22 junio 2016

Sánchez Ferlosio. Gastos, disgustos y tiempo perdido



Rafael Sánchez Ferlosio.
Ensayos 2.
Gastos, disgustos y tiempo perdido.
Edición de Ignacio Echevarría.
Debate. Barcelona, 2016.

En un artículo de 1980 hablaba Sánchez Ferlosio del deporte como una actividad que “no cría más que gastos, disgustos y tiempo perdido.” De ahí surge el título elegido para organizar el segundo tomo de los ensayos ferlosianos, que publica Debate en una edición cuidada y anotada por Ignacio Echevarría.

Un volumen que recoge las colaboraciones en prensa de Sánchez Ferlosio desde los años setenta. Superado ya su retiro para dedicarse a los altos estudios eclesiásticos que se agruparon en el primer volumen, El País, Diario16 o ABC acogieron en sus páginas decenas de artículos de opinión en los que comentaba la actualidad política y cultural de España en las últimas cuatro décadas. De esas colaboraciones en prensa no se recogen en este tomo los pecios, que se han publicado recientemente bajo el título Campo de retamas, ni sus frecuentes cartas al director.

Fueron, aunque abundantes en algunos momentos, colaboraciones poco continuadas, esporádicas casi siempre, escritas desde la perspectiva insobornable de “un francotirador que -como señala Ignacio Echevarría en la presentación de este volumen- sin vínculos partidistas de ninguna clase /…/ discierne con insólita precocidad y contundencia los asuntos neurálgicos del acontecer nacional.”

La identidad nacional y los nacionalismos periféricos, las fuerzas armadas y el terrorismo, la censura y la tortura, la derecha y la evolución del PSOE, la educación y los medios de masas, los fastos del 92 o el Prestige estuvieron en el objetivo de la agudeza y la independencia de Ferlosio, en su mirada distante y lúcida.

Organizado en cinco partes presentados por un irónico prefacio parabólico, “Breve historia de un dinero malgastado”, el lugar central lo ocupa el apartado “Mas no todos los tiempos son unos”, que recopila en tres secciones más de cincuenta artículos que tienen como eje los variados asuntos nacionales recogidos en volúmenes como La homilía del ratón o La hija de la guerra y la madre de la patria.

El último apartado –“El anti centenario”- se centra en el quinto centenario de la conquista de América –“Cinco siglos de Historia y desventura” es uno de los artículos que aparecen como prolegómeno- y en las celebraciones del 92. Un apartado que tiene como centro el ensayo “Esas Indias equivocadas y malditas.”

Completa el volumen un anexo con la entrevista que Ferlosio le hizo al naturalista Miguel Delibes de Castro sobre los incendios forestales tras el incendio de la sierra de Guadalajara en el verano de 2005.

Además de las notas finales del editor, escuetas y oportunas, un exhaustivo índice onomástico permite la localización rápida de referencias a personas, partidos, instituciones o acontecimientos que fueron objeto de la atención de estos artículos que en conjunto constituyen una contra-crónica de la España reciente y de su historia.

Santos Domínguez

20 junio 2016

Somerset Maugham. Lluvia y otros cuentos



William Somerset Maugham.
Lluvia y otros cuentos.
Prólogo de Vicente Molina Foix.
Traducción de Concha Cardeñoso.
Atalanta. Ars brevis. Gerona, 2016.

“Exotismo y malicia” titula Vicente Molina Foix el prólogo escrito para Lluvia y otros cuentos, la recopilación de relatos de W. Somerset Maugham que publica Atalanta en su colección Ars brevis con traducción de Concha Cardeñoso.

Doce relatos de un escritor extraterritorial, como define el prologuista a este narrador eficaz, aunque muy alejado del canon del cuento contemporáneo. Opositor militante de los relatos de Chéjov y los efectos suspensivos de sus finales abiertos, Somerset Maugham se empeñó en construir relatos cerrados, con giros inesperados en sus desenlaces sorprendentes y efectistas,

Armados sobre un argumento consistente, apoyados en un uso ágil del diálogo y en la soltura en el manejo de registros ligeros o graves, los relatos de Lluvia y otros cuentos reflejan la eficiencia de un narrador con oficio y la solvencia de un escritor marcado por la influencia de Maupassant y más cercano al cuento decimonónico que al del primer tercio del siglo XX

Con una oralidad teatral que ha favorecido y facilitado su adaptación al cine, en los cuentos de Somerset Maugham a menudo se produce el choque entre la libertad sexual y la represión, entre la sensualidad y la hipocresía, entre la mirada occidental y las costumbres asiáticas sobre el telón de fondo de las localizaciones exóticas de estas narraciones, entre las que Lluvia, el título más conocido del autor, casi una novela corta, es la más representativa.



