30/6/10

Equipaje de vacaciones 2. Memoria y viajes


Ramón Gaya.
Obra completa.
Edición de Nigel Dennis
e Isabel Verdejo.
Prólogo de Tomás Segovia.
Pre-Textos. Valencia, 2010.

En su Biblioteca de Clásicos Contemporáneos, Pre-Textos reúne en un amplio y cuidado volumen la totalidad de los escritos de Ramón Gaya, salvo su correspondencia, a la que se dedicará un segundo tomo. Están aquí la memoria personal de Ramón Gaya, que se definía a sí mismo como un pintor que escribe, la memoria colectiva del 27, el 36 y el exilio en unas páginas que ofrecen una suma de experiencias e ideas sobre la pintura, la literatura y la creación. Títulos como El sentimiento de la pintura, Velázquez, pájaro solitario, Cuaderno de viaje, Diario de un pintor, además de sus poemas y las reflexiones sobre la República y la Guerra civil reflejan una vinculación ejemplar entre vida y obra, entre ética y estética en la prosa de un artista que se entendió siempre mejor con los escritores que con los pintores y que deja aquí su ideario artístico y vital, su concepto del arte y su visión del mundo. Una escritura que, como señala Tomás Segovia en su prólogo, no es un complemento de su creación plástica, sino otra de sus caras.



Blas Matamoro.
Novela familiar.
El universo privado del escritor.

Páginas de Espuma. Madrid, 2010.

Más de trescientos escritores son objeto de otros tantos acercamientos microbiográficos a su intrahistoria personal y familiar. Más de trescientos microensayos que describen la antropología del escritor y se leen casi como un libro de microrrelatos, como capítulos de esta Novela familiar, con la que Blas Matamoro obtuvo el III Premio de Ensayo Ciudad de Málaga. Sus relatos biográficos se acercan al universo privado del escritor y trazan un panorama general que abarca diversas épocas y varias literaturas y explora la complicada relación entre obra y biografía, entre escritura y carácter, entre ética y estética, entre lo público y lo privado.


Javier Marías.
Salvajes y sentimentales.
Alfaguara. Madrid, 2010.

La edición ampliada de Salvajes y sentimentales incorpora treinta artículos nuevos respecto de la anterior, del año 2000. Con selección y prólogo de Paul Ingendaay, corresponsal de cultura del Frankfurter Allgemeine Zeitung, se reúnen en este volumen los artículos de Javier Marías sobre el fútbol, una recuperación semanal de la infancia, como explica el artículo inicial, una escenificación de la épica o una metáfora de la sociedad que se analiza en el artículo final, Los matones protegidos, de este mismo año. En sus páginas, rápidas y vistosas como un regate, brilla el articulista incisivo como un delantero centro, demoledor como un central de los de antes, inteligente como un centrocampista cerebral. Y el latido de un corazón tan blanco, que ve como síntoma alarmante que ya no odien a su equipo, escribe sobre el estrabismo de los semidioses o evoca ese álbum de los cabezudos que se reproduce en la portada del libro.



Paul Theroux.
Las columnas de Hércules.
Traducción de Alejandra Devoto.
Punto de Lectura. Madrid, 2010.


De una columna de Hércules a otra por el camino más largo. Casi un viaje circular que comienza en Gibraltar, bordea el Mediterráneo hasta Siria y regresa por el Norte de África hasta Tánger, enfrente de donde había comenzado el viaje. Un viaje que Theroux hace con más de cincuenta años, con mucha prevención y demasiados prejuicios en la mochila. Porque es necesario alcanzar cierta edad para apreciar las sutilezas del Mediterráneo, un mar interior cuya línea costera determina el itinerario. En las dos orillas del estrecho, entre dos mares, estaban Las Columnas de Hércules que evoca Paul Theroux para titular este espléndido libro que es más que un recorrido por España, la Costa Azul, las islas griegas, Italia, Croacia, Albania, Estambul, Alejandría y El Cairo. Es también un recorrido por la cultura hecha vida, el relato de los encuentros con Naguib Mahfuz y Paul Bowles, y una reflexión sobre escritores como Nabokov, Joyce, Hemingway o D.H. Lawrence, que alguna vez llegaron a las orillas de un mar que define toda una civilización y una forma de entender la vida.




George W. Williams, Roger Casement,
A. Conan Doyle y Mark Twain.
La tragedia del Congo.
Ediciones del Viento. La Coruña, 2010.

Un viaje al corazón de las tinieblas, al horror de aquel Congo Belga en el que Leopoldo II instauró un régimen de terror que exterminó a diez millones de personas. Antes y después de que Conrad publicara su memorable novela en 1902, estas cuatro voces denunciaron con energía los crímenes de aquel sistema colonial. Ediciones del Viento pone por vez primera en castellano cuatro denuncias del exterminio. Una carta abierta que G. W. Williams dirigió en 1890 al rey Leopoldo, el Informe general de Roger Casement, acompañado de espeluznantes testimonios gráficos, un texto de Conan Doyle que define el crimen del Congo como el más grande de la historia de la humanidad y El Soliloquio del Rey Leopoldo, una demoledora caricatura escrita por Mark Twain. Cuatro testimonios que reflejan la enorme crueldad de un episodio vergonzoso de la historia contemporánea cuyas consecuencias son visibles aún hoy en aquel continente.



Vita Sackville-West.
Pasajera a Teherán.

Traducción de Carlos Mayor.
Minúscula. Barcelona, 2010.

La figura de Vita Sackville-West inspiró el personaje de Orlando, de Virginia Woolf. Más que amiga, fue la primera que leyó el manuscrito de este Pasajera a Teherán, que Minúscula publica en su colección Paisajes narrados. Vita relata en sus nueve capítulos su viaje a Teherán, donde su marido tenía una cargo diplomático en la legación británica. No había querido instalarse allí con él, pero lo visitó dos veces. Y este libro contiene la narración de esos dos viajes. Pasajera a Teherán, que da título al volumen, se centra en un viaje de 1926, y Doce días es el relato del viaje que hizo por Persia. Por el Nilo hasta el Valle de los Reyes y Luxor, de la India al Golfo Pérsico hasta Bagdad, y de ahí a Teherán. Lo mejor de todo, el sexto capítulo, hacia Isfahán, donde el descubrimiento de otra luz, de otra dimensión del espacio y del tiempo, de otra forma de entender la vida, permiten que brille la capacidad descriptiva de Vita Sackville-West.




Guía literaria de Roma.
Prólogo y selección de Iria Rebolo.
Ático de los Libros. Barcelona, 2010.

Una guía de Roma de la mano de dieciséis escritores de todas las épocas que viajaron a la ciudad para fundir en sus textos la vida, el arte y la literatura. Desde la descripción que hace Estrabón de la grandeza de Roma en la época de Augusto hasta las impresiones de Rilke en 1903. En medio, las reflexiones de Montaigne ante las ruinas de la ciudad abierta, Goethe y la espectacularidad de lo grandioso, un paseo de Chateaubriand bajo la luna, el síndrome de Stendhal, un Shelley conmovido por la belleza y el misterio, el desierto desolado de la decadencia que ve Dickens o la admiración de Henry James en sus horas italianas. La edición de Iria Rebolo se enriquece con los excelentes grabados de tres artistas italianos del XVIII (Vasi, Piranesi y Rossini) que entre la melancolía y el claroscuro ofrecen una visión complementaria de la que transmiten con sus palabras aquellos escritores viajeros. Un bellísimo cuaderno de viajes escrito por unos guías irrepetibles.



Gustave Flaubert.
Egipto.Viaje a Oriente.
Traducción e introducción
de Lola Bermúdez Medina.
Cabaret Voltaire. Barcelona, 2010.

Con 71 espléndidas fotografías de Maxime Du Camp y un esclarecedor prólogo de la traductora, Cabaret Voltaire publica Egipto, la primera parte del diario que Gustave Flaubert escribió en su viaje a Oriente. Ver y escribir titula significativamente su introducción Lola Bermúdez Medina. Porque a través de la palabra del novelista y de la mirada del amigo fotógrafo que le acompañaba en ese viaje, el lector entra en Alejandría y El Cairo, recorre el Nilo hasta la segunda catarata y visita los ruinosos templos, en una travesía que durará cuatro meses y medio y que terminó el 2 de julio de 1860, hace ahora un siglo y medio justo.




Santos Domínguez

29/6/10

Equipaje de vacaciones 1. Narrativa y poesía


William Butler Yeats.
Poesías reunidas.
Traducción de Antonio Rivero Taravillo.
Pre-Textos. Valencia, 2010.

El irlandés W. B. Yeats (1865-1939) es uno de los poetas imprescindibles del siglo XX y sin embargo su obra no se había traducido íntegramente al castellano hasta ahora. Existían traducciones de libros sueltos y antologías, versiones parciales de textos aislados que propusieron Juan Ramón, Cernuda, Jorge Guillén o Marià Manent, pero no una edición de su poesía completa. La traducción que Antonio Rivero Taravillo ha preparado para Pre-Textos consigue preservar la musicalidad del original y reflejar la variedad de metros y sones en la poesía de Yeats. Es uno de los grandes esfuerzos editoriales del año y una aportación que pone al alcance del lector en español una obra fundamental, una poesía que plantea un peculiar diálogo entre el poeta y el mundo. Conviven en ella lo autobiográfico y lo visionario, la expansión y la contención, lo local y lo universal, y el tono confesional cohabita con la alucinada voz del bardo o del oráculo. Probablemente la poesía contemporánea sería distinta, y peor, si W.B. Yeats no hubiera escrito algunos poemas esenciales como Bizancio o Un aviador irlandés prevé su muerte, que fundan una nueva manera de entender la poesía.


Manuel Altolaguirre.
Versos originales.
(Antología poética).
Estudio introductorio y selección
de Rosa Romojaro.
Renacimiento. Sevilla, 2010.

Un extenso y profundo estudio (Poética de la vida y poética de la poesía) abre la antología poética de Manuel Altolaguirre que ha preparado Rosa Romojaro para Renacimiento. Versos originales propone un amplio recorrido por la obra del malagueño a través de una selección representativa de su mundo poético. Entre la primera edición de Las islas invitadas (1926) y los Poemas en América (1955), diez libros que reflejan una trayectoria que integró poesía y vida a lo largo de más de tres décadas en las que Altolaguirre pasó de una mirada exterior integrada en la naturaleza a la interiorización conceptual. El agua y el espejo, la soledad y el tiempo, la naturaleza y la metáfora, la memoria y el árbol son los ejes de un poesía marcada por la dualidad entre lo objetivo y lo subjetivo, entre lo culto y lo popular, entre el cielo y el mar.



Guadalupe Grande.
Hotel para erizos.
Calambur Poesía. Madrid, 2010.

Como en las viejas mitologías y en los relatos orales, siete años ha empleado Guadalupe Grande en construir este Hotel para erizos que lleva dentro las variaciones de Mapas de cera. En sus versos libres laten palabras desveladas, insistentes como un recitativo o una pesadilla, reveladoras como una alucinación, implacables como la conciencia. Son las palabras de una poeta que mira desde sus páginas más acá de la memoria y más allá de los límites de lo visible para deletrear el mapa de la otra orilla, esa que sólo exploran quienes practican la ambición de la escritura como salvación y penitencia, como conocimiento y perplejidad: la brújula imantada por la tinta invisible con que se escribe este poema borrado.




Henry James.
La protesta.
Traducción de Pablo Sauras
Narrativas del Olivo Azul. Córdoba, 2010.


Fue la última novela que publicó Henry James. Su origen está en un texto teatral, lo que explica la agilidad de los diálogos y la fluidez de la acción. Pero está aquí también el narrador minucioso en las descripciones y sutil en el análisis sicológico de los personajes. La protesta es una refinada novela de interiores que aunque apareció hace casi un siglo, en 1911, y muestra a un James en estado puro, no se había traducido hasta ahora al castellano. La traducción que ha hecho Pablo Sauras para Narrativas del Olivo Azul ha sabido mantener la atractiva elegancia de la prosa de Henry James.


Varlam Shalámov.
Relatos de Kolimá.
III. El artista de la pala.
Traducción de Ricardo San Vicente.
Minúscula. Barcelona, 2010.

La pared se balanceó, y una conocida y dulzona sensación de náusea inundó mi garganta. La cerilla quemada en el suelo pasó flotando por milésima vez ante mis ojos. Alargué la mano para agarrar aquella inoportuna cerilla, pero desapareció; dejé de ver. Con esas frases comienza El artista de la pala. Es el tercero de los seis volúmenes que constituyen los Relatos de Kolimá de Varlam Shalámov, que Minúscula está editando en su totalidad. El infierno blanco de Kolimá, en Siberia, el paisaje de la taiga, los sufrimientos en los campos de trabajo, la injusticia, el dolor y la aniquilación a través de una sobrecogedora mirada en primera persona a la experiencia destructiva de los campos de concentración estalinistas.

Stanislaw Lem.
Magnitud imaginaria.
Traducción de Jadwiga Maurizio.
Introducción de Roberto Valencia.
Impedimenta. Madrid , 2010.

