27 diciembre 2007

Te devolverán las mareas


Andrés Jorge.
Te devolverán las mareas.
Hipálage. Osuna (Sevilla), 2007.

Safo, Izumi, Virginia, Ofelia son las cuatro partes en que se organiza Te devolverán las mareas, que Andrés Jorge, escritor cubano afincado en México desde hace más de quince años, publicó en 1998 en Planeta México y que se reedita en España con el sello de la editorial sevillana Hipálage.

Cuatro nombres de mujer, cuatro escritoras de distintos tiempos y lugares, unidas por la pasión literaria, por la búsqueda de la libertad expresiva y personal, por su solitaria condición insular y su homosexualidad abierta o encubierta, problemática o asumida con valentía.

Lo explica el cuarto pesonaje femenino, Ofelia Ibarra, la escritora cubana emigrada a Australia, que se ve a sí misma como la última convocada a un extraño rito inmemorial:

Safo, Izumi Shikibu, Virginia Woolf, mujeres dispersas por las islas del mundo, llevaban en sí como nadie su condición de isleñas, su soledad de islas. Y como ellas, desde siempre, yo he escuchado la llamada ancestral, pródiga. Más de una vez he despertado con el fragor de las mareas en la piel. Siento miedo, pero no terror. Todo ha llegado a transmutarse en simple curiosidad: ¿qué veré finalmente cuando se descorra el velo?

El mar y la palabra, las islas y el tiempo, el amor y la ausencia son los temas y los paisajes rituales de una indagación profunda, inteligente y sensible a la vez, en el mundo de la misteriosa creatividad femenina.

Con prosa tensa y vibrante y con evidente solvencia narrativa, Andrés Jorge plantea, entre suicidios por agua, ritos de purificación y reencarnaciones, una novela en cuatro partes unitarias, con cuatro historias vinculadas entre sí no sólo por los temas antedichos, sino por un tiempo y un espacio que más allá de la geografía y las épocas es uno y el mismo porque habla de la condición humana en Lesbos o en Osaka, en Australia o en Londres:

Y seré yo misma en una próxima vida y en otra, no seré hombre, ni caballo, ni hiladora, ni madre de diez hijos, seré yo, Sei Shônagon, con otra piel y otra carne sobre mis huesos, con otro nombre, pero yo, haré las mismas cosas, pensaré igual, seré escritora, seré una mujer sensible y arrogante. Porque lo que se reencarna es el espíritu, y ese espíritu es lo que vuelve a nutrir otro tiempo, a asentarse en un lugar donde fuerzas superiores a nosotros deciden que estemos de nuevo.
Mayra Vela Muzot

26 diciembre 2007

Muerte en el reality show


Lorenzo Silva.
Muerte en el reality show.
Rey Lear. Madrid, 2007.


No es la primera vez que la ficción y la realidad se solapan trágicamente: Casi a la vez que un programa de televisión transmite el prólogo de un crimen pasional y reúne bajo los focos al futuro asesino y a su víctima, Rey Lear publica una novela corta de Lorenzo Silva que trata de la telebasura y de un asesinato.

Muerte en el reality show es un relato policiaco con un cadáver, una pandilla de tarados y un detective que debe investigar la autoría y las razones del crimen. Por encima de ese planteamiento tradicional, esta narración resulta de un cruce inaudito: la novela por entregas, que tiene sus modelos canónicos en el XIX, y la participación interactiva de los lectores, que intervinieron como coautores en el desarrollo de la trama y en la elección de los personajes que la protagonizarían.

Durante varias semanas del verano de 2003, Lorenzo Silva tuvo en vilo a los lectores de El Semanal, que decidían con sus votos, sus cartas y sus correos electrónicos el curso de la acción, la función de los personajes o el sexo del asesino.