Santos Domínguez

17 junio 2016

Thomas Merton. Oh, corazón ardiente


Thomas Merton.
Oh, corazón ardiente.
Poemas de amor y de disidencia.
Edición y traducción de Sonia Petisco.
Editorial Trotta. Madrid, 2016.



Permanece inmóvil, 
escucha a las piedras del muro. 
Quédate en silencio, tratan de 
pronunciar tu 

nombre. Escucha 
al muro susurrando. 
¿Quién eres? 
¿Quién 
eres? ¿A qué 
silencio perteneces?

Así comienza En silencio, uno de los textos más significativos de Thomas Merton (1915-1968), en la traducción de Sonia Petisco. 

Forma parte de Oh, corazón ardiente, la antología de poemas de amor y de disidencia que publica la editorial Trotta en edición bilingüe preparada por Sonia Petisco, que dedicó su tesis doctoral al estudio de la creación, la crítica y la contemplación en la poesía de Merton.

Una antología bilingüe con la que –como explica Fernando Beltrán en su presentación- “se inicia un nuevo y necesario reconocimiento de la poesía de Thomas Merton, sin la cual sólo sería posible una comprensión parcial de su pronunciamiento profético.” 

Trapense en la abadía de Getsemaní (Kentucky), donde tuvo de novicio a Ernesto Cardenal, y anacoreta en Monte Carmelo, Merton es el místico más importante del siglo XX en Estados Unidos. 

Frente a los límites expresivos de la palabra, su poesía explora el territorio de lo inefable, la música callada o el balbuceo de un vuelo silencioso o la soledad sonora de las ínsulas extrañas que vienen de San Juan de la Cruz y dieron título a uno de sus libros más conocidos, The Strange Islands.

Escritos entre 1940 y 1966, los textos poéticos de Thomas Merton son el resultado de su búsqueda personal y de ese continuo, cambiante y conflictivo diálogo con el mundo en el que Sonia Petisco encuentra la clave esencial de esta poesía en la que la metáfora se convierte en brújula, en instrumento de exploración.

Esa búsqueda, que desde el silencio pasa por la palabra y vuelve al silencio en un viaje de ida y vuelta hacia el despojamiento expresivo y al olvido de sí mismo, se expresa a veces en la suave voz baja de la poesía contemplativa y a veces se convierte en voz apasionada y tempestuosa.

En ese viaje poético y vital, que pasa de la contemplación al diálogo con lo exterior, de lo devocional a la solidaridad, al pacifismo y a la preocupación social, hay desde el origen un conflicto que poco a poco se va resolviendo: entre el silencio y la palabra en un itinerario personal y poético que desde el abandono y la negación del mundo llega al compromiso con los demás.

No es el único conflicto: aunque más limitada en el tiempo, la experiencia desgarrada de un amor tardío durante cinco meses de 1966 se resolvió en la composición de algunos de sus textos más intensos. 

Sutil y contradictorio, su trayectoria es un intento de dar respuestas a dualidades como la relación entre contemplación y escritura, entre palabra y silencio, entre creación y crítica, entre el yo y el  mundo. 

En el reflejo de ese proceso conflictivo y de la voluntad de Merton de superarlo se conjugan influencias muy diversas: ingleses y americanos como Blake y Gerard Manley Hopkins, Whitman y T. S.Eliot, la Beat generation y la teología contemporánea o la  poesía en español de San Juan de la Cruz, García Lorca o Ernesto Cardenal.

Influido por la mística zen, su evolución refleja esa reconciliación de las dualidades conflictivas y su viaje hacia el silencio y el diálogo con el mundo, como en el poema que abría esta reseña, que termina así: 

Oh, permanece inmóvil, 
mientras estés vivo, 
y todas las cosas que te rodean 
están hablando (no las oigo) 
a tu ser, 
a través de lo Desconocido 
que hay en ti y en ellas. 

