10 agosto 2012

Los enemigos íntimos de la democracia

Tzvetan Todorov.
Los enemigos íntimos de la democracia.
Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores. Barcelona, 2012.

El enemigo en casa: el mesianismo y el neoliberalismo, el populismo xenófobo de la extrema derecha y el fundamentalismo cristiano son los enemigos íntimos que ponen en peligro o vacían de contenido la democracia.

Más peligrosos y destructivos que otras amenazas que se usan como justificación, coartada, espantajos o cortinas de humo: la amenaza terrorista, el islamismo radical, las armas de destrucción masiva o los regímenes totalitarios. De ese peligro alerta Tzvetan Todorov en su reciente Los enemigos íntimos de la democracia, complementario de un ensayo anterior, La experiencia totalitaria.

Alerta, denuncia y propuesta. Porque una vez expuesto el verdadero carácter de los acechos y las regresiones en derechos y libertades, Todorov propone la resistencia y -pese a todo- confía en una primavera europea que recupere el sentido de la democracia y la preeminencia de los derechos y la política sobre los poderes fácticos: la economía, las oligarquías o los medios periodísticos que difunden su propaganda y sus manipulaciones.
Santos Domínguez

08 agosto 2012

Helen Keller. El mundo en el que vivo

Helen Keller.
El mundo en el que vivo.
Traducción de Ana Becciu.
Atalanta. Vilaur, 2012.

Veo, pero no con mis ojos. Escucho, pero no con mis oídos. Hablo y me hablan, sin el sonido de una voz, escribe Helen Keller (1880-1968) en uno de los textos que recopiló en 1908 en El mundo en el que vivo, un conjunto de ensayos y un poema –Un canto de oscuridad- que acaba de publicar Atalanta. 
La mano que ve se titula el capítulo inicial, y quienes hayan visto El milagro de Anne Sullivan no necesitan más explicaciones. En el tacto residen el amor y la inteligencia, afirmaba aquella criatura sordomuda y ciega para quien la mano era lo que el oído y la vista para otras personas: su manera de conectarse con el mundo y de salir de la oscuridad. No solo sus manos, las manos de los demás, hasta una historia literaria de la mano, servían a Helen Keller para superar las tinieblas y afinar  una sensibilidad que –privada de dos sentidos- concentra e intensifica los otros sentidos. 

Una suma de conocimiento sensorial e imaginación, de percepciones y analogías, visiones interiores y sobre todo un recorrido por sus intensas experiencias oníricas hacen de estos textos una invitación al asombro y al redescubrimiento del mundo desde otras dimensiones. Cada átomo de mi cuerpo es un vibroscopio, escribe Helen Keller, capaz de captar las vibraciones más sutiles del mundo.
Santos Domínguez

06 agosto 2012

René Girard. Geometrías del deseo


René Girard.
Geometrías del deseo.
Traducción de María Tabuyo y Agustín López.
Sexto Piso. Madrid, 2012.
Shakespeare no tuvo que esperar a André Gide para saber que no se hace buena literatura con buenos sentimientos, escribe René Girard en uno de los artículos que forman parte de Geometrías del deseo, una recopilación de algunos de sus ensayos más significativos en torno a la literatura.
Desde el amor cortés al voyeurismo de la novela contemporánea, un recorrido por el deseo y la mímesis, los ejes de una teoría filosófica que proyecta su luz  esclarecedora sobre la creación literaria. Dante, Shakespeare o Sartre son algunos de los autores en los que se centra Girard en siete artículos seleccionados y prologados por Mark Aspach.
Siete incursiones intensas y profundas en el fondo oscuro de una literatura y unos comportamientos marcados por la geometría compleja y rígida del deseo. Paolo y Francesca o Romeo y Julieta como experiencias amorosas que no son el resultado del azar, sino de unas leyes implacables que Girard rastrea en épocas, estilos y autores muy diferentes, pero unidos por una condición común: la de geómetras del deseo.
 
Santos Domínguez

03 agosto 2012

Ángel Antonio Herrera. Los motivos del salvaje.


Ángel Antonio Herrera.
Los motivos del salvaje.
Calambur. Madrid, 2012.

La desdicha que me apague ya escogió su noche. / Heme aquí, sin embargo, contrario al duelo. Así comienza Puerto, el poema inicial de Los motivos del salvaje, de Ángel Antonio Herrera, que publica Calambur.

La palabra medida e intensa del poeta, atravesada por el tiempo y el temblor, por el misterio y la vida, se mueve entre la primavera y el espanto y traza el cuaderno de bitácora de una navegación metafórica y nocturna, el mapa de un viaje de regreso tras el que amanecer es despedirme.
Santos Domínguez

01 agosto 2012

Sōseki. Las hierbas del camino

Natsume Sōseki.
Las hierbas del camino.
Traducción de Yoko Ogihara
y Fernando Cordobés.
Prólogo de  Kayoko Takagi.
Satori Ediciones. Gijón, 2012.