Impedimenta publica el segundo tomo de la trilogía fantástica que Stanislaw Lem tituló Biblioteca del siglo XXI. Tras las reseñas de libros imaginarios de Vacío perfecto, el primer volumen, Lem escribe en Magnitud imaginaria cuatro prólogos a cuatro obras que no existen. Entre la ironía y la reflexión, las portadas y los cuatro textos introductorios de Necrobias, del pornógrafo Cezary Strzbisz; La Erúntica, de Reginald Gulliver, que enseñó a las bacterias la lengua inglesa; una Historia de la literatura bítica, del profesor Rambellais, en cinco volúmenes que recogen la creación literaria de las computadoras, y la Extelopedia Vestrand en 44 Magnetomos, con un espectacular y divertido pliego de muestra gratis. La imaginación rigurosa con la que Lem explora, como recuerda Roberto Valencia en su introducción, “la terrible vastedad de todas las cosas”.



Vampiros.
Edición y prólogos de Jacobo Siruela.
Atalanta Ars Brevis. Gerona, 2010.

En Vampiros, Jacobo Siruela propone y prologa una selección de dieciocho textos sobre la tempestuosa belleza del terror que exaltó Shelley y que encarnan estas criaturas híbridas de imaginación y zoología que están a medio camino entre el relato folclórico y el inconsciente colectivo. Tras un prólogo sobre la genealogía del vampiro y su morfología literaria, sobre el deseo de inmortalidad en la historia y su tratamiento literario, esta antología abarca los siglos XIX y XX. Se inicia con un relato de Tieck (No despertéis a los muertos, 1800) y se cierra con las Páginas del diario de una joven (1975), de Robert Aickman. En medio, de Polidori a Stoker, de Poe a Gautier, un espléndido conjunto de textos e ilustraciones que completan, con el enfoque plástico de la pintura, el grabado o el cine, esta inquietante mirada sobre una pesadilla constantemente actualizada.



Patricia Esteban Erlés.
Azul ruso.
Páginas de Espuma. Madrid, 2010.

La metaliteratura y la experiencia, la imaginación y la mirada, el sueño y la realidad conviven en los trece cuentos de Azul ruso, de Patricia Esteban Erlés. Trece historias intensas, breves y tristes que se desarrollan en un edificio de Praga habitado por personajes marcados por la limitación física o el desorden emocional. En los doce pisos del número doce de la calle Klementina, la atmósfera azul del frío y la tristeza, con doce gatos y el inquietante animal de raza azul ruso que mira desde el cuento central que da título al libro. En él, la borgiana Emma Zunz transforma en gatos a los hombres que cruzan la puerta del edificio.



John Irving.
La última noche en Twisted River.
Traducción de Carlos Milla Soler.
Círculo de Lectores. Barcelona, 2010

La última novela de John Irving (New Hampshire, 1942) vuelve a revelar la destreza narrativa de uno de los autores más leídos de la literatura norteamericana actual. Entre 1954 y 2005 transcurre esta obra, una narración itinerante que se articula en seis partes y se desarrolla en diversos lugares y paisajes. Desde el New Hampshire familiar de las novelas de Irving hasta Ontario, una historia con secretos y persecuciones. Y unos personajes que huyen del pasado y de sí mismos y establecen una oscura red de relaciones en las que el azar, el destino y la sorpresa cumplen un papel determinante en la peripecia de la novela, que es también un recorrido por la historia de los Estados Unidos en este último medio siglo. Quienes conozcan El mundo según Garp, Una mujer difícil o La cuarta mano tienen en La última noche en Twisted River una nueva oportunidad de renovar su admiración por John Irving.




Guillermo Cabrera Infante.
Tres tristes tigres.
Edición de Nivia Montenegro
y Enrico Mario Santí.

Cátedra Letras Hispánicas. Madrid, 2010.

Es una de las obras imprescindibles del boom de la novela latinoamericana. Tres tristes tigres se publicó en 1967, el mismo año que Cien años de soledad, es una recreación de La Habana nocturna de 1958, el último año de Batista. Pero es sobre todo, desde el título, una fiesta del lenguaje, una celebración lúdica de la palabra, una explosiva construcción verbal, que Cabrera Infante define como “una galería de voces, casi un museo del habla cubana, en la que generaciones por venir podrían oír hablar a sus ancestros.” La espléndida edición de Cátedra Letras Hispánicas restituye los veintidós cortes de la censura franquista y explica a pie de página las peculiaridades léxicas de esta novela que Cabrera Infante escribió en cubano. Una experiencia de lectura inolvidable.

Joseph Roth.
Izquierda y derecha.
Traducción de
Sandra Chaparro Martínez.
Barataria. Sevilla, 2010.

Un escritor -Joseph Roth- y un pintor -Georges Grosz- nos han dejado la mejor crónica del fin de una época: el desplome de la república de Weimar y la Mitteleuropa de entreguerras. Ellos firman desde la pintura y desde la literatura el testimonio de la degradación moral de la sociedad centroeuropea. Ambos abandonaron el expresionismo para integrarse en la nueva objetividad, una actitud con la que se daba respuesta a la disolución de un mundo arrasado por las consecuencias de la Gran Guerra y con el horizonte amenazador del nazismo como salida. Izquierda y derecha, una novela de 1929 que publica Barataria en una nueva traducción, es uno de los mejores cuadros de aquella Alemania convulsa y explosiva. Como en la pintura de Grosz, los personajes de Roth (los hermanos Berheim y el lúcido Nikolai Brandeis) son la reveladora representación social y ética de un mundo en crisis. Publicada un año antes que Job, una de sus obras más celebradas, en Izquierda y derecha está ya el Joseph Roth consciente de lo que le rodeaba y más brillante a la hora de expresarlo, con inteligencia y sin esperanza.


Santos Domínguez

28/6/10

Memorias de ultratumba


François René de Chateaubriand.
Memorias de ultratumba.
Traducción, introducción y notas
de José Antonio Millán Alba.
Cátedra. Bibliotheca AVREA. Madrid, 2010.

Desde un castillo en la Bretaña francesa hasta Praga pasando por el exilio en Londres, desde el Antiguo régimen hasta la restauración de la monarquía pasando por la revolución francesa, el Terror de 1793 y el bonapartismo, las Memorias de ultratumba son la crónica de un cambio de siglo crucial en la historia de Europa.

Chateaubriand (1768-1848), padre del Romanticismo francés y apóstol de la antimodernidad, reflejó en ellas no sólo esas transformaciones, sino su propia perplejidad ante el final de un mundo y el inicio de otra época. Se movió entre dos aguas, la del pasado feudal y aristocrático y la modernidad burguesa. Y lo hizo asumiendo las contradicciones entre sus ideales rousseaunianos y su actividad contrarrevolucionaria, llena de resabios feudales y prejuicios de clase.

Intentó superar esa contradicción situándose en la distancia de la otra orilla, la de estas Memorias de ultratumba que publica en su integridad Cátedra Aurea con traducción, introducción y notas de José Antonio Millán Alba. Con ellas, Chateaubriand, sobrepasado antes por el cambio histórico que por el tiempo biológico, escribió la elegía por el fin de una sociedad, una cultura y una política y se convirtió en el profeta de la secta de los antimodernos.

Redactó sus 44 libros a lo largo de treinta años, entre 1811 y 1841, entre la poesía y el terror, como tituló Marc Fumaroli un estudio sobre Chateubriand. Y en ellas la perspectiva histórica se superpone al testimonio autobiográfico, de manera que hay una constante interrelación de su historia personal y de la historia de Francia, de memoria y presente, de lo individual y lo universal. Por eso, las Memorias de ultratumba exceden el límite temporal de la autobiografía y abarcan un siglo de historia y completan una epopeya de la modernidad escrita por un antimoderno, de la que, con menos talento literario, formaron parte escritores como De Maistre y Bonald.

Así se van sucediendo las referencias a la infancia y la adolescencia en Bretaña y el recuerdo de la Revolución de 1789, la experiencia del soldado contrarrevolucionario, el exiliado en Londres y el viajero por Oriente, el escritor y el político, la vida de Napoleón y la caída de la restaurada monarquía borbónica hasta completar un resumen de su pensamiento y un análisis de la nueva Europa que se estaba diseñando vista desde la perspectiva de quien se sentía fuera de lugar en el nuevo tiempo histórico.

Por encima de la diversidad de tiempos, espacios y temas, las Memorias de ultratumba reflejan una intensa unidad narrativa y se someten a un diseño general revisado y reelaborado en varias ocasiones como una febril obra en marcha, con una tensión entre historia e individuo, entre presente y pasado semejante a la que se produce en ellas de cruce de novela y ensayo.

Con la actitud victimista y desorientada que caracteriza a la melancolía romántica, fiel al modelo del héroe maltratado por el destino adverso, Chateaubriand hace desfilar por el mundo y por su mundo las jornadas revolucionarias y la figura de Dante, Dios y la muerte, el exilio y las traiciones, la imaginación y las conspiraciones, las cataratas del Niágara y Napoleón, los Borbones y los canónigos de Würzburg, Praga y Cádiz, el cólera y la vida en París.

El Louvre de la literatura llamó Francis Ponge a estas Memorias que sirvieron de ejemplo a Proust en su recuperación del tiempo perdido y que llevaba inverosímilmente Maqroll el Gaviero en sus viajes, más por la simpatía de Mutis que por el escaso gusto lector del personaje.

Santos Domínguez

25/6/10

El siglo del arte nuevo


Historia de la literatura española.
Volumen 3.
El siglo del arte nuevo (1598-1691)
.
Pedro Ruiz Pérez.
Editorial Crítica. Madrid, 2010.

Entre un primer 98 -marcado por la muerte de Felipe II y la Arcadia de Lope de Vega, que clausuraba la narrativa renacentista pastoril- y la muerte de sor Juana Inés de la Cruz, que en 1691 escribe en su Respuesta a Sor Filotea su autobiografía literaria, centra Pedro Ruiz Pérez El siglo del arte nuevo, tercer tomo de la Historia de la literatura española dirigida por José-Carlos Mainer y publicada por la Editorial Crítica.

Como el resto de los volúmenes que forman parte del proyecto, El siglo del arte nuevo no se limita a escribir una historia literaria actualizada que habla de períodos, corrientes y obras, sino que se fija también en cuestiones fundamentales como el papel del escritor, las formas de transmisión de la obra literaria o las siempre problemáticas relaciones entre la literatura y el poder.

En un bloque inicial (Teatro de novedades) se aborda el contexto histórico en el que surge el Barroco, una edad conflictiva en un mundo de apariencias y desengaños, los escenarios ideológicos o el carácter urbano de la cultura contrarreformista, el papel de la imprenta, la novedad del arte como recreación ingeniosa o el papel del público lector, oyente o espectador.

Un segundo apartado se acerca a la república literaria, al mundo del creador, analiza el papel de la censura, el control de la autoridad y la autoría, las competencias y las rivalidades entre los escritores.

Los viajes del Parnaso, la tercera sección del libro, es la más parecida a una historia literaria. A través de los autores, las obras y los géneros se describe en ella la evolución de la literatura barroca, desde la innovación inicial a la deriva final pasando por el esplendor que vivieron sus diversas manifestaciones genéricas.

Finalmente, una amplia selección de textos de apoyo recoge, además de significativos fragmentos literarios, documentos de carácter historiográfico, sociológico, ideológico o estético que iluminan el contexto del que surge la literatura del XVII y manifiestan la importancia de la religión, las ideas literarias y las claves temáticas de la época, las diversiones, fiestas y espectáculos, la poética y la metapoética, los intereses ideológicos y las preocupaciones morales de los intelectuales, los juicios críticos o las polémicas entre escritores.

En conjunto, El siglo del arte nuevo propone un análisis más propio de la monografía que del manual a través de una mirada renovadora y actualizada sobre aquella época de retraimiento y desintegración del imperio español, sobre una cultura que pierde en el aislamiento tridentino su dimensión europea y se somete a un poder religioso que acabó contaminando de doctrina y envenenando de moral católica todas las manifestaciones culturales y enlutando la vida social con los negros ropones clericales.

La manipulación ideológica que destilan las obras teatrales de Lope y de Calderón, el concepto de la honra como cimiento de la estructura social, el engaño a los ojos y la vida como espectáculo y como apariencia, como teatro de comportamientos, el desengaño del discreto, la máquina teatral y la pirotecnica verbal, los juegos caligramáticos y los jeroglíficos son algunas de las claves que se dilucidan en las abundantes páginas de este volumen, que incorpora, como todos los de la serie, un cuadernillo central con esclarecedoras ilustraciones.

Santos Domínguez

23/6/10

Harold Bloom. El canon del ensayo

Harold Bloom.
Ensayistas y profetas.
El canon del ensayo.
Traducción de Amelia Pérez de Villar.
Páginas de Espuma. Madrid, 2010.

Un ensayo sobre el ensayo. Lúcido y polémico, Harold Bloom traza en Ensayistas y profetas (Páginas de Espuma) un canon del ensayo en veinte capítulos. Veinte meditaciones sobre quienes hicieron de la meditación y el pensamiento el objeto de su literatura. Con precedentes en los profetas bíblicos, el género del ensayo, fundado y bautizado por Montaigne, tiene un componente sapiencial y visionario que Bloom rastrea en Pascal, Rousseau, Samuel Johnson, Kierkegaard, Emerson, Hazlitt, Nietzsche, Freud o Huxley. Hasta llegar a la problemática contemporaneidad del existencialismo de Sartre y Camus, el autor de El canon occidental dialoga con sus maestros en la crítica a través de veinte retratos en unas páginas por las que pasean otros nombres esenciales como Boswell, Carlyle o Thoreau.