Y, además de contener una parodia de la novela policiaca y una crítica explícita a este tipo de programas, además de su ironía, su humor ácido y su destreza en el manejo de la estructura policiaca, el final abierto plantea al lector un conjunto de interrogantes sobre un mundo menos imaginario de lo que parece. Cuando ocurre un crimen relacionado con la telebasura, ¿hasta dónde llega la responsabilidad de quien hace de la intimidad un espectáculo en el que se desdibujan las fronteras de la realidad y la ficción? ¿Dónde acaba la responsabilidad de las cadenas que se lucran con este tipo de espacios?

Santos Domínguez

24 diciembre 2007

Saña de Margo Glantz


Margo Glantz.
Saña.
Pre-Textos.
Valencia, 2007.


Tan rebosante de fuerza como inclasificable, Saña, el último libro de Margo Glantz (Ciudad de México, 1930) que publica Pre-Textos, es una obra hecha con anotaciones escritas y maceradas durante mucho tiempo, con reflexiones que habitan, más allá de la furia de su estilo afilado y su enfado lúcido, el territorio del ensayo más que el de la novela. Reflexiones que van y vienen de la saña, porque surgen de ella y la provocan como respuesta.

Convencida de que el funcionamiento de un texto depende de que difumine la frontera entre los géneros, Margo Glantz ha escrito un libro en el que la literatura de Rimbaud y la música de Scarlatti, la guerra y el papel de la mujer son algunos de los hilos con los que teje este tapiz de lecturas y recuerdos, reflexiones o ironías, como en esta Cuestión de óptica:

Desde la pica donde llevaban su cabeza guillotinada, la princesa de Lamballe gozaba de una vista privilegiada de la Bastilla.


Vida y literatura se confunden de manera ejemplarmente creativa para construir con sus textos breves un mosaico grave y leve, culto y popular, intelectual y visceral, apasionado y distante, serio y humorístico. Un libro en el que hay sitio, entre los mil rostros de la saña, para la literatura y el arte, para los campos de concentración y para unos zapatos de moda; para un Rimbaud cambiante y deambulatorio, pero también para Naomí Campbell; para Santa Teresa y para Madonna; para Scarlatti y también para Kate Moss. Un libro que se construye con materiales autobiográficos, pero también con la presencia de Colón, San Agustín o Baudelaire, que configuran un conjunto lleno de sutileza y precisión con las mutilaciones, las ruinas o la destrucción como centro.

Margo Glantz ha declarado explícitamente su voluntad de delimitar lo indelimitable, aquello que separa la santidad de la impureza, lo sucio de lo limpio, la mutilación de lo íntegro. Para ello ha utilizado textos propios y ha incorporado materiales ajenos, que -elaborados por ella- forman parte de lo que la misma autora ha definido como su digestión literaria. Unos y otros hablan de sus obsesiones y exploran el tema de la saña como hilo conductor.

Y lo hacen con una prosa intensa que en sus manos se convierte en un bisturí bien afilado para diseccionar la realidad con una mezcla de crueldad y emoción semejante a la de los cuadros de Francis Bacon, uno de los referentes estéticos y éticos del libro.

Con trazo enérgico como el de Bacon, con una economía de palabras que contribuye a la intensidad de los textos, con un humor imprescindible y cáustico, Saña es un libro que ha venido escribiendo lentamente, con ensañamiento, una condición necesaria para escribir, porque la saña genera energía.

Más fuerte que el rencor o el odio, la saña es el hilo conductor de unos textos que hacen inventario de ese sentimiento y exploran su presencia en la vida cotidiana, en la historia y en el arte, en las mitologías y en la literatura.

Saña es un libro inclasificable en su intensidad, abierto en su amplia temática, que incorpora notas y reflexiones de lectura, plantea incertidumbres o perplejidades, filtra recuerdos y desahoga su rabia contenida ante la realidad y la saña del mundo.

Inclasificable, sí, pero no incalificable. Es uno de los mejores libros de este año que termina. Un libro intenso, bello y respiratorio para leer y releer al mismo ritmo lento con el que se ha escrito.