En su espléndida colección Maestros de la Literatura Japonesa, Satori Ediciones acaba de publicar Las hierbas del camino, la última novela que escribió Natsume Sōseki (Tokio, 1867- 1916), el padre de la narrativa japonesa moderna del que en los últimos años se han editado en España Botchan, Soy un gato, Kokoro y El caminante.

Las hierbas del camino es una novela autobiográfica, oscura y magistral sobre la infancia desgraciada y sobre el sentimiento trágico de la vida de un autor fundamental en la modernización de la literatura japonesa, uno de sus clásicos indiscutibles desde hace más de un siglo.

Fue el novelista más popular de su tiempo, también el más atormentado e inestable. Con él la novela japonesa alcanza su primera madurez desgarrada entre una sociedad cuya modernización se basaba en el éxito material y los valores anacrónicos de una tradición inservible.
 
Santos Domínguez

30 julio 2012

Ramiro Pinilla. Aquella edad inolvidable




Ramiro Pinilla.
Aquella edad inolvidable.
Tusquets. Barcelona, 2012.

Al abrir en casa la caja de cartón Souto se quedó de piedra. Rematando una de las pilas de cromos estaba él mismo con la camiseta del Athletic: «Souto Menaya “Botas”. Nacido en San Baskardo, Getxo, el 13 de octubre de 1921. Jugó en el Getxo y el Arenas. Pasó al Athletic de Bilbao en 1942. Metió el gol del triunfo en la Final de Copa contra el Madrid de 1943».
Con el cromo en la mano y afrontándolo con los ojos Souto pensó entonces que a su naufragio le añadían de propina una mueca de negro humor. «Es como  tener delante la cara de un tonto. En su día pondrán el monigote en mi tumba.»

Son los dos párrafos iniciales de Aquella edad inolvidable, la reciente novela de Ramiro Pinilla centrada en ese futbolista que sustituyó a Zarra en la final de Copa y que pasó en dos meses de la gloria a la limitación de un empleo sentado como ensobrador de cromos. En ese pozo, en esa situación de hombre derrotado (“estoy muerto”) por culpa de un defensa que le destrozó la rodilla, recibe un día una oferta económica de la prensa deportiva del régímen para que traicione sus principios.

Souto encarna la épica del Athletic de Bilbao y en torno a él construye Pinilla una novela potente, intensa y rememorativa sobre la dignidad de la derrota y sobre la lealtad a unos colores que forman parte de su infancia, de su identidad personal y de la de su país.

Santos Domínguez

27 julio 2012

Walt Whitman. Hojas de hierba


Walt Whitman.
Hojas de hierba
Antología bilingüe.
Selección, traducción e introducción
de Manuel Villar Raso.
Alianza. Madrid, 2012.

Creo que una hoja de hierba no es menos que el trabajo realizado por las estrellas, escribía Walt Whitman en el Canto a mí mismo, el núcleo duro de sus Hojas de hierba.

La primera de las nueve ediciones con las que ese libro fue creciendo como un organismo vivo apareció en 1855, casi a la vez que Baudelaire exploraba en Las flores del mal los límites de su territorio expresivo.

Desde la otra orilla del Atlántico la poesía auroral y profética de Whitman era un soplo de brisa fresca que acabó convirtiéndose en un maremoto que llegó a Europa para dejar su huella en poetas como León Felipe, Lorca o Cernuda. Whitman es uno de esos pocos poetas que mantienen una juventud perenne. Poderosa y auténtica, su voz puso la semilla de la que surgen el verso libre y la materia poética americana de Pound a Eliot o de Williams a Neruda.

La suya es una poesía bisexual que habla de los bosques y las ciudades, de la vida y de la muerte. Místico y masturbador, extrovertido e introvertido, culto y coloquial, íntimo y patriótico, Whitman es más que un poeta, es un universo completo cuyas Hojas de hierba, que acaba de reeditar Alianza en una cuidada edición bilingüe, siguen tan verdes y tan frescas como el primer día de la creación de este libro y del mundo.
Santos Domínguez

25 julio 2012

Libro de las memorias de las cosas

Jesús Fernández Santos.
Libro de las memorias de las cosas.
Edición de Patrocinio Ríos Sánchez.
Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2012.

