de esta biografía sea tan fluida como la de una novela. La novela real de la vida de un artista irrepetible.

Santos Domínguez

26 agosto 2015

Frédéric Barbier. Historia del libro



Frédéric Barbier.
Historia del libro.
Traducción de Patricia Quesada Ramírez.
Alianza Editorial. Madrid, 2015.

Desde el liber primordial a las nuevas tecnologías pasando por el tiempo de los manuscritos, la revolución de la imprenta o la Enciclopedia de la Ilustración, esta Historia del libro que publica Alianza Editorial resume la historia de la humanidad.

Ese es el núcleo de sentido de este magnífico estudio, espléndidamente ilustrado, en el que Frédéric Barbier pone de manifiesto la relación a veces determinante entre la historia del libro y la historia general de la cultura, las relaciones sociales o los procesos políticos y económicos en un ejercicio de historia comparada y de enfoque multidisciplinar que permite reconstruir una imagen global de la realidad histórica a través de la evolución del libro.

Del manuscrito al libro impreso, de la escritura instrumental –comercial, jurídica o administrativa- a la escritura reflexiva o a la expresión de la creatividad, de la revolución de Gutenberg que hizo posible el Renacimiento a la Revolución francesa auspiciada por la ideología enciclopédica del siglo de las luces. Y de ahí a una segunda revolución del libro y a la época de internet, la historia del libro es la historia de su recepción y de la evolución de sus formas materiales, la crónica del ascenso del público lector y del control de la imprenta a través de la censura civil o religiosa.

Pero este libro, que a su manera es una historia del mundo y de la civilización occidental, es también un recorrido por los talleres artesanales de impresión y por los grandes grupos editoriales de la actualidad, un relato de la transición de la librería tradicional a la venta en las grandes superficies y del cambio de relación entre los distintos agentes que se mueven en torno al libro.

Porque autores, impresores, editores y libreros forman parte de un universo cambiante sometido a transformaciones vertiginosas que tienen una repercusión decisiva en los cambios en la composición y el diseño, en la edición, la distribución, en la venta y hasta en la manera de escribir.

Y es que el libro debe reinventarse y responder a los retos de una nueva situación en la que ha dejado de ser el único instrumento de acceso al conocimiento, a la creatividad, a la información y al pensamiento.

Santos Domínguez

24 agosto 2015

Daniel Heredia. ¡A los libros!




Daniel Heredia
¡A los libros!
La Isla de Siltolá. Sevilla, 2015.

Daniel Heredia reúne 25 entrevistas a profesionales del sector del libro: escritores, editores, agentes literarios, libreros y encuadernadores en ¡A los libros!, un volumen que edita La Isla de Siltolá. 

Estos veinticinco diálogos en profundidad sirven, como explica el autor en la introduccion, para conocer mejor a escritores, editores, agentes literarios, libreros, bibliotecarios… y son una selección de los que aparecieron en el blog homónimo como una invitación al conocimiento, a la fulguración de la palabra bien colocada y al impulso de la imaginación, a la alegría que producen las ideas, al oficio de contar historias mediante la palabra impresa, cuyo proceso me apasiona.

Escritores como Felipe Benítez Reyes, Luis Alberto de Cuenca o Juan José Téllez; editores como Manuel Borrás, Juan Casamayor o Javier Sánchez Menéndez; agentes literarios como Palmira Márquez, además de un librero -Juan Manuel Fernández- y dos encuadernadores artisticos -Antonio Galván y Jose Galván- son algunas de las voces -escribe Daniel Heredia- más verdaderas y lúcidas de la industria española contemporánea del sector, /.../cualificados profesionales que han sabido reflexionar sobre los nuevos desafíos que se plantean con la tecnología digital y el nuevo cambio de paradigma.

Un mapa imprescindible para orientarse en el a veces laberíntico territorio de la literatura española actual.

Santos Domínguez