Santos Domínguez

22 diciembre 2007

Poesía completa de Quasimodo

Salvatore Quasimodo.
Poesía completa.
Traducción de Antonio Colinas.
Linteo. Orense, 2007.

Salvatore Quasimodo (1901-1968), que soñó y recreó en su poesía la imagen de su Sicilia natal como una isla de tradiciones y esencias griegas, reivindicó lo clásico y cultivó el hermetismo antes de verse sacudido por la Segunda Guerra Mundial y de evolucionar a una poesía más discursiva y afincada en el presente.

Quasimodo fue un poeta de trayectoria muy unitaria y coherente a lo largo de medio siglo de escritura, aunque se podrían distinguir en ella dos etapas separadas por la guerra mundial. Dos épocas, cada una de ellas de unos veinticinco años en los que su poesía se desenvuelve entre el mito y el dato, entre el hermetismo y el tono discursivo, entre un lenguaje elíptico y un propósito comunicativo.

Y en las dos etapas, una serie de notas unitarias, como su insularidad. Quasimodo es un poeta isleño y Sicilia es el referente del paraíso perdido, de la infancia, de una edad mítica y de una isla encantada a la que traslada el mito de Ulises.

Cuando en 1942 publica una antología con el título Y de pronto anochece, reúne en ella lo más importante de su obra hasta ese momento. Está recogida en ese libro la producción más hermética de Quasimodo, desde Aguas y tierras a Nuevos poemas. Y en medio, dos cimas de la poesía italiana de la primera mitad del XX, Oboe sumergido y Erato y Apolo.

Los modelos estilísticos ungarettianos, la religiosidad, los mitos sicilianos y griegos, la naturaleza o la aspiración a lo absoluto o lo eterno vertebran unos libros en los que su poesía va depurándose en la búsqueda y en una apertura progresiva a la realidad, en un salir de sí mismo para acercarse a los demás.

El tono de esos textos oscila con frecuencia entre lo elegíaco y lo bucólico, de manera que el sentimiento de pérdida, la destrucción, el dolor o la soledad, transferidos metafóricamente a la naturaleza, a las voces astrales y a los mitos mediterráneos. Quizá sea Erato y Apolo la cumbre del hermetismo visionario y místico de Quasimodo, antes de que en Nuevos poemas se aproxime al resto de los hombres a través de la humanización del paisaje y de una mayor tendencia al diálogo con los demás.

Luego, la experiencia traumática de la guerra abre la segunda fase de Quasimodo, con su libro más discursivo, Día tras día, antes de volver a la temática de la isla siciliana con el surrealismo de El falso y verdadero verde y a la gran variedad de tonos y tendencias de La tierra incomparable antes de hacer balance en Debe y haber, el testimonio último de un Quasimodo sereno y ya cercano a la muerte y a los hombres.

La isla y el Mediterráneo, los caballos al galope y los pájaros en la noche forman parte de su imprescindible universo poético y de una obra levantada con la mirada compasiva y los versos oscuros o luminosos de una de las voces más notables de la poesía europea del siglo XX.

Ahora llega a su segunda edición la versión bilingüe de la poesía completa de Quasimodo, que tradujo Antonio Colinas para la excelente colección de poesía de la editorial Linteo. Con ella obtuvo en 2005 el Premio Nacional de Traducción que otorga el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia.


Santos Domínguez

21 diciembre 2007

Noviembre


Gustave Flaubert.
Noviembre.
Traducción de Olalla García.
Introducción de Lluís Mª Todó.
Impedimenta. Madrid, 2007.


De un episodio de iniciación amorosa que protagonizó Gustave Flaubert en octubre de 1840 surgió dos años después, en octubre de 1842, este Noviembre que edita Impedimenta con una nueva traducción de Olalla García y un prólogo de Lluís Mª Todó.