Veinte retratos que son a la vez veinte análisis de un pensamiento múltiple que construye la modernidad: un Montaigne precursor de Hamlet, porque como él, cambia porque lee lo que escribe; un Pascal que simultaneaba su doble capacidad de ofender y edificar; Samuel Johnson, el mayor crítico de la historia cultural de Occidente, el prototipo del sabio; Rousseau y su sensibilidad atormentada en las Confesiones, eslabón entre Montaigne y Freud; Boswell, creador del modelo de biografía total con su Vida de Samuel Johnson; Hazlitt y su poética del poder a través del análisis de Shakespeare; Carlyle, que con sombrío optimismo dejó escrito que la historia es un texto ilegible; Emerson, un profeta literario que hizo de sí mismo el tema esencial de su obra; Kierkegaard, padre legítimo de Kafka; Thoreau, un Montaigne de todo lo que está fuera, un profeta del ecologismo; Ruskin, un crítico trágico e innovador a partes iguales; Walter Pater, solipsista y cándido defensor de la dignidad del arte; Nietzsche, que se dio cuenta de las implicaciones de la poesía en el conocimiento; Freud y su simplificación reduccionista en la interpretación de los sueños; un Huxley visionario, mejor ensayista que narrador; Sartre y su obsesión con la conciencia o el admirable moralista que fue Camus, heredero de una larga tradición racionalista.

Con esos nombres y su polémica lucidez crítica, Bloom compone un panorama significativo de la evolución del ensayo, de la variedad de enfoques que admite el género y de su determinante aportación para construir la mentalidad moderna y el análisis contemporáneo de la realidad.

Santos Domínguez


21/6/10

Josep Pla. Notas y dietarios



Josep Pla.
Notas y dietarios.
Prólogo de Carles Casajuana.
Traducción de Dionisio Ridruejo,
Gloria de Ros y Xavier Pericay.
BackList Selectos. Barcelona, 2008.

¿Por qué continuamos leyendo a Josep Pla?, se pregunta Carles Casajuana en el prólogo que abre este tomo en el que BackList reúne todas las notas personales de Pla. La respuesta está en el viento, en esa tramontana que sopla en el Ampurdán y en las páginas certeras de estas Notas y dietarios en las que brilla la espléndida prosa de Pla, su astucia estilística y su sabiduría en el uso del adjetivo. Pla, uno de los escritores más notables de la literatura del siglo pasado, encontró su voz más personal y su mejor prosa en estas cimas del género del diario y la miscelánea: El cuaderno gris, Notas dispersas, Notas para Silvia y Notas del crepúsculo, que Pla quería ver reunidos en un volumen como este, con las insuperables traducciones de Dionisio Ridruejo, Gloria de Ros y Xavier Pericay.

El cuaderno gris es un diario inusual, porque no nace del día a día, del presente momentáneo, sino de la evocación posterior, de la memoria que reconstruye y de la invención que reescribe el diario de aprendizaje del escritor en ciernes (1918-1919) casi cincuenta años después, porque la versión original en catalán es de 1966.

Las Notas dispersas, escritas al paso de los días y los años, sin referencias cronológicas, lo que aporta una mayor libertad a la divagación, recogen sus recuerdos y lecturas y constituyen un complemento de El cuaderno gris, que Pla reelaboraba a la vez que escribía estas notas.

Las Notas para Silvia son su continuación natural. Las redactó entre los años cincuenta y los setenta, antes de las Notas del crepúsculo, en las que se proyecta el último Pla, el más radicalmente desengañado.

Cualquiera de los libros incluidos en el volumen, escritos sin un plan premeditado, permite -casi exige- una lectura similar. Son obras para abrir al azar por cualquier página con la seguridad de encontrar en ellas la prosa excelente de Pla y con la agudeza de su mirada analítica.

Contradictorio y antidogmático, imprevisible y subjetivo, irónico y socarrón, reflejó en estos libros que abarcan toda su vida y casi mil quinientas páginas sus deambulaciones por ciudades y campos, sus divagaciones literarias, sus notas de lectura.

Y lo hizo con lo que podríamos llamar en términos cortazarianos una prosa del observatorio, inteligible y antirretórica. Educó su pluma y su mirada en el periodismo, practicó la lentitud contemplativa y como Stendhal fijó su interés en los detalles y reflexionó constantemente sobre el estilo y el oficio de escribir.

Viajero por Europa y América, sedentario en el Mas Pla de Llofriu, Pla es localista y cosmopolita a un tiempo. Y así son también estas páginas en las que se pasa con naturalidad de la pequeñez de la anécdota o la maledicencia de la tertulia a la hondura reflexiva del pesimista y al análisis político y cultural.

Lector y heredero de Montaigne y de los moralistas franceses, Pla fue un paseante solitario como Rousseau, escribió desde París y Berlín o desde una sombría pensión de la calle Aribau de Barcelona, deambuló por Moscú y por Buenos Aires y acabó retirado -como Montaigne en su castillo- en el Mas Pla de Llofriu.

Desde Roma o desde Cadaqués, desde Playa Fornells o desde Nueva York, Pla deja anotados recuerdos y lecturas, aforismos y retratos, descripciones de paisajes y calles o reflexiones morales que se suceden sin transición en este volumen que Carles Casajuana define en su prólogo como un “singular mosaico autobiográfico.”

Pero hay algunas líneas maestras que recorren los cuatro títulos: el paso del tiempo como tema esencial, el desengaño y la memoria como actitud, la invención autobiográfica y la lenta contemplación como estrategia, la libertad de escritura y el cuidado de la prosa como método.

Todo eso se resume en este párrafo ejemplar, una de las últimas de sus Notas del crepúsculo, en donde Pla deja con su mejor prosa su testamento literario y su visión de la vida:

En estos momentos, en esta casa, hay un gato muy pequeño, un gatito que sigue sistemáticamente a su madre y que, sin embargo, es tan esmirriado, tan fosforescente, tan esquivo, que es una auténtica maravilla. Como a todos los gatos de su edad, lo que más le gusta es jugar. Si estuviera alimentado, sería de un negro absoluto; ahora es de un negro tirando a dorado, con manchas de gris, de una delgadez total. Tiene unos ojos cambiantes y prodigiosos: a veces de un color oro intensivo; a veces de un color blanquecino embobado; a veces absolutamente indiferentes. Ahora este gato quiere jugar. Y, habiéndose entablado la tramontana, este viento mueve las hojas caídas, con el otoño, de los castaños de Indias de la era. A veces las hace rodar vertiginosamente sobre un punto determinado; a veces se las lleva por el aire como si fueran pájaros sin peso. El gato se encuentra en medio de todo este pequeño mundo de hojas que el viento mueve o se lleva como si nada. Lo miro desde una ventana de la casa. El gato está como loco. Mira el movimiento de las hojas, obsesionado. A veces quiere atrapar alguna hoja con la boca o con las patas, que se mueven, frenéticas, a su alrededor. Otras veces mira, como asustado, las hojas que el viento se lleva por el espacio. No puede atrapar ni una. Se abalanza sobre ellas, salta, da todo tipo de vueltas, entra en una especie de demencia. A veces se detiene y mira qué tiene que hacer. Retoma el movimiento frené-tico. Las hojas, secas, hacen un ruido como de cristal. El viento se lo lleva todo: el gato no tiene fuerza para morder una hoja ni para atrapar una con las uñas. El gato ha perdido. Su enorme vivacidad de juego no le ha servido de nada. El viento ha ganado. Al cabo de poco, veo que el animalito se echa en la tierra de la era, más muerto que vivo, esmirriado, famélico, acabado... A veces me pregunto si la vida humana no es algo semejante.

Santos Domínguez


18/6/10

París y otras ciudades encontradas


Antonio Ferres.
París y otras ciudades encontradas.
Gadir. Madrid, 2010.

En su colección La voz de las cosas, donde ya publicó La desolada llanura, Gadir edita el último libro de poesía de Antonio Ferres (Madrid, 1924).

París y otras ciudades encontradas es un libro que celebra la vida y lamenta el paso del tiempo, suma lo personal y lo colectivo, lo existencial y la conciencia crítica y compagina el dolor de las derrotas y la esperanza en que la Historia supere sus errores.

En sus versos cortos y sus poemas directos conviven la mirada y el recuerdo, el sueño y la contemplación de un París de tormentas y bulevares hacia el Sena o de una ciudad oceánica en la que emerge nocturna la Atlántida.

Evocados, soñados o contemplados, en la contención verbal y emocional de estos poemas viven el amor y los bosques, la ciudad como metáfora del pequeño mundo del hombre, las muchachas y los pájaros, las islas y las montañas, el recuerdo y la esperanza de una ciudad invisible hecha de signos y de rostros, el sueño de una nueva realidad desde la noche oscura, en un incendio de palabras en el que se consume el mundo y se consuma el tiempo, porque

Morir es como estar
es como vivir siempre

En esa esperanzada construcción de otra realidad que es este libro, el último poema, Eternidad, dedicado a su hija, pone la última piedra con estos versos que son su cima y su resumen:

Es tan fácil volver
desde la muerte
desde las tumbas enrojecidas
tan fija la luz
bajo el disco glorioso del sol
desde las tierras altas
volver de la mano del Nilo
volver otra vez
como dioses de carne
-Nefertiti-.


Santos Domínguez

16/6/10

La orilla de las mujeres fértiles


Marifé Santiago Bolaños.
La orilla de las mujeres fértiles.
Calambur. Madrid, 2010.

Quien escribe ama los templos de arena, dice Marifé Santiago Bolaños (Madrid, 1962) en uno de los poemas de su último libro, La orilla de las mujeres fértiles, que acaba de publicar Calambur en una edición que incluye un CD con música original y poemas recitados por la autora, un CD impregnado de olores de especias africanas.

Organizado en dos partes, los catorce poemas de la primera sección y el cruce de ensayo y poesía de los diez textos que forman la Coda tienden una mano solidaria y femenina a las niñas/mujeres de África, proyectan una mirada de rabia compasiva hacia las niñas del Níger sobre las que atardece el mundo, dan voz y palabras a las novias de ocho años ofrecidas en los mercados.

En la línea de Jabès y de Valente, para Marifé Santiago el desierto es el lugar natural del poeta. Esa formulación metafórica se convierte en una realidad literal en este libro en el que conviven la emoción y la denuncia, la ética y la poesía, la memoria y el testimonio.

La experiencia literaria es un encuentro con el otro, una mirada que provoca el diálogo y el conocimiento de una realidad centrada en estas mujeres resistentes, supervivientes del dolor y de la dignidad desde su múltiple condición de víctimas, por niñas, por pobres, por africanas a las que nadie va a dedicar el Cantar de los Cantares:

la pobreza pesa tan poco como la sombra de una araña, y la memoria de la pobreza pesa tan poco como el sueño de aquella viuda que habría cumplido nueve años en diciembre.

Pero La orilla de las mujeres fértiles es también una exploración en la memoria personal y universal, en lo cósmico y en la mitología a través de lo cotidiano y, sobre todo, una puerta abierta a la esperanza:

A veces, la escritura es el manto que regresa a la vida a quien estaba muriéndose de frío...

A veces, las mujeres que tienen miedo o están tristes cantan; el canto otorga el don de la esperanza, de la voz, del agua del alba sobre las rosas...

Santos Domínguez

14/6/10

La palabra del mudo

Julio Ramón Ribeyro.
La palabra del mudo.
Seix Barral. Barcelona, 2010.

Bajo el título La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro (1929-1994), uno de los maestros hispanoamericanos del género, fue reuniendo desde 1973 su narrativa breve en sucesivos volúmenes.

Casi un centenar de cuentos integran esta edición definitiva en Seix Barral, que incorpora un relato inédito (Surf) que Ribeyro terminó el 26 de julio de 1994, poco antes de morir. De ese mismo año funesto son las reflexiones sobre el género del cuento que sirven como prólogo de un volumen en el que el peruano da voz al mudo, al marginado, al olvidado.

Y es que a través de la mayoría de sus cuentos se expresan los que en sus vidas están privados de la palabra: Yo les he restituido este hálito negado y les he permitido modular sus anhelos, sus arrebatos y sus angustias.

Heredero de Kafka y discípulo de Borges, Ribeyro creó uno de los mundos literarios más personales e interesantes de la narrativa hispanoamericana contemporánea. Sus relatos urbanos proyectan un inesperado destello de fantasía y de irrealidad sobre lo cotidiano y configuran un universo narrativo poblado por personajes que se mueven por los barrios populares de Lima entre el desconcierto y el asombro. Como sus personajes, Ribeyro se siente parte de ese mundo acallado y por eso sus relatos combinan lo autobiográfico y la mirada crítica o escéptica, el recuerdo de la infancia con la denuncia de la miseria.

