29 enero 2016

Paul Valéry, La joven parca


Paul Valéry,
La joven parca. 
Traducción e introducción de
Antonio Martínez Sarrión
Linteo Poesía. Orense, 2015.


¿Quién llora ahí, sino el viento más simple, en esta aislada hora
con diamantes extremos?… ¿Y quién gime 
tan cerca de mí misma y a punto de llorar?

Así comienza, en la espléndida traducción de Antonio Martínez Sarrión, La joven parca, una obra central en la poesía de Paul Valéry, que acaba de aparecer en edición bilingüe en Linteo Poesía.

Valéry la escribió después de una larga travesía del desierto en forma de silencio poético prolongado a lo largo de dos décadas. La publicó, tras cien borradores previos, en 1917, diez años antes de esa otra cima que es El cementerio marino, un texto complementario de La joven parca, aunque menos hermético que este, como señala en su introducción Antonio Martínez Sarrión, que recuerda en ella la concepción de la poesía de Valéry como arte de la sugerencia, como "una concentrada armonía de palabras e imágenes /…/ donde importaba más el juego mágico de ritmo, rimas y aliteraciones que sus contenidos intelectuales.” 

Con sus quinientos versos que reflejan los cambios de conciencia de una persona a lo largo de una noche, La joven parca es uno de los poemas más herméticos de la poesía francesa. Nocturna y femenina, frente al carácter solar y masculino del Cementerio marino, es, con su vertiginosa sucesión de sueños y metamorfosis, un diamante oscuro y huidizo en alejandrinos franceses cuyo título se inspira en la escultura de una muchacha que se conserva en el British Museum.

Como a Eurídice, a esa joven parca la muerde una serpiente. Es la serpiente de la inteligencia, igual de venenosa. Pero tras esa larga noche de pesadillas, frente a la inteligencia sola y al instinto solo, al amanecer se impone en la protagonista la armonía que conjuga lo racional y lo instintivo, lo sensible y lo intelectual:

¡oh gloria del nacer!, potente y dulce,
fuego hacia el que una virgen de nuevo se incorpora
bajo la especie áurea de un pecho conmovido.

Misteriosa y perturbadora, La joven parca es una obra central en la trayectoria poética de Valéry, una joya que Martínez Sarrión sitúa al nivel de los Cuatro cuartetos de Eliot o de las Elegías de Duino, de Rilke, con las que comparte una misma vocación interrogativa y visionaria. 

Santos Domínguez


28 enero 2016

En la niebla




Richard Harding Davis.
En la niebla.
Traducción de Julián Gea.
Ardicia. Madrid, 2015.

Con su cuidado habitual y traducción de Julián Gea, Ardicia publica una conseguida y bien elaborada pieza del género detectivesco, En la niebla, publicada en 1901 por el estadounidense Richard Harding Davis, periodista de guerra y novelista que unos años antes había publicado su obra más conocida, Soldados de fortuna.

En la niebla es una clásica novela de detectives victorianos ambientada -no por casualidad, sino de manera muy significativa- en el Londres de la gran niebla de 1897.

Como es obligado en el género, al principio hay un crimen rodeado de misterio, en este caso un doble asesinato cuyas claves van resolviendo y desenmarañando cinco socios del club más elitista de Londres, The Grill.

“Ni siquiera el mismísimo Sherlock Holmes podría resolver el misterio que desconcierta esta noche a la policía de Londres”, dice uno de los interlocutores, que en su conversación van articulando el entramado de pistas para desentrañar el misterioso crimen.

Y para que no falte nada, hay cuando menos se espera un giro sorprendente, una sorpresa final con la que el autor demuestra su eficacia narrativa y su astucia para diseñar una trama tan bien construida como esta, con un fondo de niebla que rodea el ambiente de la novela y que se convierte en metáfora del misterio opaco que plantea y resuelve el relato.


Santos Domínguez

27 enero 2016

Svevo. Vino generoso y otros relatos




Italo Svevo.
Vino generoso y otros relatos.
Traducción de Luisa Juanatey y Francesca Peretto.
Pasos Perdidos. Madrid, 2015.

Con una nueva traducción de Luisa Juanatey y Francesca Peretto, Pasos Perdidos publica cuatro relatos de Italo Svevo bajo el título Vino generoso y otros relatos. Cuatro relatos muy significativos, porque contienen condensadas las claves de la narrativa del autor triestino.

Desde el que da título al volumen, el más conocido, Vino generoso, en el que el exceso en la bebida y la comida deriva en la conmoción de una pesadilla y en avisos de muerte, hasta La madre y su búsqueda alegórica de un referente protector en una granja de gallinas, pasando por Una burla literaria, que está más cerca de la novela corta que del cuento. 

Es ese un texto central en la narrativa de Svevo, que cuando habló en él de un perdedor con ilusiones literarias en el que se cruzan lo ridículo y lo admirable proyectó sus propias experiencias de expectativas y frustraciones de escritor en busca de reconocimiento y a pesar de todo víctima de la envidia.

Completa el volumen Con alevosía, en el que el cruce de un triunfador con mala salud y un fracasado se resuelve con un sentimiento de liberadora venganza involuntaria.

El individuo y la moral social, el sueño y la culpa, la indagación en la zona oscura del hombre atraviesan estos relatos en que conviven el detallismo de las técnicas naturalistas con la introspección psicoanalítica para explorar los complejos procesos psíquicos.

Hay siempre en estos relatos algo opaco, una zona de sombra inaccesible a la razón. Decía Montale que Svevo “es un escritor siempre abierto. Nos acompaña, nos guía hasta cierto punto, pero no nos da nunca la impresión de haberlo dicho todo: es amplio y no saca conclusiones, como la vida "

Santos Domínguez

26 enero 2016

Salvador Gutiérrez Solís. Biografía autorizada




Salvador Gutiérrez Solís.
Biografía autorizada.
La Isla de Siltolá. Narrativa. Sevilla, 2015.