Con aquella experiencia iniciática Flaubert entraba en la madurez sexual y creativa. Su marca persistente reaparecerá en La educación sentimental, en Mme. Bovary o en Salammbó, pero antes servirá para completar este retrato del artista adolescente, una autobiografía romántica que es también la más acabada de sus obras de aprendizaje juvenil, su primera narración considerable y la última de sus confesiones, con la que daba por clausurada su juventud.

Porque Noviembre es el punto final del Flaubert romántico y el punto de partida del autor de algunas de las mejores novelas del XIX. Está aquí todavía el autor enamoradizo y soñador de las Memorias de un loco, el que se evade con la imaginación a lugares exóticos y vive obsesionado con la muerte, el que habita más en el pasado de la ensoñación melancólica que en el hastío y el desapego del presente.

Pero hay ya en esta novela corta, a pesar de ciertas persistencias de un espíritu visionario, señales que apuntan en otra dirección, hacia un alejamiento del narcisismo autobiográfico para explorar otras vidas, para practicar análisis y disecciones psicológicas, como llamó Flaubert a estas tentativas, que luego serían fundamentales para la apertura de nuevas vías narrativas, imprescindibles en sus grandes novelas.

La figura de Marie -mitad ángel, mitad demonio, como suele suceder con las figuras femeninas del Romanticismo-, que representa el deseo, la pasión y el arrepentimiento, reaparecerá parcialmente en Emma Bovary, en la Mme. Arnoux de La educación sentimental, y sus rasgos seguirán siendo perceptibles en algunos personajes femeninos de Salammbó o de Bouvard y Pécuchet.

No es ese el único motivo que hace de Noviembre un libro imprescindible para entender la producción posterior de Flaubert. Cierre y apertura de dos momentos en la evolución de su autor, es también una novela de aprendizaje literario, de adiestramiento técnico y no sólo sentimental.

Aunque declaró varias veces su aprecio por Noviembre, Flaubert no la quiso publicar, y hubo que esperar a 1910, treinta años después de su muerte, para una primera edición que permitiera calibrar su importancia como ejercicio estilístico, la tensión de su prosa y –lo que me parece más decisivo- los cambios en el punto de vista narrativo, con los que Flaubert empieza a mostrar su creciente capacidad novelística y su esfuerzo para construir personajes desde dentro.

La propuesta final de una nueva voz, la perspectiva de un narrador distante y objetivo, una voz ajena a los dos personajes, es un primer anuncio serio del virtuosismo novelístico de Flaubert.

Por eso Noviembre no es sólo la crónica de la transformación sentimental operada por la pasión erótica, es también la primera piedra sobre la que se levantaría el sólido edificio de algunas de las novelas más memorables del Realismo.

Santos Domínguez

20 diciembre 2007

De regalo


Joseph Conrad.
El corazón de las tinieblas.
Ilustraciones de Ángel Mateo Charris.
Traducción de Sergio Pitol.
Galaxia Gutenberg /Círculo de Lectores.
Barcelona, 2007.

El horror ilustrado en la edición que ha hecho Galaxia Gutenberg /Círculo de Lectores de El corazón de las tinieblas. A indagar en sus sombras y a hacer visible la oscuridad se ha dedicado Ángel Mateo Charris, que ha ilustrado la obra de Conrad con 28 óleos. Un espléndido homenaje para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento del autor con la traducción canónica de Sergio Pitol.
El ilustrador ha entrado en el tenebroso corazón de la novela y del África colonial y ha ido pasando de un cromatismo marcado por la intensidad de la luz y el sol africanos a la tonalidad de las tinieblas que narra Conrad.



Pedro Salinas.
Obras completas. I Poesía. Narrativa. Teatro. II Ensayos completos. III Epistolario.
Edición de Enric Bou, Monserrat Escartín y Andrés Soria Olmedo.
Cátedra. Biblioteca Avrea. Madrid, 2007.