Procuraré, como ellas, 
habitar en mi propio silencio: 
aunque sea difícil. El mundo entero 
está misteriosamente incendiado. Las piedras arden, 
hasta ellas 
me abrasan. ¿Cómo puede un hombre permanecer inmóvil 
vislumbrando todas las cosas en llama? ¿Cómo puede atreverse 
a quedarse junto a ellos cuando 
todo su silencio 
es fuego?

Alguna vez indicó Merton que sus poemas suenan mejor en español. La espléndida traducción de Sonia Petisco en esta cuidada edición bilingüe es una buena manera de comprobarlo. 

Santos Domínguez

15 junio 2016

El Bosco. Visiones y pesadillas


Nils Büttner.
Hieronymus Bosch El Bosco.
Visiones y pesadillas.
Traducción de Miguel Ángel Pérez Pérez. 
Alianza Editorial. Madrid, 2016.

“El mundo que pintó El Bosco, en el que se mezclan objetos que no tienen nada que ver entre sí y otros supuestamente inánimes cobran vida, es análogo a una visión del mundo en la que criaturas mitológicas como antípodas y acéfalos servían como prueba del infinito poder creativo de Dios. Aun siendo una era de descubrimientos, en vida del Bosco la gente no había desechado su creencia en tan increíble e insólito bestiario. Los mapas de la época muestran que criaturas fantásticas, antes confinadas a la periferia del globo, ahora se podían encontrar en las tierras recién descubiertas. Así pues, cabe suponer que los seres grotescos del Bosco fueron tan imitados porque confirmaban los peores miedos de sus contemporáneos. El que criaturas tan increíbles existían era tan incuestionable como la constante presencia del mal en el mundo.”

Ese párrafo forma parte de Hieronymus Bosch El Bosco, del profesor de Historia del arte en Stuttgart Nils Büttner, un libro que publica Alianza Editorial de manera casi simultánea a su primera edición en inglés, en la londinense Reaktion Books, con traducción de Miguel Ángel Pérez Pérez. 

Desde el primer apartado -Visiones y pesadillas, epígrafe que sirve también de subtítulo a este volumen espléndidamente editado y pródigo en ilustraciones- hasta el final interpretativo, diez capítulos ahondan en un universo de pesadilla que fue la respuesta plástica de aquel irrepetible artista a la locura del mundo y a una sociedad ininteligible en al que sin embargo tuvo mucho prestigio y una posición social acomodada.

Diez capítulos que abordan el análisis de su trayectoria, de su evolución estilística, de los temas de su pintura y su repercusión en la cultura contemporánea, con especial atención al análisis de cinco obras fundamentales de las veinte que son incuestionablemente suyas, una vez descartadas las muchas atribuciones de dudosa autoría: Las tentaciones de San Antonio, la Mesa de los pecados capitales y El juicio final, El carro de heno y El jardín de las delicias. 

Una guía de lectura, sí, porque los cuadros del Bosco requieren una lectura además de una contemplación que permita entender la singularidad plástica de aquel artista que creó híbridos imposibles, símbolos y visiones que son resultado del sueño, de la pesadilla o de una imaginación desbordada y torrencial que le hizo ser apreciado y famoso ya en vida. 

Lo onírico y lo monstruoso, las alucinaciones y los enigmas, las parábolas y los refranes, el simbolismo alquímico y las fantasmagorías alucinadas alimentan el universo visual de esta pintura que representa los vicios y los placeres efímeros, las vanidades y la lujuria, la sátira social o la crítica anticlerical a través de unos cuadros que miran al interior del hombre más que a lo exterior.

El esfuerzo de interpretación de Nils Büttner permite al lector/espectador entender el contexto histórico del que brota la obra del Bosco, la mentalidad que sustenta su obra y la imagen de la vida y de la muerte que sostiene su simbología. 

Ese es el mayor mérito de este estudio imprescindible: la fijación de un marco interpretativo de los cuadros como espacios de reflexión para el espectador. Y el resultado es un  completísimo y detallado análisis de sus pinturas, de la  composición narrativa que articula sus trípticos y de la tradición iconográfica de la que forma parte el pintor.