Son relatos apoyados en una sólida técnica y en una reflexión constante que se plantea los límites y las características técnicas de un género más mostrativo que didáctico. De esa reflexión surgió el decálogo que abre el volumen con una reivindicación del interés por la historia y del papel del lector en afirmaciones como estas:

El cuento se ha hecho para que el lector pueda a su vez contarlo.

La historia del cuento puede ser real o inventada. Si es real debe parecer inventada y si es inventada, real.

Entretener, conmover, intrigar o sorprender son algunos de los objetivos que Ribeyro propuso en el decálogo. Y estos cuentos, a menudo abiertos y siempre brillantes, son su demostración eficiente. Desde Los gallinazos sin plumas, que escribió en 1954, hasta el inédito Surf, pasando por el maduro Sólo para fumadores, La palabra del mudo refleja más de cuarenta años de dedicación insistente y brillante a la narrativa breve.

Y de una creciente pericia marcada por una evolución que pasa por dos momentos, por dos modalidades sucesivas: la modalidad inventiva que domina en sus primeros libros y la modalidad evocativa que se va imponiendo a partir de los años ochenta en sus relatos.

No leer a Ribeyro, y especialmente su narrativa breve, es desconocer gran parte de la riqueza de la literatura hispanoamericana, que sin él sería mucho más plana, mucho más pobre, mucho más muda.

Santos Domínguez

12/6/10

Hojas de Madrid con La galerna



Blas de Otero.
Hojas de Madrid con La Galerna.
Edición de Sabina de la Cruz.
Prólogo de Mario Hernández.
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores.
Barcelona, 2010.

Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publica la edición completa de Hojas de Madrid con La galerna, un amplio conjunto de poemas que Blas de Otero dejó inéditos cuando murió el 29 de junio de 1979.

Sus 306 poemas, de los que 161 habían permanecido rigurosamente inéditos, rectifican sustancialmente la imagen de un poeta que escribió estos textos durante los últimos años de su vida, entre 1968 y 1977.

En estos poemas está el Blas de Otero comprometido con su entorno y atento a lo que le rodea, persiste el existencialista (el coexistencialista, prefería decir él) que reflexiona visceralmente sobre el sentido de la vida y la escritura, pero además aparece el poeta más arriesgado con la experimentación verbal, el de expresión más libre, el que reescribe un famoso verso de Neruda para hacerle decir esto:

Puedo escribir los tristes más versos esta noche.

Porque Blas de Otero se sentía depositario de un legado poético que viene de Manrique y llega a Cernuda pasando por los místicos y por Withman, por Rubén Darío y Aldana, por Bécquer y Vallejo, por Quevedo y Machado. Pero Otero sabía que ese legado es algo vivo, sometido a nuevas asimilaciones, a relecturas que generan la reescritura actualizada de la tradición, revitalizada en su voz personal, tamizada por su experiencia y su mirada contemporánea en estos poemas urbanos con Madrid, Bilbao, La Habana y la muerte al fondo:

Y yo que hice tantos viajes, dentro de poco haré un viaje desconocido.
Lo que siento es dejar aquí tantas tiendas, tantas calles, tantos hombres.

Por eso, el Blas de Otero de su última madurez es también el más joven como poeta. Por los textos de Hojas de Madrid con La galerna ha pasado el tiempo sin hacer estragos como los que el poeta evocaba en Túmulo de gasoil, uno de los mejores poemas de toda su trayectoria:

Hojas sueltas, decidme, qué se hicieron
los Infantes de Aragón, Manuel Granero, la pavana para una infanta,
si está Madrid iluminado como una diapositiva
y sólo en este barrio saltan, ríen, berrean sesenta o setenta y cinco niños
y sus mamás ostentan senos de Honolulu, y pasan muchachas con sus ropas chapadas,
faldas en microscuro, y manillas brillantes y sandalias de purpurina,
hojas sueltas, caídas
como cristo contra el empedrado, decidme,
quién empezó eso de cesar, pasar, morir,
quien inventó tal juego, ese espantoso solitario
sin trampa, que le deja a uno acartonado,
si la plaza de Oriente es una rosa de Alejandría,
ah Madrid de Mesonero, de Lope, de Galdós y de Quevedo,
inefable Madrid infestado por el gasoil, los yanquis y la sociedad de consumo,
ciudad donde Jorge Manrique acabaría por jodernos a todos,
a no ser porque la vida está cosida con grapas de plástico
y sus hojas perduran inarrancablemente bajo el rocío de los prados
y los graves estrofas que nos quiebran los huesos y los esparcen
bajo este cielo de Madrid ahumado por cuántos años de quietismo,
tan parecidos a don Rodrigo en su túmulo de terciopelo y rimas cuadriculadas.

Como en este, en la mayoría de los textos de Hojas de Madrid con La galerna se refleja la vitalidad poética de un hombre que no se rindió nunca, de un poeta de creciente profundidad y en constante búsqueda, una actitud rejuvenecedora que alcanza en estos poemas algunas de la cimas creativas de Blas de Otero.

Santos Domínguez

11/6/10

Ramaiana


Vālmīki.
Ramaiana.
Traducción de Roberto Frías.
Atalanta. Memoria mundi. Gerona, 2010.

Con quince delicadas ilustraciones de un manuscrito mogol del siglo XVI, Atalanta publica una espléndida edición del Ramaiana, la epopeya india atribuida a Valmiki, el sabio que recopiló una larga serie de tradiciones orales y las fijó en la versión escrita que nos ha llegado desde el fondo de sus dos mil quinientos años de antigüedad.

Más antiguo y breve que el Mahabarata, que trata de las dinastías lunares, el Ramaiana es el relato complementario que se centra en las dinastías solares. Protagonizada por el príncipe Rama, forma parte de la tradición más ancestral y más viva de esa cultura oriental, que se reconoce en la historia y en el mito fundacional de un héroe en el que se reencarna la divinidad de Visnú y que representa una referencia del buen gobierno y del príncipe perfecto en ese dios hecho hombre que habita la mayor parte de las mitologías y las religiones.

Una de las características que definen a los clásicos es que el lector nunca tiene la sensación de leerlos por primera vez. Están tan asimilados a la memoria colectiva de cada cultura que parecen haber estado siempre en ese fondo común que es la tradición.

Como en otras narraciones mitológicas, se cruzan en el Ramaiana lo cotidiano y lo sobrenatural, en una especie de realismo mágico que afecta a la descripción de una naturaleza maravillosa y compasiva con el héroe, que sufre las pruebas físicas y los avatares morales propios de su condición mítica: el destierro, la travesía del bosque peligroso -una metáfora espacial del aprendizaje de la vida-, el dominio de las aguas del mar y de la naturaleza a través de la caza, las tentaciones de la carne o las pociones mágicas.

Con traducción de Roberto Frías, se ha tomado como base de esta versión la edición inglesa de Arshia Sattar, catedrática de lenguas y culturas asiáticas de la Universidad de Chicago, que firma un excelente prólogo sobre la construcción y el sentido del libro. Lo cierra con estas palabras, que son también una invitación a la lectura:

El significado del Rāmāiana no se deriva de una geografía o una historia sagrada; más bien extrae su significado de lo que puede decirnos sobre nosotros mismos, sobre nuestras decisiones y sobre la manera en que elegimos vivir.



Santos Domínguez

9/6/10

Libro del desasosiego


Fernando Pessoa.

Libro del desasosiego.

Edición de Manuel Moya.

Baile del Sol. Madrid, 2010.

Es uno de los clásicos imprescindibles que nos ha dejado el siglo XX. Y como todos los clásicos, es por definición inagotable. Un cuarto de siglo después de que apareciera la primera versión española de Ángel Crespo, Baile del sol publica una nueva traducción del Libro del desasosiego, de Fernando Pessoa. La ha preparado Manuel Moya, que escribe en el prólogo:

Pocos autores del siglo XX se han sentido tan visceralmente refractarios a los movimientos sociales como este lisboeta solitario y anónimo que, si bien trató en su juventud de tener su propio papel en el reparto social, acabó convirtiéndose en una sombra, desligado del afecto y apenas acompañado por la admiración de algunos pocos contemporáneos. Ni la violencia radical de Celine, ni los nihilismos de Beckett o Cioran, llegan más lejos en cuanto a desgarro y escepticismo que los de este casi invisible traductor de cartas comerciales, este paseante ensimismado, este contemplador convulso de un microcosmos hermoso y decadente como Lisboa. Los personajes que jalonan Libro del desasosiego, convictos de su vacío radical, afirmados en su anónima dignidad, conscientes de su desmesurada intrascendencia, habitan un mundo en descomposición, zozobrante, crepuscular, anclado en el vacío y en la desesperanza. Visto así, el libro es «un breviario del decadentismo», como lo definiera su traductor y crítico alemán Georg Rudolf Lind.

Escrito a lo largo de más de veinte años, con interrupciones, abandonos y replanteamientos, Fernando Pessoa firmó en 1913 su primera entrega en una revista y siguió trabajando en él hasta su muerte. Publicó fragmentos con su nombre, la consideró durante mucho tiempo obra ortónima, reflejo diarístico de su propia vida, y sólo al final la transfirió a Bernardo Soares, un alter ego más que un heterónimo, al que atribuyó estos textos autobiográficos y confesionales, fragmentarios y desorganizados. Soy yo, menos el raciocinio y la afectividad, escribía Pessoa en una carta de 1935.

Murió ese mismo año sin haberlos publicado y dejó ese desorden en las carpetas que contenían centenares de fragmentos que después de la primera edición de 1982 aún siguen planteando problemas de organización.

Entre la secuencia temática y la cronológica, quizá la esencia de estos textos sea su fragmentarismo, su carácter abierto, su desarrollo caleidoscópico y azaroso, la radical libertad de su escritura.

Esta cuidada edición es una buena ocasión de volver a la Lisboa de Pessoa / Soares y a su mundo visto por un personaje que es del tamaño de lo que veo y no del tamaño de mi estatura.

En el Prefacio del presentador del libro, Fernando Pessoa describe a Soares como un hombre de unos treinta años, delgado, más bien alto que bajo, encorvado exageradamente mientras permanecía sentado, pero no tanto cuando se hallaba de pie, vestido con un cierto desaliño no del todo desaliñado.

En su primera presentación, el personaje se describe como perteneciente a esa clase de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen.

Desde la oficina de Vasques y Cía, en la Rua dos Douradores, hasta el mar, cercano al Terreiro do Paço donde pasa tardes enteras a la orilla del Tajo, Soares vaga por las calles de la Baixa, por las plazuelas solitarias bajo la niebla o la lluvia en un ejercicio contemplativo de renuncia y distancia frente a la vida trivial simbolizada por el patrón Vasques.

Es la estética de la indiferencia y el desaliento que caracteriza a Soares, que la resume en esta frase: El mayor dominio de sí mismo es la indiferencia ante uno mismo.

Santos Domínguez

7/6/10

Yves Bonnefoy. Diccionario de mitologías



Yves Bonnefoy.
Diccionario de mitologías.
Edición de Carlota Casas Baró.
BackList Clásicos. Barcelona, 2010

Hace casi quince años que apareció la primera edición española del monumental Diccionario de mitologías de Yves Bonnefoy. Aquella edición en seis tomos no respondía, sin embargo, al proyecto inicial de su coordinador, que lo había concebido para que se publicase en un solo volumen y en forma de diccionario, no de monografía por capítulos.

BackList recupera ahora esta obra portentosa en su colección Selectos, con una nueva y actualizada selección de entradas que se han organizado alfabéticamente, lo que facilita una consulta rápida y ágil y un tejido de relaciones (una red de ejemplos, en palabras de Bonnefoy) imprescindibles en una obra de este calibre y ambición, que quedará como uno de los monumentos del estructuralismo francés del siglo pasado.

Ese enfoque permite ir desvelando las estructuras profundas (creación, cosmos, sacrificio...) que subyacen bajo las apariencias desordenadas o inarticuladas de los relatos míticos y la yuxtaposición del análisis y la síntesis en forma de una reflexión sistemática sobre las mitologías, sobre su esencia narrativa y su función social o ideológica.

Coordinada por Bonnefoy, su título completo, que recuerda la pormenorización dieciochesca, era Diccionario de las mitologías y de las religiones de las sociedades tradicionales y del mundo antiguo. Participaron en su redacción un centenar de prestigiosos investigadores que reunieron y actualizaron las aportaciones más importantes en el terreno de los estudios mitológicos. Pese a que es una obra abierta desde hace más de dos décadas, es ya una referencia ineludible en el análisis riguroso y la interpretación científica de las mitologías y las religiones de todo el mundo.

Por encima de su importancia cultural e histórica, más allá de su función en la construcción del inconsciente colectivo, el interés de este tipo de estudios lo resumió Yves Bonnefoy en el excelente prólogo a la edición francesa. Escribía allí estas palabras sobre la actualidad del mito: Cada vez más, la mitología se nos presenta como uno de los grandes aspectos de nuestra relación con nosotros mismos.

Santos Domínguez

3/6/10

Feria del libro 2010


Jean-Claude Carrière.
El círculo de los mentirosos.
Traducción de Néstor Busquets.
Debolsillo. Barcelona, 2010.


El segundo círculo de los mentirosos.
Traducción de Belén Gala y Pilar González.
Debolsillo. Barcelona, 2010.