A la poesía completa de Pedro Salinas, tanto la publicada como la inédita y los poemas no recogidos en volumen; a toda su narrativa, desde el vanguardismo de Víspera del gozo a los relatos de El desnudo impecable y al teatro se dedica el primer volumen de las Obras Completas de Salinas en la Biblioteca Avrea de Cátedra.
El segundo tomo se ocupa de sus ensayos completos, desde el imprescindible estudio sobre la tradición y la originalidad en Jorge Manrique a sus asedios a la poesía modernista y del 27, pasando por la defensa del idioma en El defensor.
El tercer tomo, dedicado a su epistolario, aparecerá en enero y completará esta espléndida edición de una de las voces más significativas y fértiles de la poesía española contemporánea.



Juan Carrete Parrondo.
Goya.
Estampas.
Grabado y litografía.

Electa. Barcelona, 2007.

El catálogo de la obra gráfica completa de Goya: Caprichos, Desastres, Tauromaquia y Disparates, las cuatro series de su producción como grabador. En estos 287 grabados y litografías, magníficamente editados por Electa con introducción de Juan Carrete Parrondo, la ironía, la ambigüedad de su sentido o el patetismo hacen de Goya uno de los impulsores de la modernidad. En su obra gráfica, el alarde técnico es el cauce de expresión de su libertad artística y su capacidad de invención. Ética y estética en una obra viva, que contempla la realidad con una nueva mirada y la reinventa gráficamente en sus aguafuertes o sus litografías.




Alberto Manguel.
Diario de lecturas.
Traducción de José Luis López Muñoz.
Alianza Literaria. Madrid, 2007.
Hace unos años decidí volver a leer unos cuantos de mis libros preferidos y me sorprendió constatar cómo su intrincado mundo pasado parecía reflejar el brumoso caos social del mundo en el que estaba viviendo: un artículo de periódico quedaba repentinamente iluminado por cierta escena de una novela; un episodio medio olvidado era recobrado por cierto suceso ficticio; una sola palabra leída provocaba una larga reflexión. Decidí llevar un registro de tales momentos.Entre junio de 2002 y mayo de 2003, Manguel fue releyendo un libro por mes y completó el diario personal de un año de relecturas. Doce libros, de Bioy Casares a Kipling, de Cervantes a Wells. El resultado es este magnífico Diario de lecturas, con el que Manguel nos vuelve a regalar un libro de libros. Las abundantes ilustraciones reflejan la relación profunda que hay en Manguel entre vida y literatura, la cartografía de una existencia cotidiana marcada por la lectura.

Frances Erskine Inglis.
La vida en México.
Durante una residencia de dos años en ese país.

Traducción de Raquel Brezmes.
Rey Lear. Madrid, 2007.

El 27 de octubre de 1839 Frances Erskine Inglis, una mujer escocesa que luego sería Marquesa de Calderón de la Barca, embarcaba en Nueva York con rumbo a México, donde su marido había sido destinado como primer embajador español tras la independencia. Estuvo allí hasta enero de 1842, y al año siguiente publicó La vida en México, cincuenta y cuatro cartas en las que recogía con su irónica mirada europea las impresiones de aquella experiencia americana a través de la vida cotidiana y el pintoresquismo en aquel territorio convulso y peligroso.
El libro se imprimió primero en Boston, con prefacio del historiador William H. Prescott, y muy poco después en Londres con la mediación de Dickens.
La excelente edición de Rey Lear, que aporta una nueva traducción e incorpora abundantes pinturas y grabados contemporáneos de la autora, recupera una joya de la literatura de viajes escrita por mujeres.


Gavin Pretor-Pinney.
Guía del observador de nubes.
Traducción de Patricia Antón de Vez.Salamandra. Barcelona, 2007.