Cuando se cumple el quinto centenario de su muerte y con la exposición que ofrece el Prado hasta el once de septiembre, este libro es una inmejorable herramienta para entender la singularidad de sus pinturas desconcertantes, que –señala Büttner- “no han perdido ni un ápice de su fascinación en estos últimos 500 años.” 

Santos Domínguez

13 junio 2016

Los jinetes del alba

Jesús Fernández Santos.
Los jinetes del alba.
Reino de Cordelia. Madrid, 2016.

Cuando se cumplen algo más de treinta años de su primera edición, Reino de Cordelia reedita Los jinetes del alba, la novela que Jesús Fernández Santos publicó en 1984.

Por entonces habían pasado otros treinta años desde la aparición de su espléndida novela Los bravos y su prosa había ganado en consistencia sin perder capacidad narrativa y había conseguido una calidad de página que en esta obra se aprecia desde las primeras líneas -"Bajo la vaga luz del alba, el caballo se detuvo. Su breve alzada le hacía parecer más pesado, dejándole apenas asomar la cabeza sobre el bosque de piornos y jara. Quizás por ello nadie oyó tampoco su leve trote, casi tan suave como el sedal castaño de sus crines."-hasta las últimas: "La brisa anima en las ventanas algas y mimbres que rizan la tranquila superficie. La infanta, disfrazada de Virgen, mira y calla en torno a medida que las estrellas huyen y aparece en lo alto la mancha de la luna, iluminando muros, silencios, ecos, retazos de una historia que jamás debiera volver a repetirse."

En Los jinetes del alba, ambientada en la montaña leonesa en los días agitados de la revolución de Asturias de octubre de 1934, Fernández Santos integró los recuerdos infantiles del niño de la guerra que fue, los relatos orales sobre hechos y personajes que tienen como telón de fondo aquellas vísperas de la guerra civil en unos paisajes en los que transcurre gran parte de su mundo narrativo.

Esa es la base de una novela que se sostiene, al cabo de los años, en la potencia de su estilo, en la construcción magistral de los diálogos, en la articulación de acciones y temas en el conjunto del entramado narrativo de la novela y en la capacidad de reconstruir un pasado más próximo que el de otras obras como Extramuros, Cabrera o La que no tiene nombre.

Más cercana al presente por cronología y por la repercusión de sus consecuencias, en el fondo su carácter histórico –aun siendo importante- no es lo fundamental porque la voluntad que atraviesa esta novela, como las otras citadas, es la de indagar en el sentido de la existencia humana, en la relación conflictiva del hombre con el mundo, con los demás y consigo mismo.

Y así la historia se actualiza en la lectura del presente, lo histórico importa menos que lo intrahistórico y lo cotidiano adquiere un significado simbólico como imagen de la vida. Por eso, más allá de la anécdota argumental y de sus límites espaciales y temporales, Los jinetes del alba tienen un sentido profundo y universal.

Porque, por encima de la peripecia individual de los personajes, por encima del convulso contexto histórico y social en que la sitúa su autor, la novela –como toda literatura que se precie- propone una interpretación de la realidad y de la vida. 

Y, como siempre en los cuentos y las novelas de Fernández Santos, hay aquí también una admirable voluntad de estilo, una prosa consistente, brillante y eficaz. Por eso la meritoria adaptación cinematográfica de la serie de televisión que dirigió Vicente Aranda está, pese a su valor artístico, muy por debajo de esta novela insustituible.

Santos Domínguez

10 junio 2016

Alberto Gaffi. La profecía de Dante



Alberto Gaffi.
La profecía de Dante.
Traducción de Juan Carlos Gentile Vitale.
Vaso Roto Cardinales. Madrid, 2016.

Organizado en seis capítulos y profusamente anotado, este volumen de Alberto Gaffi que publica Vaso Roto propone un acercamiento a la figura de Dante, a su contexto histórico y cultural y a las claves literarias, teológicas y esotéricas de la Divina Comedia, una obra de su tiempo que, como los clásicos más grandes, va más allá de su época y se proyecta en el presente intemporal de la lectura. 