Con esta novela sobre el protestantismo en España obtuvo Jesús Fernández Santos el Premio Nadal en 1970. Lejos ya del primer neorrealismo de Los bravos, su mirada es ahora más introspectiva, pero se sigue proyectando hacia el mismo mundo de aislamiento, marginación y soledad. Y de un olvido del que solo sobreviven dos lápidas de cemento que vio el novelista en un prado. Ese hallazgo sorprendente - Lutero en el reino de León, como explicó el autor- es el origen del Libro de las memorias de las cosas, una de las mejores novelas de Fernández Santos. 
 
Con una constante mezcla de ficción y realidad, el relato se organiza en secuencias breves con un juego de planos espaciales y temporales montados con técnica cinematográfica. Esa estructura rítmica, que no es lineal, pero obedece a una lógica interna, no puede sorprender a quien sepa que su autor era guionista y director de cine además de un novelista y un prosista excepcional que muestra aquí una vez más la solidez de su estilo, su enorme intensidad lírica y su capacidad evocadora.

Santos Domínguez

23 julio 2012

Robert Walser. El ayudante

 
Robert Walser.
El ayudante.
Traducción de Juan José del Solar.
Debolsillo. Barcelona, 2012.
 
Una mañana, a las ocho, un joven se detuvo ante la puerta de una casa solitaria y de aspecto elegante. Llovía. (...)
-Soy el nuevo empleado.
 
Así empieza El ayudante, la novela en la que Robert Walser reelabora con distancia e ironía su experiencia personal como empleado en casa del ingeniero Dubler –apenas disimulado en la figura del ingeniero Tobler de la ficción- para narrar el proceso de decadencia económica y personal de una familia burguesa.
 
Escrita en 1908, un año después de Los hermanos Tanner y un año antes de Jakob von Gunten, forma con ellas la imprescindible trilogía autobiográfica de Walser, proyectado aquí en la contrafigura humilde, resignada y servicial de Joseph Marti, testigo de la caída de la casa Tobler, de su ruina y de sus consecuencias familiares y personales.
 
Santos Domínguez

21 julio 2012

Guía literaria de Londres


Guía literaria de Londres.
Selección, traducción y prólogo
de Joan Eloi Roca.
Ático de los Libros. Barcelona, 2012.


1 de cada tres habitantes de Londres ha nacido en el extranjero.

2 caballeros parisinos –Rimbaud y Verlaine- se ofrecen entre 1872 y 1874 para dar lecciones de francés en francés. Razón Great College Street, 8. Camden Town.

3 es el número de Juegos Olímpicos que se han celebrado en Londres.

4 veces ha sido destruida y reconstruida la catedral de San Pablo.

5 de septiembre de 1666. Ese día John Evelyn anota en su diario que empezaba a controlarse el devastador incendio que desde el día 2 arrasó gran parte de un Londres edificado con madera.

6 es el lugar que ocupa Londres como ciudad francesa en número de habitantes, por encima de Nantes o de Estrasburgo.

7 reglas para vivir en Londres fijó Kipling en una carta a su hija Elsie.

8 millas era la longitud que tenía la ciudad según Antonio Ponz, que la recorrió meticulosamente a fines del siglo XVIII.

9 de junio de 1870 es la fecha de la muerte de Dickens, quizá el escritor que más ha contribuido a fijar la imagen literaria de Londres.

10 es el número del andén de la estación de King’s Cross -sobre la que escribió Chesterton- bajo el que está enterrada según la leyenda Boudica, la reina de los icenos que saqueó e incendió la ciudad en el año 60 d.C. en un episodio que evoca Tácito en sus anales.

Son diez números que aluden a diez visiones de Londres, pero podrían ser muchos más, tantos como las personas que han paseado por sus calles.

Una parte fundamental de esas miradas se recoge en la Guía literaria de Londres que publica Ático de los Libros con edición de Joan Eloi Roca.

Un viaje por los lugares, los monumentos y los barrios londinenses: por la Torre de Londres y el puente sobre el Támesis, por las tumbas y las capillas de la abadía de Westminster, por las cafeterías del siglo XVII y la catedral de San Pablo, por los parques y los fumaderos de opio, por la prostitución en Haymarket y por Picadilly, por los muelles con niebla y los amaneceres, por Hyde Park y las Casas del Parlamento.

Pero también un viaje en el tiempo: desde la época romana hasta la actualidad pasando por el Londres medieval, el de la Gran Peste y el Gran Incendio que inmortalizaron Defoe o Samuel Pepys o a la vida en las calles londinenses que reflejó London en La gente del abismo.

Heterogénea y con algunas ausencias especialmente llamativas como la mirada de Conan Doyle, las páginas de esta Guía literaria de Londres, generosamente ilustradas con grabados de época, reflejan que hay tantos Londres como la suma de sus habitantes y sus visitantes, de quienes la admiran o quienes la aborrecen.

Santos Domínguez