Nada en la naturaleza –escribe el especialista en nubes- puede competir con la variedad y el dramatismo de las nubes; nada está a la altura de su belleza sublime y efímera.
Tal vez por eso, las nubes tienen tanta importancia en la literatura, en la mitología y en la iconografía religiosa. Con un enfoque que combina el dato científico, la referencia literaria o pictórica y la experiencia primaria e irrepetible del que las observa, esta guía insólita para aprender a mirar las nubes reivindica la celebración de un pasatiempo que en muchas culturas es una imagen de la despreocupación relajada. Un libro fascinante que incluye un examen práctico para la obtención del diploma de observador de nubes.




Dietrich Schwanitz.
La cultura.
Taurus. Madrid, 2007.

Una nueva edición actualizada de un clásico con más de 1.000 fotografías e ilustraciones y nuevos materiales que aumentan la utilidad de una obra de consulta ya imprescindible. Un cuaderno de bitácora y un recorrido por la literatura, la filosofía o el arte en un libro presidido por la idea de que la cultura tiene una profunda dimensión vital.



Fernando García de Cortázar.
Historia de España desde el arte.
Planeta. Barcelona, 2007.

La historia visual de España a través del arte. Desde la cueva mágica de Altamira a la reciente ampliación del Museo del Prado a través de quinientas obras de arte en una obra que enfoca la Historia como crónica para enmarcar cada una de las obras de arte en su momento histórico y en su marco cultural.
Y así se muestra cómo Tiro entró en Gadir y vemos las noches medievales, aterradas y crédulas de los monjes de Cluny, la luz de América y el resplandor humanista del plateresco encendido de Salamanca, la utopía ilustrada de la Enciclopedia, los atardeceres del Romanticismo y la provocacón de la vanguardia.
Walter Benjamin utilizó el Angelus Novus de Paul Klee para imaginar al ángel de la historia y García de Cortázar ha pensado -y así lo declara textualmente- que una selección de arquitecturas, pinturas y esculturas pueden ser una estimulante guía para recorrer la Historia de España.



Gonzalo Torrente Ballester.
Los gozos y las sombras.
Alfaguara. Madrid, 2007.

En Pueblanueva del Conde, Carlos Deza, Cayetano Salgado, Doña Mariana, Juanito Aldán o Fray Ossorio dan cuerpo a un complejo cruce de conflictos personales, amorosos y políticos con el telón de fondo de una Galicia que se debate entre las tradiciones seculares de la vieja aristocracia feudal y la nueva burguesía adinerada que ha accedido al poder con la fuerza incontestable de su poder económico.
Cincuenta años después de la primera edición de El señor llega, la primera entrega de la serie, Alfaguara reedita en un solo tomo, en estuche y con pasta dura y sobrecubierta, la trilogía con la que Torrente Ballester entró en la historia mayor de la literatura. Una edición especial para una de las novelas fundamentales del siglo XX en España.



Ivan Morris.
El mundo del príncipe resplandeciente.
Prólogo y traducción de Jordi Fibla.
Atalanta. Gerona, 2007.

Un espléndido libro que reconstruye con rigor y amenidad la época cenital de la cultura japonesa que dio como resultado La historia de Genji, la primera novela de la historia de la humanidad. Traducida por Jordi Fibla, autor de la versión del Genji en esta misma editorial, no es una guía de esa obra imprescindible, sino más que eso: una descripción pormenorizada del ambiente cultural que hizo posible una figura como la de Murasaki Shikibu y la aparición de un libro como aquel. La red de relaciones culturales, religiosas, sociales o literarias con las que se tejió aquella narración en el periodo Heian, el papel de la mujer y las supersticiones son dilucidadas por Ivan Morris, que publicó este magnífico libro en 1964.




Rainer María Rilke.
Sobre el amor.
Alianza. Libros Singulares.
Madrid, 2007.

Una auténtica exquisitez que reúne en un volumen los mejores poemas y textos escritos por Rilke sobre el amor. El erotismo explícito (Ahora en ti penetro paso a paso /y alegre sube el semen como un niño) o la delicadeza (Mundo había en el rostro de la amada) de quien es uno de los poetas fundamentales del siglo XX queda de manifiesto en la espléndida selección realizada por Vera Hauschild, una gran conocedora de su obra, cuidadosamente traducida por Carmen Gauger.