Porque lo que distingue a los clásicos –y Dante es uno de los tres o cuatro grandes clásicos-, lo que les permite seguir vigentes siglo tras siglo es que están por encima de la moral accidental de su época. Si Dante es un clásico lo es porque la Comedia –que Boccaccio, su primer comentarista, calificó definitivamente como Divina- y su mundo literario, por encima de las claves místicas de la teología oriental o cristiana, por encima de las estructuras numerológicas que sostienen su construcción, excede las restricciones ideológicas de su mentalidad medieval. Como lo quijotesco o lo kafkiano, lo dantesco es una categoría que sobrepasa los límites de la literatura y de la cultura para pasar a formar parte de un imaginario colectivo y un patrimonio lingüístico que usan hasta los iletrados.

Desde los conflictos políticos que marcaron su vida, su pensamiento y su escritura en la crisis que generó la transición de la Edad Media al Renacimiento, con él se cierra la literatura medieval y se prefigura la nueva época renacentista. Porque Dante es para Alberto Gaffi un profeta de otro mundo, “hoy como entonces, un ser vivo entre las almas de los muertos y un muerto en la tierra que habla y camina entre nosotros.” Así lo vieron, alarmados y recelosos, sus contemporáneos en Florencia, como quien mira a un hombre recién llegado del lugar sin regreso, del reino de los muertos.

A caballo entre dos épocas, en la frontera entre el mundo de los vivos y el de los muertos, entre lo cotidiano y lo sobrenatural, Dante aparece en este libro como “un hombre cósmico en meditación y armonía con el mundo.” 

En medio de las turbulencias políticas y religiosas, Gaffi destaca la capacidad profética de aquel conservador ilustrado, resume los datos fundamentales de su biografía externa, fija el lugar de su poema mayor en la literatura y la civilización de su época y rastrea sus fuentes esotéricas, clásicas y cristianas, la herencia cultural, la mentalidad y los conocimientos científicos que asimiló críticamente para hablar del mal y del amor, de la numerología y la magia, de la armonía planetaria y el pensamiento ético y político, de la la concepción filosófica que está en la base de ese vasto universo que es la Comedia dantesca.

Santos Domínguez

08 junio 2016

Carlos Fidalgo. Septiembre negro


Carlos Fidalgo.
Septiembre negro. 
Edhasa-Castalia. Barcelona, 2016.

Entre la fuerza de la crónica deportiva y el enfoque narrativo de un autor dueño de una técnica solvente y una prosa eficaz, los veintiocho relatos de Septiembre negro, con los que Carlos Fidalgo obtuvo el XXV Premio Tiflos de Cuento, tienen como hilo conductor las figuras reales de distintos atletas en distintas ediciones de los Juegos Olímpicos.

Cruzan por estas páginas también un boxeador gitano, un ciclista caído en el asfalto, una gimnasta niña y deslumbrante, algún nadador con bigote, pero hay sobre todo corredores: alguno tan ligero que parece despegarse de su sombra, otro que corre para ser él mismo, otro que compite contra los demás, pero sobre todo contra sí mismo; otro que galopa como un iluminado hasta quedarse sin aliento.

Zatopek y Mariano Haro, el duelo de Ovett y Coe, el vuelo de Bob Beamon en el Estadio Azteca; los guantes negros de dos atletas en el podium; Jesse Owens, el nieto de un esclavo negro que humilló a Hitler en los Juegos Olímpicos de Berlín… 

Son algunos de los protagonistas de estos relatos, atletas que compiten contra otros atletas, pero también contra sí mismos y contra sus propias sombras a base de fuerza de voluntad y de capacidad de superación de las adversidades del destino.

Hay algo en ellos de los héroes clásicos que festejaron los epinicios, pero también un lado oscuro, trágico y humano, que los hace frágiles y vulnerables. 

Con la resistencia de las distancias largas o la potencia explosiva de los velocistas, entre el atleta de diseño y el provocador o el marginal, sus vidas y sus carreras transcurren en épocas y lugares muy distintos: Múnich, 1972; París, 1924; Moscú, 1980; México, 1968; Berlín, 1936; Roma, Montreal, Seúl, Melbourne…; pero hay mecanismos de cohesión como la profunda unidad de tono que armoniza estos relatos, conectados entre sí por temas, por personajes que pasan de unos textos a otros o por la presencia frecuente de la muerte.