Jean-Claude Carrière, escritor, guionista y colaborador de Buñuel durante veinte años, reúne en estos dos tomos (El círculo de los mentirosos. El segundo círculo de los mentirosos) que ahora se reeditan en un asequible formato de bolsillo cuentos filosóficos del mundo entero. Un manual de sabiduría que arranca de la tradición oral de los contadores de historias -esos mentirosos- y suma lo oriental y lo occidental, la narración y el pensamiento, la hondura y la risa. Precedidos de un prólogo (Aquí hay luz) del compilador, los relatos se suceden como capítulos de un tratado filosófico, como peldaños de una escalera que lleva a la diversión, el conocimiento o la perplejidad. Sin moraleja ni moralina, sin más virtudes que las literarias, porque- sostiene Carrière- no somos sólo relatos. Pero sin relato y sin posibilidad de contar ese relato, no somos nada, o somos muy poco.




Franz Kafka.
Sueños.
Traducción de Iván de los Ríos.
Errata naturae. Madrid, 2010.


Una excelente recopilación de los sueños del autor de algunas de las mejores pesadillas contemporáneas. El propio Kafka los recogió en sus diarios, o los reconstruyó en sus cartas a Felice, a Milena o a Max Brod. Todo ese material onírico e inquietante se recopiló en una edición en alemán en 1983 y ahora Errata naturae lo edita en su colección La mujer cíclope con traducción de Iván de los Ríos. Un libro de sueños compuesto por sesenta y cinco textos que pueden leerse también como un espléndido ejercicio narrativo. Los sueños constituyen el más antiguo y el no menos complejo de los géneros literarios, escribió Borges en el prólogo de su Libro de sueños. Este volumen podría ser una de las pruebas para defender esa tesis.




Marcel Proust.
El tiempo recobrado.
Traducción de Carlos Manzano.
Debolsillo. Barcelona, 2010.


Síntesis, culminación y punto final de En busca del tiempo perdido, en El tiempo recobrado, séptimo y último volumen del ciclo, vuelve un pasado en el que se superponen la realidad y la ficción en la memoria del narrador protagonista envejecido, confundido él también con su autor. Así se cierra un círculo temporal que regresa al punto de partida de la serie, al momento narrativo en que confluyen el tiempo del narrador y el tiempo narrado. En su último capítulo está la mejor introducción al ciclo proustiano. En su final, su principio: Lo que yo debía escribir era otra cosa, más larga y para más de una persona: larga de escribir. De día, como máximo intentaría dormir. Si trabajaba, sería sólo de noche, pero necesitaría muchas noches, tal vez cien, tal vez mil.




Vasili Golovánov.
Visiones de Asia.
Traducción de Ricardo San Vicente.
Minúscula. Barcelona, 2010.


El último título de la colección Paisajes narrados, Visiones de Asia, es una potente crónica narrativa en la que Vasili Golovánov (Moscú, 1960), “geógrafo metafísico” hace una incursión en los espacios de confluencia entre Europa y Asia desde el centro de la estepa. Dos relatos, Visión de Asia (2002) y Las conversiones de Alejandro (2007), en los que espacio y tiempo quedan conjurados en una mirada crítica que indaga en las relaciones de frontera y en el punto de encuentro entre el presente y el pasado, entre la geografía y la historia. En la prosa de Golovánov, espléndidamente traducida por Ricardo San Vicente, la fuerza de las descripciones convive con la lucidez del análisis: El euroasismo es la dolorosa enfermedad de los encantados, que sueñan con conciliar lo que es imposible de unir.



William Faulkner.
Mosquitos.Traducción de Daniel Gascón.
Prólogo de Justo Navarro.
Ediciones Alfabía. Barcelona, 2010.

Fue la segunda novela de un William Faulkner que aún no había encontrado su voz, pero necesitaba ajustar cuentas con el pasado. Cuatro días de agosto en un barco que recorre el lago Pontchartrain y el Mississippi con personajes excéntricos que reflejan a algunos miembros relevantes de la generación perdida. Mosquitos es una novela en clave, llena de guiños y referencias malvadas a los ambientes literarios y artísticos que Faulkner había frecuentado en Nueva Orleans. La novela, que apareció en 1927, cuando su autor cumplía treinta años, era entre otras cosas su forma de matar al padre - el Sherwood Anderson apenas disimulado en la figura del escritor Fairchild. Una sátira en la que la verbosidad ingeniosa y superficial de los personajes (Charla, charla, charla: la estupidez completa y desgarradora de las palabras) rebaja los sonidos al nivel del tedio y los iguala al zumbido constante de los mosquitos en el río. Un Faulkner menor, pero admirable.




Thomas Bernhard.
El imitador de voces.
Traducción de Miguel Sáenz.
Alianza. Madrid, 2010.


En El imitador de voces, que publica Alianza en su Biblioteca Bernhard, su autor reunió más de un centenar de relatos breves que son una muestra depurada del escritor amargo y corrosivo que fue Thomas Bernhard. Divertidos o absurdos, basados en hechos reales o extraídos de la imaginación, Bernhard demuestra ser más el más inimitable de los escritores. Eso le diferencia del protagonista del relato que da título al libro: un imitador de voces capaz de emular todas las voces que oye, menos la suya. Al contrario que Bernhard, que sólo utilizó su propia voz inconfundible, su perturbador sentido del humor. Está aquí, destilado y en alta concentración, el mundo narrativo del austriaco. Para tomar en pequeñas dosis.



Charles Dickens.
El viajero sin propósito.
Traducción, prólogo y notas
de Pedro Tena.
Gadir. Madrid, 2010.

En su cuidada Pequeña Biblioteca, Gadir recoge una selección de las crónicas que Dickens escribió durante sus diez últimos años de vida. Las fue publicando entre 1860 y 1870 en el semanario All the year round, con una tirada de 100.000 ejemplares, y en ellas conviven inevitable y felizmente el apunte periodístico, la crónica viajera y el talento narrativo de Dickens. Un flâneur que mira e imagina en sus paseos en madrugadas lluviosas de insomnio por los muelles y los callejones londinenses, por la Morgue de París y las malas comidas de los ferrocarriles y los hoteles, por los lugares de su infancia y los territorios imaginarios de la literatura, por cárceles italianas y por un hospicio de Liverpool, por barrios apartados abundantes en miseria, burros y perros. La mirada aguda, humorística y piadosa de Dickens se vuelve progresivamente sombría y melancólica en estos textos en los que la preocupación por las devastaciones del tiempo se proyecta también sobre el paisaje urbano con la prosa precisa y la pericia del escritor consagrado. Quienes aprecien las novelas de Dickens disfrutarán con estos cuadros magistrales.



Alessandro Baricco.
Homero, Ilíada.
Traducción de
Xavier González Rovira.
Compactos Anagrama. Barcelona, 2010.


En el otoño de 2004, en Roma y ante más de diez mil personas, se leyó este texto, un ejercicio de reescritura que responde a la esencia cambiante del texto homérico. Una Ilíada contemporánea que Baricco pensó para la recitación dramatizada, para la lectura en voz alta ante un auditorio. Como ocurre con el Quijote de Pierre Menard, el resultado es una obra nueva que deja a los dioses en segundo plano y asume la voz de los personajes en monólogos sucesivos y de una extraordinaria intensidad emocional. Todo empezó en un día de violencia, dice Criseida, la esclava tebana que se convirtió en botín de guerra de Agamenón antes de que se desencadenara la cólera de Aquiles. Ni los dioses ni los guerreros, sus mujeres, sus madres o las esclavas son quienes intentan comprender los motivos de una guerra que contiene todas las guerras, pasadas, presentes y futuras.



Miguel Hernández.
Obra poética completa.
Introducción, estudios y notas
de Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia.
Alianza Literaria. Madrid, 2010.

Vida, amor y muerte dibujan el triángulo que resume la obra poética de Miguel Hernández, ligada a la tierra y a lo telúrico de forma radical. Desde el ejercicio gongorino de Perito en lunas hasta El rayo que no cesa, en el que se conjuran las influencias de Garcilaso, Neruda y Aleixandre en la construcción de su voz propia. Y de ahí a la combativa poesía de guerra de Viento del pueblo y El hombre acecha, y al póstumo y carcelario Cancionero y romancero de ausencias. Con motivo del centenario del poeta, Alianza publica una versión revisada de la poesía completa de Miguel Hernández, que editaron por primera vez Leopoldo de Luis y Jorge Urrutia en 1976 con un estudio previo de cada uno de los libros y un amplio apéndice con los primeros poemas del poeta oriolano.





Jaime Gil de Biedma.
Obras. Poesía y prosa.
Edición de Nicanor Vélez.
Prólogo de James Valender.
Galaxia Gutenberg /Círculo de Lectores.
Barcelona, 2010.

Veinte años después de la muerte de Jaime Gil de Biedma (Barcelona, 1929-1990), Galaxia Gutenberg /Círculo de Lectores edita por primera vez en un volumen la totalidad de su obra literaria: la poesía completa que reunió en Las personas del verbo, el diario de 1956 y los ensayos de El pie de la letra. Poeta fundamental en la segunda mitad del siglo XX en España, Gil de Biedma encontró su propia voz en el diálogo con la poesía inglesa, concibió la poesía como simulacro de la experiencia, a través de una persona lírica que expresa no la realidad de la anécdota, sino la perspectiva que la afronta, la recuerda o la reconstruye como espejismo. Es la perspectiva distanciada de una mirada externa que se proyecta sobre sí mismo, transformado en personaje, en persona del verbo. En un amplio apéndice, la edición preparada por Nicanor Vélez y presentada por un extenso prólogo de James Valender recoge poemas sueltos, numerosas prosas dispersas que no se habían recogido hasta ahora en libro, textos de recitales, entrevistas y un abundante número de traducciones que reflejan la actividad de Gil de Biedma como traductor de poesía inglesa y catalana y de una obra de Brecht.



Las moradas del verbo.
Ed. de Ángel L. Prieto de Paula.
Calambur Poesía. Madrid, 2010.

Poetas españoles de la democracia es el subtítulo de la antología con la que Calambur celebra el número 100 de su colección de poesía. Preparada por Ángel L. Prieto de Paula, propone un panorama poético con treinta y dos poetas nacidos entre 1954 y 1968. Entre Miguel Casado y Enrique Falcón, Las moradas del verbo traza “un mapa de corrientes y de voces de un tiempo histórico en que el espejo del canon aparece roto en pedazos.” El silencio y la experiencia y las convergencias poéticas que superaron las danzas y contradanzas de los treinta últimos años.


Gustavo Guerrero (ed.)
Cuerpo plural.
Antología de la poesía
hispanoamericana contemporánea
.
Pre-Textos. Valencia, 2010.

El Instituto Cervantes y la editorial Pre-Textos publican un amplia muestra de la poesía hispanoamericana actual. Preparada y prologada por el profesor Gustavo Guerrero, reúne cronológicamente a casi sesenta poetas hispanoamericanos nacidos entre 1959 y 1979. La diversidad de las voces e intereses de los autores antologados traza un mapa representativo de la poesía que se está escribiendo en esta transición de un siglo a otro, en un fin de siglo que, como señala el editor en el prólogo, marca también el fin de un sistema poético heredado del Romanticismo y sacralizado por Rubén Darío. Completado con un DVD con entrevistas y lecturas de los poetas antologados, Cuerpo plural tiene un propósito explícito en estas palabras de Gustavo Guerrero: Dar breve cuenta de sus trayectorias, de sus tanteos, de sus contradicciones, de sus propuestas y sus logros.



Ted Hughes.
Gaudete.
Traducción de Juan Elías Tovar.
Lumen. Barcelona, 2010.

Lumen publica la primera traducción al español de Gaudete, uno de los libros fundamentales de Ted Hughes y de la poesía inglesa de la segunda mitad del siglo pasado. La excelente y trabajada versión de Juan Elías Tovar es una extraordinaria ocasión de conocer un mundo poético inquietante y de enorme fuerza verbal e imaginativa. Desarrollado como un largo poema épico, es un ejercicio de libertad creativa en el que Hughes mezcla géneros tan diversos como el guión cinematográfico, la poesía y la novela, la mitología y la alucinación, el poema en prosa y el verso libre, la narrativa y la lírica, el relato fantástico y la escena teatral. Enmarcada por un prólogo visionario y un epílogo lleno de oscuridad, la peripecia del reverendo Lumb y su doble de roble, seductor de feligresas en busca de un Mesías prometido, dejará en el lector una huella inolvidable. Está en este libro la más alta y arriesgada poesía de un Hughes portentoso: cierro los ojos. / Y la oscuridad también está en llamas.



Nicanor Parra.
Parranda larga.
Antología poética.

Selección y prólogo de Elvio E. Gandolfo.
Alfaguara. Madrid, 2010.