Francisco Umbral.
Pío XII, la escolta mora y un general sin un ojo.
Planeta. Barcelona, 2007.

La posguerra de un adolescente y la provincia en una novela del mejor Umbral, el de la Leyenda del César Visionario, heredero en su prosa y en su enfoque del Ruedo Ibérico valleinclanesco. Memoria y esperpento de los 40, entre la milagrería, el patriotismo de las rutas imperiales y la miseria cotidiana.
Un texto brillante y melancólico, distante y doloroso por el que pasean espectrales y patéticos, justicieros y sanguinarios, Pío XII y Millán Astray, la Virgen de Fátima y la guardia mora de Franco. Estampitas y escapularios con indulgencias plenarias y purgatorios. Nunca como entonces el infierno fueron los otros.




William Edward Parry.
Viaje para el descubrimiento de un paso por el Noroeste.
El Nadir. Valencia, 2007.
Para celebrar el Año Polar Internacional la editorial El Nadir hace su particular homenaje al almirante William Edward Parry con la edición abreviada de su diario del tercer Viaje para el descubrimiento de un paso por el Noroeste.
El diario de
aquel tercer viaje de Parry en 1824, que fracasó en su intento de encontrar un paso entre los hielos del Noroeste de Canadá es lo que recoge este libro ilustrado sobre una expedición que buscaba un paso a través del Ártico durante el verano. Hasta 1985 no se logró aquel objetivo de atravesar aquellas rutas con rompehielos.
Lo que hubo antes fue la historia de una insistencia tenaz, de un sueño frustrado.


Samuel Pepys.
Diario. 1660-1669.
Traducción y prólogo de
Joaquín Martínez Lorente.
Espasa. Madrid, 2007.

El diario que Samuel Pepys escribió entre 1660 y 1669. La historia privada del hijo de un sastre, de un hombre humilde que ocupó cargos de relevancia en la época de Carlos II. Y junto a los datos triviales que aluden al canto de un mirlo, al efecto de una medicina tomada la noche anterior o a las preocupaciones de la vida diaria, el fresco irrepetible de un país que estaba en manos de un irresponsable con título de rey, el testimonio de primera mano de quien frecuentó la corte y las tabernas y quiso denunciar las corrupciones o revelar la incapacidad de algunos personajes públicos. Empezó a escribir el Diario a los 27 años, cuando comenzaba su ascenso, y lo mantuvo durante una década, hasta que la ceguera le obligó a interrumpirlo. Su intención no era literaria, pero en pocos libros se sugiere la vida de una manera tan intensa y cercana.


Santos Domínguez

19 diciembre 2007

Navidades de bolsillo


Biblioteca Torrente Ballester


La saga/fuga de J.B., Fragmentos de Apocalipsis, La Isla de los Jacintos Cortados y Dafne y ensueños son los primeros títulos con los que Punto de Lectura comienza a editar en bolsillo la obra narrativa completa de Gonzalo Torrente Ballester (1910-1999), uno de los escritores fundamentales de la segunda mitad del XX en España.
Desde Los gozos y las sombras, la trilogía que reedita Alfaguara en un solo tomo, las novelas de Torrente Ballester abren caminos de renovación y calidad en un panorama que muchas veces recordaba al de un páramo.
Entre el ejercicio de imaginación y estilo de La saga/fuga de J.B. y la fabulación autobiográfica de Dafne y ensueños, una recuperación necesaria, feliz y asequible, que se suma a las recientes Bibliotecas de bolsillo dedicadas a Onetti y a Pérez Reverte.




Stendhal.
Paseos por Roma.
Traducción de Consuelo Berges.
Selección y prólogo de David García López.

Alianza Editorial. Madrid, 2007.