Y frente a la variedad de perspectivas y enfoques narrativos, otro elemento de vertebración del libro: la estructura circular que enmarca el conjunto mediante la relación entre el primer relato y el último, donde se produce un simbólico relevo de la llama olímpica por el hijo de Prefontaine, el protagonista del cuento que abre el volumen.

Tres de los relatos abordan el secuestro de once atletas israelíes que murieron en el asalto para rescatarlos por parte de la policía alemana en Múnich en aquel Septiembre negro en la Villa Olímpica que da título al conjunto.  

Santos Domínguez

06 junio 2016

John Thomas Looney. El verdadero Shakespeare




John Thomas Looney.
El verdadero Shakespeare.
Traducción de Millán Picouto.
Linteo. Orense, 2016.

Linteo recupera, con traducción de Millán Picouto, El verdadero Shakespeare, una monumental construcción de John Thomas Looney que identifica a Edward de Vere, decimoséptimo conde de Oxford, como el verdadero autor de las obras de Shakespeare.

Publicada originalmente en Londres en 1920, El verdadero Shakespeare es eso: un admirable montaje intelectual en el que probablemente falla lo fundamental, los cimientos. ¿Por qué? Porque el punto de partida es muy discutible y se basa en la idea, evidentemente falsa, de que toda literatura es esencialmente autobiográfica.

Se abría así una brecha entre las teorías stratfordianas y las oxfordianas para resolver un misterio un poco artificial: el de la autoría de las obras de Shakespeare.

Y tampoco las conclusiones están fundamentadas, más allá de la necesidad de hacer que los datos dirijan –a veces de forma tan laberíntica como en los Sonetos- al lector a una deducción que estaba fijada de antemano. Porque se tiene la impresión de que se fuerzan deliberadamente los detalles y las fechas para que conduzcan a la conclusión prevista.

Hay en todo su entramado una incongruencia inexplicable: el hecho cierto de que De Vere protegiera a una compañía de actores -Los Hombres de Oxford- que nunca representó obras de Shakespeare.

Y en el fondo la discusión no pasa de ser trivial, porque conviene no olvidar lo más importante de todo este asunto: llamemos como llamemos a Shakespeare o a Homero, lo que importa no es eso, sino la Odisea Hamlet, Macbeth y la Ilíada.

Eso sí, aunque seguramente no era su objetivo central, este libro es una documentada reconstrucción biográfica de la figura de De Vere y un notable estudio de la Inglaterra isabelina.


Santos Domínguez

02 junio 2016

Antonio Rivero Taravillo. Cirlot


Antonio Rivero Taravillo.
Cirlot.
Ser y no ser de un poeta único.
Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2016.

Ser y no ser de un poeta único es el subtítulo del ensayo biográfico con el que Antonio Rivero Taravillo obtuvo el premio Domínguez Ortiz de Biografías 2016 que convocan la Fundación Cajasol y la Fundación José Manuel Lara, que publica este volumen en una cuidada edición enriquecida con un significativo álbum de ilustraciones.

Cuando acaba de cumplirse el centenario de su nacimiento, este libro es un asedio riguroso a ese territorio inagotable y misterioso que llamamos Cirlot, a la figura de un poeta que –explica el biógrafo- “muchos años después de su muerte siguió siendo prácticamente desconocido, se diría que su poesía no existía, cuando es en realidad una obra excepcional.”  

Es esta una exploración en busca de lo que hace diferente en su estética e insólita en su temática la obra proteica y mutante de un visionario en quien se cumple de forma peculiar el principio que recuerda Rivero Taravillo de que “los verdaderos poetas están siempre escribiendo el mismo poema.”

Con una decidida voluntad de iluminar lo oscuro y de indagar en la complejidad poliédrica de la poesía y la personalidad de Juan Eduardo Cirlot, esta biografía propone un recorrido por la vida y la obra de un autor en búsqueda constante de sí mismo y de su escritura irrepetible en incesante transformación.

Postista y surrealista tardío, místico a su manera, crítico de arte e historiador de las vanguardias, heterodoxo y nihilista, músico y simbólogo, Cirlot es uno de los poetas “más importantes, innovadores, atrayentes y profundos” del siglo pasado.