Alfaguara reúne en Parranda larga una antología significativa y generosa de los poemas, antipoemas y artefactos de Nicanor Parra, uno de los grandes renovadores de la poesía en castellano en el siglo XX. La selección la ha hecho Elvio E. Gandolfo desde el mejor lugar posible, el del lector admirativo y apasionado. Lo explica así en el prólogo: La selección de esta antología la hice a partir de mi experiencia y gusto de lector repetido de la obra de Nicanor Parra. Una experiencia revisitada ahora en su totalidad, verso a verso. De las dos funciones que suelen mencionarse como útiles en una antología (ser representativa, elegir lo mejor) hice hincapié en la segunda. Una nueva incitación a la lectura de Parra: Durante medio siglo / La poesía fue / El paraíso del tonto solemne. / Hasta que vine yo / Y me instalé en mi montaña rusa. // Suban, si les parece. / Claro que yo no respondo si bajan / Echando sangre por boca y narices.



Blas de Otero.
Hojas de Madrid con La Galerna.
Edición de Sabina de la Cruz.
Prólogo de Mario Hernández.
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores.
Barcelona, 2010.
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publica la edición completa de Hojas de Madrid con La Galerna, un amplio conjunto de poemas que Blas de Otero dejó inéditos cuando murió el 29 de junio de 1979. Sus 306 poemas, de los que 161 habían permanecido rigurosamente inéditos, rectifican sustancialmente la imagen de un poeta que escribió estos textos durante los últimos años de su vida, entre 1968 y 1977. En estos textos está el poeta comprometido con su entorno y atento a lo que le rodea, persiste el existencialista (el coexistencialista, como prefería decir él) que reflexiona visceralmente sobre el sentido de la vida y la escritura, pero además aparece el Blas de Otero más arriesgado con la experimentación verbal, el de expresión más libre. Paradójicamente es el Blas de Otero más joven como poeta. Por los textos de Hojas de Madrid con La galerna ha pasado el tiempo sin hacer estragos como los que el poeta evocaba en Túmulo de gasoil (Hojas sueltas, decidme, qué se hicieron…).




La manera de recogerse el pelo.
Generación Blogger.

Selección de David González.
Prólogo de José Ángel Barrueco.
Bartleby Poesía. Madrid, 2010

Sobre una idea de David González, responsable también de la selección, Bartleby reúne en La manera de recogerse el pelo. Generación Blogger a trece mujeres poetas. José Ángel Barrueco explica en el prólogo (El post es el poema) los criterios de la antología y los rasgos comunes a las trece escritoras, que integran la primera generación de poetas que se ha incorporado o surgido del mundo digital y que está dando a conocer su obra escrita a través de este nuevo mundo, un mundo cada vez más real. Un mundo donde el post es el poema.” Completa la edición un DVD con trece vídeos de Patty de Frutos, que subrayan con su diversidad de enfoques plásticos la diversidad de voces de las trece autoras.



José Emilio Pacheco.
Tarde o temprano.
Poemas 1958-2009.

Tusquets. Barcelona, 2010.

Tusquets reúne en el volumen Tarde o temprano los catorce libros de poesía que ha publicado hasta ahora José Emilio Pacheco. Entre los poemas del primero, Los elementos de la noche, y los últimos de La edad de las tinieblas, que apareció el año pasado, han transcurrido más de cincuenta años de labor constante y rigurosa del mexicano. Se homenajea así al Premio Cervantes de 2009 con una esmerada edición que recoge medio siglo de escritura que ha ido creando un mundo poético propio en el que se concentra la melancolía elegiaca, las metáforas despliegan toda su potencia imaginativa para mostrar la realidad bajo la luz de las palabras / que dicta en su fluir / el tiempo en vuelo.



Friedrich Hölderlin.
Cantos.
Traducción e introducción
de Antonio Pau.
Linteo Poesía. Orense, 2010.

Pocos poetas han marcado tan decisivamente el camino de la poesía de los dos últimos siglos como Friedrich Hölderlin (1770-1843), del que la espléndida colección Linteo Poesía acaba de editar en versión bilingüe los Cantos, con traducción e introducción de Antonio Pau. Escritos entre mayo de 1801 y diciembre de 1803, son una muestra del último Hölderlin lúcido. En el irracionalismo radical y transgresor de estos Cantos, que él mismo definió como poemas mayores, aislados y líricos, está reelaborado en su forma definitiva el mundo poético de Hölderlin: las islas y los dioses griegos, los ríos alemanes, los héroes trágicos y épicos. En sus veinte poemas que abarcan la oda y la elegía, en el huésped de las sombras de los Cantos nocturnos o en el júbilo alto y puro de los Cantos patrios, brilla la polifonía poética de una obra por la que cruza la subjetividad exacerbada de Hölderlin, el amor y la mitología, el pensamiento y la visión. Más de dos siglos después, esa música extraña y oscura sigue sonando en la noche del mundo.



Roberto Bolaño.
Cuentos.
Llamadas telefónicas.
Putas asesinas.
El gaucho insufrible.
Anagrama. Barcelona, 2010.
Anagrama reúne en un volumen los tres libros de cuentos que publicó en vida Roberto Bolaño: Llamadas telefónicas (1997), Putas asesinas (2001) y El gaucho insufrible (2003) son esos tres títulos que aparecen en la colección Otra vuelta de tuerca. El lector encontrará en estos cuentos una llamativa variedad de espacios narrativos, de temas y técnicas, de tonos y personajes, de tramas y estilos que en muchos casos abren caminos y tienen un evidente carácter fundacional en busca de un mundo narrativo propio que culminaría en las mejores novelas de Bolaño, Los detectives salvajes y 2666.

Julio Ramón Ribeyro.
La palabra del mudo.
Seix Barral. Barcelona, 2010.

Bajo el título La palabra del mudo, Julio Ramón Ribeyro, uno de los maestros hispanoamericanos del género, fue reuniendo desde 1973 lo más significativo de su narrativa breve en sucesivos volúmenes. Casi un centenar de cuentos integran esta edición definitiva en Seix Barral, que incorpora un relato inédito (Surf) que Ribeyro terminó el 26 de julio de 1994, poco antes de morir. De ese mismo año funesto son las reflexiones sobre el género del cuento que sirven como prólogo de un volumen en el que el peruano da voz al mudo, al marginado, al olvidado. Además del relato inédito, se recogen en este libro tres cuentos que no habían aparecido hasta ahora en forma de libro. No leer a Ribeyro, y especialmente su narrativa breve, es desconocer gran parte de la riqueza de la literatura hispanoamericana, que sin él sería mucho más plana, mucho más pobre, mucho más muda.



Juan Pedro Aparicio.
La forma de la noche.
Rey Lear. Madrid, 2010.

Con La forma de la noche Juan Pedro Aparicio fue finalista del Premio Nacional de Literatura en 1995. Pese a ello, esta espléndida novela, que ahora recupera Rey Lear en una nueva edición revisada, no tuvo la repercusión que merecía su calidad. Está ambientada en la Asturias de la guerra civil, que sirve de telón de fondo de una alegórica historia de amor entre un miliciano y una muchacha de la clase alta a la que pertenecían quienes promovieron y apoyaron la sublevación de parte del ejército contra la República. No es la única metáfora. Las fieras que se escapan del circo en Gijón y desatan el miedo de la población son otra elocuente alegoría de la sublevación. Tan elocuente que el circo se llama Franconi.


Ronaldo Menéndez.
Covers. En soledad y compañía.
Páginas de Espuma. Madrid, 2010.

Humor y pericia narrativa se combinan en los cuentos de Covers, de Ronaldo Menéndez, que acaba de publicar Páginas de Espuma. Dueño de una prosa eficaz y de una gran habilidad en el manejo de la estructura, en el montaje de la trama en secuencias cortas y ágiles, los nueve relatos de Covers proponen distintas versiones del mundo en sus dos secciones, En soledad y En compañía. Solistas o corales, sus personajes viven en soledad o en compañía de otros el sexo o el dolor en unos textos construidos con una precisión que revela a un autor que controla la historia al milímetro. Incluso para guardarse en la manga el factor sorpresa que cierra este conjunto de cuentos que son una buena compañía, una oferta constante de tensión e interés.





Jorge Urrutia.
De una edad tal vez nunca vivida.
Narrativa Bartleby. Madrid, 2010.

Nuestra mirada debe carecer de piedad, ser un escarpelo capaz de descubrir lo sucedido y mantener abiertas nuestras propias heridas para que no sanen. Sanar es una cobardía. Las cicatrices aumentan el odio. Una herida permite, simplemente, que la vida permanezca viva. Esas líneas, de Respirar por la herida, capítulo inicial de este recorrido por la memoria, dan el tono de una obra en la que Jorge Urrutia, hijo del poeta Leopoldo de Luis, reconstruye su infancia en la posguerra. A través de unos fragmentos que completan el espejo roto de la España de los vencidos, brilla la calidad de una prosa que ilumina un mundo evocado entre el recuerdo y la fantasía, entre la ética y la estética.


Thomas Pynchon.
Contraluz.
Traducción de Vicente Campos.
Tusquets. Barcelona, 2010.

Con una brillante traducción de Vicente Campos, Tusquets acaba de publicar Contraluz, la penúltima novela de Thomas Pynchon. Tan poderoso y absorbente como de costumbre, el mítico novelista ha escrito una novela centrífuga que somete al lector a un torbellino temático y espacial que le lleva de la Exposición Universal de Chicago de 1893 al París de 1920 a bordo del Inconvenience, una nave que acaba convirtiéndose en una pequeña ciudad con perros y chabolas. Un laberinto poblado de lugares, de personajes, acciones y humor extravagante. Novela, cómic, enciclopedia de ciencia y metafísica, de historia y política en una narración legible, divertida y torrencial. Quienes aún no le hayan perdido el miedo a Pynchon deberían curarse el mal de altura subiendo a esta nave espectacular con los vagabundos del vacío.



J. M. Coetzee.
Verano.
Traducción de Jordi Fibla.
Mondadori. Barcelona, 2010.

La tercera parte de la autobiografía novelada de J. M. Coetzee (Ciudad del Cabo, 1940) supone una vuelta de tuerca en la mirada distanciada del narrador sobre sí mismo. Si en Infancia y Juventud, las dos primeras entregas de estas memorias narradas, Coetzee utilizaba la tercera persona para distanciarse emocionalmente de su propia historia, en Verano se contempla en un periodo crucial de su vida desde la otra orilla. Muerto ya, recurre a la figura de un investigador que intenta reconstruir esa época del escritor a través de cinco entrevistas a personas que lo conocieron. Una antigua amante, que destaca su tendencia al onanismo, su prima Margot, una viuda brasileña que despreció su debilidad, y dos colegas de la Universidad: Martin y Sophie. Sus testimonios completan una imagen coherente y autocrítica que explora el límite de la escritura introspectiva y de la memoria. Lo acaba de publicar Mondadori, que recupera en la misma colección los dos títulos anteriores.



Stephen Crane.
Historias de Nueva York.
Prólogo de Juan Bonilla.
Traducción de David Cruz.
Narrativas de El olivo azul. Córdoba, 2010.

Con prólogo de Juan Bonilla y una significativa imagen al frente de cada uno de sus once textos, estas Historias de Nueva York que edita El olivo azul son un recorrido por la capital del mundo en la problemática transición del siglo XIX al XX. Entre la descripción y la narración, entre el reportaje y el relato, la mirada de Stephen Crane se transforma en palabra para transmitir la vida que bulle en la gran ciudad. Su postura literaria, que evitaba lo imaginativo y le acercaba a la voluntad testimonial del cronista, se resume en la aclaración que puso al frente de la última de estas estampas, Aventuras de un novelista: de cómo buscó “material” en la vida real de los “bajos fondos” y encontró más de lo que esperaba. También el lector de estas historias encontrará aquí más que la mera transcripción de la realidad.



Natsume Soseki.
Soy un gato.
Traducción de Yoko Ogihara
y Fernando Cordobés
Impedimenta. Madrid, 2010.

Distante y superior a los hombres, el gato sin nombre que narra la primera novela de Natsume Soseki, contempla el mundo doméstico de la familia con la que vive, un microcosmos y un espejo de la sociedad burguesa del Japón de finales del XIX y comienzos del XX. Se publicó en 1905, un año antes que Botchan, que también editó Impedimenta. Ese gato anónimo e incisivo observa el mundo de los hombres con una mirada más afilada que sus uñas, con palabras más ásperas que su lengua. Y desde su observación displicente y crítica, Sōseki escribe una sátira divertida y demoledora en partes iguales. El lector que se acerque a Soy un gato entenderá por qué lleva más de un siglo acumulando adeptos. Y los que vendrán.



Saul Bellow.
Cuentos reunidos.
Traducción de Beatriz Ruiz Arrabal.
Debolsillo. Barcelona, 2010.

La mirada y la memoria se conjuntan en la narrativa de Saul Bellow (1915-2005) para retratar físicamente a unos personajes que, como su autor, recuerdan experiencias y sensaciones. Debolsillo edita la traducción de Beatriz Ruiz Arrabal de estos Cuentos reunidos de Bellow. Historias largas, casi novelas cortas, o relatos breves con mayor concentración temporal, en estos trece cuentos en los que el narrador rememora sobre el fondo del Chicago hostil de su infancia. Y la prosa cercana, elaborada y envolvente como la atmósfera de estos trece cuentos reunidos en los que su autor brilla como un irrepetible narrador. Completan la edición el prefacio de Janice Bellow sobre la forma de trabajar de su marido, una magnífica introducción de James Word y un epílogo reflexivo e irónico del propio Bellow.