Escritos entre 1827 y 1829, los Paseos por Roma son el diario ficticio de un flâneur, de un paseante que observa la belleza y la vida de la ciudad eterna. Cada capítulo es el resultado de un paseo y de distintos enfoques y registros estilísticos. Una obra maestra en la que la mirada se transforma en una obra de arte, porque sólo se goza de Roma si se tiene educada la vista.
Una peregrinación a la belleza, como señala David García en el prólogo a la selección de la que pasa por ser la mejor guía turística de la historia.




Tiziano Scarpa.
Venecia es un pez.
Traducción de Celia Filipetto.
Minúscula. Barcelona, 2007.


En su serie Paisajes narrados, la editorial Minúscula publica esta guía insólita de Tiziano Scarpa sobre la ciudad adriática y serenísima, traducida por Celia Filipetto. Una descripción de lo que le ocurre al cuerpo del viajero en Venecia, empezando por los pies y acabando por los ojos:
Durante siglos, la madera casi se ha convertido en piedra. Estás caminando sobre una inmensa selva patas arriba, estás paseando sobre un increíble bosque al revés. Parece la obra de un mediocre escritor de ciencia ficción, y sin embargo es verdad. Voy a describir lo que le ocurre a tu cuerpo en Venecia, empezando por los pies.
Un libro imprescindible para quien quiera ver en la ciudad de los canales algo más que góndolas y remeros.



Pere Calders.
Ruleta rusa y otros cuentos.
Traducción de Joaquín Jordá.
Compactos Anagrama. Barcelona, 2007.


Una antología significativa y amplia del mejor escritor contemporáneo del género en catalán. Ruleta rusa y otros cuentos es una selección, realizada por el propio Calders (1912-1994), en la que se recogen cerca de treinta de sus relatos. Con un prólogo de Castellet y unas palabras de acceso en las que Calders reflexiona sobre los finales abiertos y cerrados, se publicó por primera vez en 1984 y ahora se recupera en el sello de bolsillo de Anagrama.



Antonio Moresco.
La cebolla.
Traducción de
Piero Dal Bon y Albert Fuentes.
Melusina. Barcelona, 2007.


Un año después de la traducción de El volcán, Melusina publica La cebolla, una nueva novela de Antonio Moresco. En ella la sexualidad se convierte en una metáfora desencantada de soledades y desencuentros. Irónica, directa e implacable, tiene la misma carga de profundidad de la que dio muestras en su obra anterior. La lucidez como antídoto de la amargura.



Walt Whitman.
Hojas de hierba.
Edición de José Antonio Gurpegui.
Traducción de José Luis Chamosa y Rosa Rabadán.
Austral Poesía. Espasa. Madrid, 2007.


Con Hojas de hierba Walt Whitman (1819-1892) rompe con el canon tradicional de la poesía y se convierte en un creador adánico, en uno de los fundadores de la contemporaneidad. Bloom lo colocó entre sus genios, al frente de la esfera de lo sublime. Con él, por distintas razones, García Lorca y Cernuda. Y entre su amplísima descendencia, no siempre reconocida, semejante en actitud y en talento, Derek Walcott.
El poeta de la tierra del atardecer- escribe Bloom- nos pasa y nos sobrepasa siempre. Esta edición recoge íntegra la mítica primera edición de 1855 e incorpora una selección de los poemas que se añadieron en reediciones posteriores. Una excelente excusa para el descubrimento o la relectura de un poeta joven y patriarcal, aquel viejo hermoso del que hablaba García Lorca.



Rafael Chirbes.
La buena letra.
Compactos Anagrama. Barcelona, 2007.


El amor y la muerte, la memoria y el dolor son algunos de los ejes temáticos y las claves intrahistóricas de La buena letra, una obra maestra y desesperanzada de Rafael Chirbes.
En la voz femenina de su narradora el autor reivindica la rebeldía y conjura sus propios fantasmas, esas sombras a las que dedica este libro inolvidable uno de los novelistas imprescindibles de la literatura española actual.

Santos Domínguez