Un recorrido que desde sus años formativos, sus lecturas y su temprana y sostenida fascinación por las espadas, pasa por el Postismo y el grupo de la revista Dau al set, por su efímera aventura surrealista y su iniciación en el simbolismo, por su obra ensayística y poética, con especial atención al análisis del ciclo mítico de Bronwyn, el centro de su mundo literario, el resultado de una búsqueda obsesiva que se concreta en dieciséis cuadernos y pliegos de poesía en torno a la figura de una doncella celta –“la que renace de las aguas”- en la que confluyen muy distintas tradiciones míticas. 

Ese fue el corazón de la obra de Cirlot, seguramente también su mayor legado poético y en torno a la figura de esa doncella organizó ese ciclo, iniciado en 1966, hace ahora medio siglo, en el que recreó un mito e integró diversos temas e influencias para exponer una teoría del amor y la muerte, de la resurrección y el retorno, de la búsqueda de la inmortalidad.

Cirlot fundaba así un territorio levantado desde el sueño y la iluminación visionaria de la realidad, con la palabra como fuerza de articulación del mundo en un ejercicio de alumbramiento de un universo poético personal. 

Un edificio cimentado en la potencia de sus imágenes y símbolos y en un despliegue metafórico que es la base constructiva de una poesía febril y transgresora que establece un diálogo estremecido, doloroso o exaltado, con el mundo, en un experimento con la noción de límite, siempre entre lo órfico y lo apocalíptico. 

Este es un primer paso, como señala en su epílogo el autor, en el conocimiento integral de un autor tan complejo como Cirlot, porque “el camino es largo, como honda y casi inabarcable la obra que lo justifica.” 

Santos Domínguez

01 junio 2016

Mary Beard. SPQR. Una historia de la antigua Roma


Mary Beard.
SPQR.
Una historia de la antigua Roma.
Traducción de Silvia Furió.
Editorial Crítica. Barcelona, 2016. 

“Roma todavía contribuye a definir la forma en que entendemos nuestro mundo y pensamos en nosotros, desde la teoría más elevada hasta la comedia más vulgar. Después de 2000 años, sigue siendo la base de la cultura y la política occidental, de lo que escribimos y de cómo vemos el mundo y nuestro lugar en él”, escribe Mary Beard en el prólogo de SPQR. Una historia de la antigua Roma, que publica en una cuidada edición la editorial Crítica con traducción de Silvia  Furió.

Una descripción asombrosa de la conjuración de Catilina en el año 63 a. C., de la intervención de Cicerón ante el Senado, de sus antecedentes y sus consecuencias es el material histórico y narrativo con el que Mary Beard construye el primer capítulo de esa historia de la antigua Roma.

Desde ese primer capítulo -El mejor momento de Cicerón- hasta el último –Roma fuera de Roma- el lector recorre las seiscientas páginas de este libro con la misma fruición con la que leería una buena novela. 

Entre la fundación mítica de Roma y las rebeliones y los disturbios contra la ocupación, un recorrido intenso por el primer milenio de Roma de la mano de una autora cuya enorme capacidad narrativa es compatible con el rigor histórico, con la agudeza  en el análisis de la historia y con una mirada crítica, no simplemente admirativa, que “se enfrenta a algunos de los mitos y medias verdades acerca de Roma con los que yo, como muchos otros, me crié.” 

Una fiesta para la inteligencia, la lectura y la vista porque está también espléndidamente ilustrado este libro cuya vigencia explica así Mary Beard: “La historia de Roma se reescribe constantemente, y siempre ha sido así; en cierto modo, sabemos hoy más sobre la antigua Roma que los propios romanos. Dicho de otro modo, la historia de Roma está aún en desarrollo. Este libro es mi contribución a este inmenso proyecto y ofrece mi versión de por qué es importante.”

Una historia que se centra en indagar y explicar cómo creció un proyecto que no estuvo en el origen de Roma, cómo se mantuvo su dominio durante siglos y no “sobre cómo declinó y cayó, si es que verdaderamente sucedió en el sentido en que lo imaginó Gibbon.”

Santos Domínguez