Tennessee Williams.
Mal trago.
Traducción de Bárbara Mingo.
Errata naturae. Madrid, 2010.

Es la primera vez que aparecen en español los nueve relatos de Mal trago, el sexto título de la colección La mujer cíclope, de Errata naturae. Tennessee Williams (1911-1983) los escribió entre 1941, cuando tenía treinta años y 1953, cuando le faltaban otros treinta para morir. Quienes conocen Un tranvía llamado deseo o su excelente La noche de la iguana, reconocerán en ellos el mundo literario de Williams: los ambientes opresivos, los personajes rebeldes y autodestructivos, su vitalidad turbia y violenta, el deseo y la maquinaria combinada del tiempo y el alcohol. La intensidad de Williams duplicada en la eficaz prosa y en la necesaria intensidad de relatos breves tan característicos de sus preocupaciones y tonos como el melancólico La similitud entre una funda de violín y un féretro o el amargo Tres jugadores de un juego de verano.




Erich Kästner.
Fabian.
Traducción de
Miguel Ángel Vega Cernuda.
Minúscula. Barcelona, 2010.

Erich Kästner (Dresde 1899-Múnich 1974) publicó en 1936 esta Historia de un moralista, una denuncia de la degradación política y social de la Alemania de comienzos de los años treinta. Ambientada en Berlín y con una evidente base autobiográfica, su protagonista, Jacob Fabian, nos conduce a través de un itinerario moral a este diagnóstico desolado e intemporal: No pereceremos por el hecho de que algunos de nuestros contemporáneos sean especialmente infames, ni tampoco porque algunos de estos individuos sean precisamente los que administran nuestro globo. Estamos pereciendo a causa de la pereza de nuestras almas. Queremos que esto cambie, pero nosotros no queremos cambiar.



Eliot Weinberger.
Algo elemental.
Traducción de Aurelio Major.
Atalanta. Ars brevis. Gerona, 2010.

Eliot Weinberger (Nueva York, 1949) es uno de los intelectuales más poliédricos y lúcidos de los Estados Unidos. Mucho antes del 11-S advirtió del peligro de Bush y del golpe de estado que le llevó a la Casa Blanca. Editor y traductor de poetas como Huidobro, Paz y Bei Dao, o de las Siete Noches de Borges, su obra ensayística se caracteriza por una inusual mezcla de densidad intelectual y fluidez expresiva e imaginativa. Escribe ensayos como poemas y explora un territorio de frontera entre géneros. Lo raro no es la búsqueda de esa zona en la que, como en los presocráticos, confluyen pensamiento e intuición, poesía y conocimiento, descripción y hallazgos verbales. Lo verdaderamente extraordinario es que Weinberger encuentra ese lugar y se instala en él para escribir un libro de las maravillas como Algo elemental, que acaba de publicar Atalanta. Quienes tengan el privilegio de leer estos textos que están entre el ensayo, la narración y la poesía, los recordarán siempre como una experiencia irrepetible en la que Weinberger hace cómplice al lector de su sensibilidad, de su curiosidad intelectual y de su talento literario. Con lo que el hombre puede asir / hace el poema, escribía el mexicano Homero Aridjis en un texto que tradujo Weinberger al inglés. Y de esa misma materia fugitiva y poética están hechos estos textos, escritos con la pericia de quien nos conduce por un mar de historias que aluden a la variedad del mundo, desde el viento a los tigres, desde el desierto peruano hasta Empédocles o Mahoma.



Elias Canetti.
Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988.
Traducción de Juan José del Solar.
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores. Barcelona, 2010.

Aunque el hilo secreto que recorre toda su obra es ese tema, durante toda su vida de escritor, Elias Canetti (1905-1994) quiso escribir un libro sobre la muerte o contra la muerte. En unas líneas de febrero de 1942 explicaba que había decidido anotar a partir de esa fecha sus pensamientos contra la muerte. Al azar, desordenados, sin someterlos a un plan general, Canetti siguió escribiendo hasta 1988 de manera ocasional sobre –contra- el tema insistente de la muerte. El resultado de esas anotaciones sobre un asunto tan inabarcable que no llegó a elaborar de forma definitiva (quizá porque, como anotó el 27 de noviembre de 1980, un libro que trate únicamente de la muerte la falsea) es este Libro de los muertos que Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publica en primicia mundial, anticipándose incluso a la edición que se está elaborando en Alemania.


Román Gubern.
Metamorfosis de la lectura.
Anagrama. Barcelona, 2010.

Un recorrido por las formas de la lectura que es también, inevitablemente, una síntesis de historia de la cultura a través de la evolución de los soportes y sus consecuencias políticas, sociales o religiosas. Desde que el verbo del homo loquens se transforma en la escritura del homo scriptor hace seis milenios, Román Gubern recorre la lenta metamorfosis de la lectura, esa tecnología desarrollada por el animal visual que es el hombre: desde los soportes primitivos y perdurables de la arcilla o el basalto a los rollos de papiro del Nilo, del pictograma a la secuencia jeroglífica y de ahí a los sistemas alfabéticos. Desde la epifanía del libro al pergamino medieval, del reciclado del palimpsesto al papel chino y a la imprenta, Gubern analiza textos y contextos, técnicas y canales comunicativos que marcan la evolución de la cultura escrita hasta la pantallización de la sociedad actual, con su vuelta al soporte duro y al palimpsesto automatizado de los procesadores de texto. Las autopistas de la información, el hipertexto, las nuevas formas de escritura en los SMS o el estatuto del libro electrónico.



Jürg Amann.
Robert Walser.
Una biografía literaria.
Traducción de Rosa Pilar Blanco.
Siruela. Madrid, 2010.

Extraño, inquietante, ausente del mundo, desvinculado de los hombres y de sí mismo, la biografía de Robert Walser es tan opaca que forma parte más de la clandestinidad y de la leyenda que de la historia. Por eso es especialmente meritorio el esfuerzo de Jürg Amann en la biografía literaria que acaba de publicar Siruela. Espléndidamente escrita, sus trece capítulos son trece asedios a la huidiza figura de Walser, un constante ejercicio narrativo y conjetural sobre su personalidad enigmática. Hay un territorio que acogió a aquel escritor helvéticamente retraído, como lo definió Sebald: el de la literatura. Y de literatura está hecha este excelente acercamiento a la figura de Walser, que propone un recorrido por su literatura, por su vida y por algunas de las fotografías que resumen su personalidad y su evolución. Cada uno de sus capítulos va ilustrado no sólo por un abundante material gráfico, sino por numerosas textos extraídos de la obra de Robert Walser. Textos que trazan paralelamente a la biografía de Amann una autobiografía del autor de El ayudante.



Jenny Teichman y Katherine C. Evans.
Filosofía: una guía para principiantes.
Traducción de Teresa Rocha Barco.
Alianza Editorial. Madrid, 2010.

Alianza publica una nueva edición, corregida y aumentada con un nuevo capítulo sobre la vigencia del escepticismo, de la inteligente y estimulante Guía de Filosofía para principiantes, de Jenny Teichman y Katherine C. Evans. Organizada en seis apartados, se abordan en ella las distintas disciplinas filosóficas: la Metafísica como filosofía del ser y el conocimiento; la Ética de los valores; la Filosofía política y la Filosofía de la ciencia; la Lógica y la relación entre la Filosofía y la vida. En tres apéndices se propone un rápido recorrido por los nombres, las obras y las aportaciones de los grandes filósofos del pasado, por el estado de la Filosofía en el siglo XX y por algunos destacados filósofos actuales. Una guía que abre caminos y propone itinerarios al lector interesado, un punto de partida, una carta de navegación, un mapa de conceptos que se proyecta en la realidad cotidiana.



Alberto Manguel.
El legado de Homero.
Traducción de Carmen Criado.
Debate. Barcelona, 2010.

Alguien tan alejado aparentemente de Homero como Raymond Queneau escribió que toda gran obra literaria es o La Iliada o La Odisea. La vida como batalla o como viaje. La cólera de Aquiles o un Ulises rico en aventuras, Penélope o Helena, las murallas de la ciudad sitiada y el reino de los muertos, el vinoso mar y las llanuras troyanas. Sobre El legado de Homero, padre de la literatura occidental, la raíz ancestral de la que se ha alimentado la imaginación durante casi tres mil años, Alberto Manguel ha escrito un libro memorable. De la poesía a la prosa, de los Dardanelos al Caribe, de Damasco a Irlanda, un recorrido por la persistencia de Homero en Virgilio, Dante, Ibn Jaldún, Joyce o Derek Walcott.



José Luis Pardo.
Nunca fue tan hermosa la basura.
Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores.
Barcelona, 2010.

Una magnífica colección de artículos y ensayos de José Luis Pardo, uno de los pensadores más lúcidos del panorama filosófico actual en España. Estética y nihilismo, literatura y filosofía, poesía e historia en estas indagaciones en la realidad en busca de sentido, en unos tanteos en la oscuridad para iluminarla. Esos han sido siempre la misión y el ámbito del ensayismo. Esta colección de textos agudos, profundos e irónicos de José Luis Pardo lo corrobora desde su condición de "humildes y algo fantasmagóricas lamparillas de uso doméstico" que analizan los procesos culturales de la sociedad actual y de los cambios que se están produciendo en los modelos de la era digital. El libro lo publica Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores y toma su título de la conferencia que leyó en mayo de 2006 en el ciclo Distorsiones Urbanas de Basurama06, que se remataba con este párrafo: Sucede, en fin, que la época en la cual la subjetividad se ha vuelto más inestable, elástica, flexible y modulable, es también la era en la cual la identidad se ha convertido en la más tiránica y rígida de las exigencias individuales, en el más grave de los problemas políticos. Y es como si cada enclave edificado en las calles debiera ser, al mismo tiempo, una seña de identidad inconfundible y un espacio infinitamente remodelable, es decir, una zona cero.
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José Luis Ortiz Nuevo.
Alegato contra la pureza.
Barataria. Sevilla, 2010.

José Luis Ortiz Nuevo reedita en Barataria su Alegato contra la pureza. Catorce años después de su primera aparición en 1996. Ya entonces, su narrador, César Muriel, entreveía la posibilidad de ampliar su Alegato con pensamientos nuevos. Se cumple ahora ese deseo con tres apéndices que duplican las páginas del texto inicial: una autocrítica a la primera edición, nueve pronunciamientos nuevos y un tercero con lo que pensamos y sabemos. Una aproximación al flamenco que combina la hondura del experto con la independencia de criterio y la tradición con la libertad tipográfica que nos regalaron las vanguardias. Frente al dogmatismo purista, Ortiz Nuevo, que sabe lo ajenos que somos todos a las verdades absolutas, defiende la capacidad renovadora de los creadores. Porque el arte nunca es inmovilista ni se enterró en los sarcófagos con momias egipcias. Este libro desmitificador, que denuncia al purismo como una postura incompatible con la actividad artística, es un necesario soplo de aire fresco y una reivindicación de la libertad creativa que forma parte del origen y de la esencia del flamenco.




Yves Bonnefoy.
Diccionario de mitologías.
Edición de Carlota Casas Baró.
BackList Clásicos. Barcelona, 2010

Hace casi quince años que apareció la primera edición española de este monumental Diccionario de mitologías de Yves Bonnefoy. Aquella edición en seis tomos no respondía, sin embargo, al proyecto inicial de su coordinador, que lo había concebido para su publicación en un solo volumen. BackList recupera ahora esta obra portentosa con una nueva y actualizada selección de entradas que se han organizado alfabéticamente, lo que facilita una consulta rápida y ágil y un tejido de relaciones imprescindibles en una obra de este calibre y ambición. Coordinada por Bonnefoy, participaron en su redacción decenas de investigadores y pese a que es una obra abierta desde hace más de dos décadas, es ya una referencia ineludible en el análisis riguroso y la interpretación científica de las mitologías y las religiones del mundo.

Harold Bloom.
Ensayistas y profetas.
El canon del ensayo.
Traducción de Amelia Pérez de Villar.
Páginas de Espuma. Madrid, 2010.

Un ensayo sobre el ensayo. Lúcido y polémico, Harold Bloom traza en Ensayistas y profetas un canon del ensayo en veinte capítulos. Veinte meditaciones sobre quienes hicieron de la meditación y el pensamiento el objeto de su literatura. Con precedentes en los profetas bíblicos, el género del ensayo, fundado y bautizado por Montaigne, tiene un componente sapiencial y visionario que Bloom rastrea en Pascal, Rousseau, Samuel Johnson, Kierkegaard, Emerson, Hazlitt, Nietzsche, Freud o Huxley. Hasta llegar a la problemática contemporaneidad del existencialismo de Sartre y Camus, el autor de El canon occidental dialoga con sus maestros en la crítica a través de veinte retratos en unas páginas por las que pasean otros nombres esenciales como Boswell, Carlyle o Thoreau.




William Shakespeare.
Poesía completa.
Edición de Antonio Rivero Taravillo.
Almuzara. Córdoba, 2009.

Almuzara publica en la Biblioteca de Literatura Universal la Poesía completa de Shakespeare en la espléndida traducción de Antonio Rivero Taravillo, que había publicado anteriormente dos traducciones de los Sonetos (en Renacimiento y en Alianza). Esa cima de la poesía universal la ha revisado el traductor para esta nueva edición, que ofrece una voz única en español al resto de los poemas de Shakespeare: desde los textos líricos de El peregrino apasionado al alegórico El fénix y la tórtola pasando por la poesía narrativa de Venus y Adonis, La violación de Lucrecia o el Lamento de una amante. Esta edición de su poesía en endecasílabos blancos, equivalentes a los pentámetros yámbicos que empleó Shakespeare, es el primer paso que dan la Fundación BLU y Almuzara en su empeño de editar la totalidad de la obra de Shakespeare.




Los grandes líricos del Renacimiento español.
Edición, introducción y notas de
Inoria Pepe Sarno y José María Reyes Cano.
Cátedra. Bibliotheca Avrea. Madrid, 2010.

Una espléndida edición del canon poético del primer Siglo de Oro. Los grandes líricos del Renacimiento español recoge la obra poética completa de Boscán, Garcilaso, Fray Luis de León, San Juan de la Cruz y Fernando de Herrera. Fueron los poetas que cambiaron la música, la tonalidad y la temática de la poesía española. Quienes sustituyeron la dureza de pedernal del dodecasílabo por la suavidad del endecasílabo, la densidad de la alegoría dantesca por la armonía de la naturaleza y la desazón amorosa. Del voluntarioso desmañamiento de Boscán a la levedad y los abismos toledanos de Garcilaso, de la contención verbal de un Fray Luis en la tierra a un Juan de Yepes alado, herido y portentoso. Y al final del camino, el divino Herrera, que soñaba con temple de tercetos en la sacristía sevillana de la iglesia de San Andrés. Es la fuente que mana y corre, igual de transparente hoy que hace cinco siglos.




Homero.
Iliada.
Versión de Óscar Martínez García.
Alianza Editorial. Madrid, 2010.

Bajo las altas murallas de una de las nueve Troyas que descubrió Schliemann, la musa homérica sigue cantando la cólera de Aquiles, de pies ligeros, el poder de Agamenón, señor de guerreros, la astucia de Odiseo, el de las muchas tretas, la armadura de bronce de Ayante, los funerales de Héctor, domador de caballos, la belleza de Helena, las amenazantes naves aqueas. La versión en prosa de Óscar Martínez García, primera de la Iliada en este siglo XXI, la edita Alianza en su cuidada colección Libros Singulares y lleva espléndidas ilustraciones de John Flaxman. Va precedida de un estupendo prólogo y rematada con un índice onomástico que sirve para no perderse en el fragor de la batalla, en la que Homeró exaltó a los héroes y rebajó a los dioses para que compartieran el campo y las heridas, los rencores y las venganzas.



Samuel Taylor Coleridge.
Biographia Literaria.
Traducción y edición de Gabriel Insausti.
Pre-Textos. Valencia, 2010.

El padre del Romanticismo inglés, Samuel Taylor Coleridge (1772 –1834), dictaba entre mayo y septiembre de 1815 a John Morgan las frases, los párrafos, los capítulos de su Biographia Literaria, un libro raro e inclasificable que aparece por primera vez en edición íntegra en español.
La ha preparado para Pre-Textos Gabriel Insausti, que ha hecho un espléndido trabajo para el que ha escrito un estudio prologal esclarecedor que sitúa este libro en su contexto histórico y en el marco vital del opiómano problemático y el escritor oscurecido que era Coleridge en 1815.En tres meses había completado setecientas páginas de aquel proyecto que quería abarcar su experiencia como escritor y lector y las anotaciones que había ido recogiendo a lo largo de su vida. El resultado es un libro centrífugo que tiene como eje la poesía, la vida y el pensamiento, una obra clave para entender el resto de la escritura de Coleridge y de los románticos ingleses, una poesía en la que se unen vida y literatura para hacer de lo biográfico materia artística, creación que se alimenta de lo vivido y lo transforma en una nueva realidad.


Antología de poesía erótica griega.
Edición bilingüe de
José Luis Calvo Martínez.
Cátedra Letras Universales. Madrid, 2009.

A Safo de Mitilene y a Arquíloco de Paros se les atribuye el patronazgo compartido de la poesía erótica y de la lírica en la Grecia del siglo VII a. C. Y es que ese fue el primer tema que cantó la lírica. Tras esos dos poetas, arcaicos y grandes en la exaltación del amor homosexual o heterosexual, el erotismo dramático de Sófocles y Eurípides, el hedonismo bisexual de Anacreonte o la poesía celebratoria y coral de Píndaro, la refinada época helenística de Teócrito y su erotismo bucólico. Cinco siglos de poesía que se cierran con la Antología Palatina y la poesía epigramática de Calímaco o Meleagro, ingeniosos y sinceros. Lo femenino y lo masculino, la exaltación y el lamento, el desengaño y el deseo, la desvergüenza y la elegía reunidos en esta espléndida antología bilingüe.


Oscar Wilde.
La importancia de discutirlo todo.
Traducción de Catalina Martínez Muñoz.
Rey Lear. Madrid, 2010.

Tras La importancia de no hacer nada, Rey Lear publica La importancia de discutirlo todo, su complemento imprescindible. Es la segunda parte de El crítico como artista y en ella el Wilde más provocador e inteligente se proyecta en la figura de Gilbert para dialogar en la biblioteca de una casa de Piccadilly con vistas al Green Park sobre la función de la crítica. Para explicarle a su interlocutor, Ernest, que todo arte es inmoral y todo pensamiento es esencialmente peligroso. No se trataba sólo de ser brillante o ingenioso. En este diálogo está el Oscar Wilde más lúcido y profundo, un Wilde en el que la agudeza no es un simple destello verbal, sino una manifestación de su asombrosa capacidad analítica.



John Keats.
La víspera de Santa Inés.
Traducción de Luis Alberto de Cuenca
y José Fernández Bueno.
Reino de Cordelia. Madrid, 2010.

Reino de Cordelia inaugura su nueva colección de poesía, Los versos de Cordelia, con una espléndida edición bilingüe de La víspera de Santa Inés, de John Keats en traducción de Luis Alberto de Cuenca y José Fernández Bueno y con los bellísimos grabados de Edward H. Wehnert que ilustraron la publicación del poema en 1856 en Nueva York. Keats se inspiró en una antigua leyenda sobre la patrona de los adolescentes para escribir este largo poema en 1819. Amores contrariados, fugas de amantes, mezcla de géneros en esta obra representativa del mundo poético y sentimental de quien fue uno de los poetas imprescindibles de Romanticismo inglés.



Vālmīki.
Ramaiana.
Traducción de Roberto Frías.
Atalanta. Memoria mundi. Gerona, 2010.

Con quince delicadas ilustraciones de un manuscrito mogol del siglo XVI, Atalanta publica una espléndida edición del Ramaiana, la epopeya india atribuida a Valmiki. Protagonizada por el príncipe Rama, forma parte de la tradición más ancestral y más viva de esa cultura oriental, que se reconoce en la historia y en el mito fundacional de un héroe en el que se reencarna la divinidad de Visnú. Como en otras narraciones mitológicas, se cruzan en esta epopeya lo cotidiano y lo sobrenatural con la descripción de una naturaleza mágica y solidaria o compasiva con el héroe, que sufre las pruebas y los avatares propios de su condición mítica: el destierro o la travesía del bosque peligroso y del mar. Con traducción de Roberto Frías, se ha tomado como base de esta versión la edición inglesa de Arshia Sattar, catedrática de lenguas y culturas asiáticas de la Universidad de Chicago, que firma un excelente prólogo sobre la construcción y el sentido del libro.




Fiódor Dostoievski.
Stepanchikovo y sus moradores.
Traducción de Lydia Kúper.
El Aleph Editores. Del Taller de Mario Muchnik.
Barcelona, 2010.

Con una magnífica traducción de Lydia Kúper de Stepanchikovo y sus moradores, El Aleph Editores y El Taller de Mario Muchnik inauguran la serie Clásicos Rusos. Con siglo y medio de antigüedad, esta novela es quizá la menos sombría de Dostoievski. Una obra cuya excepcionalidad radica en que en ella su autor y la risa no son incompatibles. Sus breves capítulos, organizados casi con la técnica teatral de una rápida escena, manifiestan la pericia narrativa de Dostoievski en el manejo de la acción y en la caracterización de los personajes, así como su agilísimo uso de los diálogos. Detrás del narrador, Serguei Aleksandrovich, aparece un Dostoievski que, junto con su capacidad para profundizar en el interior de los personajes, muestra por una vez su buen humor como un arma en esta sátira contra unos personajes absurdos que habitan un mundo estrafalario.




Fernando García de Cortázar.
Leer España.
Planeta. Barcelona, 2010.

Una amplia antología temática y cronológica de textos organizados en treinta y seis capítulos que reflejan la historia de España desde la perspectiva de la literatura. Desde la antigüedad hasta el presente, desde la memoria de los viajeros que llegaban a Tartesos y reflejó Heródoto, hasta un fragmento de Crematorio, de Rafael Chirbes, García de Cortázar ha seleccionado centenares de muestras textuales que permiten leer la realidad histórica de España. Desde una perspectiva múltiple y a través de textos de distintos géneros, Leer España no es una historia literaria, sino un recorrido por la idea de España y por los textos literarios que la abordaron en su realidad cambiante y problemática en distintas épocas.




Julio Camba.
La casa de Lúculo o El arte de comer.
Ilustraciones de Miguel Ángel Martín.
Prólogo de Eduardo Riestra.
Reino de Cordelia. Madrid, 2010.

Un clásico de la literatura gastronómica recuperado por Reino de Cordelia en una espléndida edición prologada por Eduardo Riestra, que comparte con Camba la aversión por el ajo, e ilustrada con buen humor por Miguel Ángel Martín, otro maestro de la ironía. Un libro imprescindible y enciclopédico, escrito con la mejor prosa y el mejor gusto de Julio Camba. La cocina española está llena de ajo y preocupaciones religiosas, dejó escrito en estas páginas en las que abordó la relación entre la gastronomía y la ciencia con una teoría de la digestión, un análisis crítico de la cocina española y otras cocinas. Y mucho más que eso: una aproximación a la técnica culinaria, del asado a la fritura pasando por las salsas y el estofado, una cata de vinos, un elogio de la sardina y otros pescados de mar, una guía de mariscos y de platos populares españoles y dos excelentes ensayos sobre la gula y sus variantes esdrújulas: la gula eclesiástica y la hipócrita.




Josep Pla.
Notas y dietarios.
Prólogo de Carles Casajuana.
Traducción de Dionisio Ridruejo,
Gloria de Ros y Xavier Pericay.
BackList Selectos. Barcelona, 2008.

¿Por qué continuamos leyendo a Josep Pla?, se pregunta Carles Casajuana en el prólogo que abre este tomo en el que se reúnen todas las notas personales de Pla. La respuesta está en el viento, en esa tramontana que sopla en el Ampurdán y en las páginas certeras de estas Notas y dietarios en las que brilla la espléndida prosa de Pla, su astucia estilística y su sabiduría en el uso del adjetivo. Pla, uno de los escritores más notables de la literatura del siglo pasado, encontró su voz más personal y su mejor prosa en estas cimas del género del diario y la miscelánea: El cuaderno gris, Notas dispersas, Notas para Silvia y Notas del crepúsculo, que Pla quería ver reunidos en un volumen como este, con las insuperables traducciones de Gloria de Ros, Xavier Pericay y Dionisio Ridruejo, para quien Josep Pla era el escritor más importante del siglo XX en España.



Francisco García Pavón.
Plinio. Todos los cuentos.
Prólogo de Jorge M. Reverte.
Rey Lear. Madrid, 2010.

Recortadas contra el largo horizonte que discurre entre Tomelloso y Argamasilla, vuelven las siluetas inconfundibles del detective Plinio, jefe de la G.M.T., y del veterinario don Lotario. Rey Lear reúne en un volumen los relatos cortos protagonizados por esa pareja de herederos cervantinos y padres de la narrativa policial carpetovetónica. El mundo rural de la España de los sesenta, la espléndida prosa y la solvencia narrativa de García Pavón se resumen ejemplarmente en estos cuentos, que aparecieron en las Nuevas historias de Plinio y El último sábado. Con el humor y la ironía al fondo, hay en estos relatos una cuidadosa descripción de ambientes, una crítica social cubierta de sutileza cervantina, un muy eficiente manejo del diálogo y una exigencia estilística que da altura literaria a pequeñas obras maestras del género, como Echaron la tarde a muertos o una novela corta como El último sábado.


Pablo Gallo.
El libro del voyeur.
Ediciones del Viento. La Coruña, 2010.

69 autores escriben en El libro del voyeur sobre 69 dibujos eróticos de Pablo Gallo. Si lo habitual es que primero sea el texto y luego las ilustraciones que lo iluminan, aquí se han cambiado los papeles y el pintor y Ediciones del Viento han convocado a 69 escritores para que miren y escriban poemas, microrrelatos o diálogos tan variados como los cuerpos, las variantes sexuales o las posturas que toman como punto de partida. 69 dibujos ilustrados con palabras que exploran las relaciones entre el erotismo, la plástica y la literatura. Un triángulo duplicado con la figura imprescindible del lector, ese mirón.


Santos Domínguez