Novelista incesante y cuentista accidental, Salvador Gutiérrez Solís publica en la colección de narrativa de La Isla de Siltolá Biografía autorizada, un homenaje a la música pop rock y a la memoria sentimental de su generación.

Una novela torrencial de más de quinientas páginas en las que reviven la infancia y Ana Belén, los salesianos de Córdoba y la carta de ajuste, el cine de Scorsese y las series de televisión, Fargo y La bola de cristal con Alaska al fondo.

Una espléndida incursión narrativa en la autodenominada cultura popular y en la mitología urbana a través de un peculiar protagonista, una estrella del rock nacional que acomete el proyecto de reconstruir su memoria personal en un nuevo proyecto discográfico.

Ese protagonista, Carlos Jesús Adán Arroyo, nacido significativamente  en 1968, fundador y vocalista de la banda Almas Sin Konciencia, hace un ajuste de cuentas con el pasado de la movida, con los Rolling y los Beatles en una novela que tiene como banda sonora el rock nacional e internacional, David Bowie, el whisky y los orfidales, Gabinete Caligari y Bruce Springsteen, Bunbury y Los planetas. Carlos J. y el rock que lo levanta y lo destruye a través de una relación bipolar de amor y odio con la música y con su propia identidad.

Santos Domínguez

25 enero 2016

Baroja. Los caprichos de la suerte



Pío Baroja.
Los caprichos de la suerte.
Nota preliminar de José-Carlos Mainer.
Edición de Ernesto Viamonte Lucientes.
Espasa. Barcelona, 2015.

Espasa publica la última novela inédita de Baroja, Los caprichos de la suerte, que forma parte de una trilogía novelística -Las saturnales- dedicada a la guerra civil española por un Baroja que estaba ya en la última vuelta del camino, como dijo en el título de sus imprescindibles memorias.

De esa trilogía que Baroja escribió entre 1949 y 1951, sólo publicó una novela, El cantor vagabundo. Por distintas razones no llegó a preparar para la imprenta las otras dos. La que debía iniciar el ciclo -Miserias de la guerra- tuvo problemas con la censura y se publicó por primera vez en 2006, y ahora, casi diez años después, en edición de Ernesto Viamonte, se rescata esta novela inédita que forma parte del ciclo de novelas cuyo título genérico hace alusión al desorden que reinaba en aquellas saturnales, unas fiestas romanas que negaban por unos días la autoridad y las leyes e instauraban un caos que Baroja veía repetido en la España de la guerra civil.

Además de ese telón de fondo, las tres novelas del ciclo están vinculadas por la aparición de algunos personajes que pasan de unas a otras, como el coronel británico Carlos Evans, escéptico y distante, o por el recurso a la técnica del manuscrito ajeno, porque en el prólogo de la obra Baroja insinúa la posibilidad de que “el que escribió este libro, medio en serio medio en broma, fue Luis Goyena y Elorrio”, el protagonista, periodista y máscara de Baroja, que recrea su experiencia personal y sus ideas sobre la vida – “Sí, pero ¡qué se va a hacer! El hombre es malo, cruel y cobarde”- a través de la mirada de ese personaje que sale de un Madrid en guerra para instalarse en París.

Santos Domínguez

23 enero 2016

Cristina Peri Rossi. Los amores equivocados



Cristina Peri Rossi.
Los amores equivocados.
Menoscuarto. Palencia, 2015.

“Los lectores en el fondo son muy ingenuos. Quieren leer historias que les hagan olvidar la mediocridad de su vida cotidiana, de la rutina”, dice un personaje femenino que ha huido de Montevideo, “ciudad de múltiples aguas y vientos desbocados”, para instalarse en Barcelona en Los amores equivocados, el relato que da título al volumen de cuentos de Cristina Peri Rossi que publica Menoscuarto.

Es uno de los once relatos por los que circulan torrencialmente la vida y la literatura, la memoria y el desengaño, el deseo y el secreto, la delicadeza y la carnalidad, los encuentros inesperados, las relaciones fallidas e inolvidables, los destinos cruzados y las traiciones extraconyugales.

Recorre estos relatos intensos, elípticos y perturbadores, como un hilo conductor, lo imprevisto y lo excepcional en las variadas relaciones de pareja, con su fragilidad o su carácter explosivo.

Santos Domínguez

22 enero 2016

Diego Jesús Jiménez. La ciudad




Diego Jesús Jiménez. 
La ciudad.
Prólogo de Tomás Néstor Martínez.
Notas críticas de Juan Manuel Molina Damiani.
Bartleby Poesía. Madrid, 2015.

Es una vida más que pasa bajo el puente: / un hombre, escribe Diego Jesús Jiménez en el poema que sirve de pórtico a La ciudad, el libro con el que obtuvo el premio Adonais de 1964. Fue publicado hace 50 años y para conmemorar ese medio siglo Bartleby lo recupera en una magnífica edición prologada por Tomás Néstor Martínez e iluminada con las notas críticas de Juan Manuel Molina Damiani.

“Era la mía una respiración parecida a la del pájaro cuando es atrapado. [...] sientes la respiración de algo que está asfixiándote. Creo que esa es la respiración que hay en La ciudad,” escribió Diego Jesús Jiménez de este libro, profundamente unitario y articulado en cinco Rondas (del agua, de la noche, del aire, de las piedras, del hombre) que trazan, entre el tiempo y el espacio, entre la nostalgia y la reflexión, el plano de la ciudad, pero sobre todo un itinerario poético y existencial que delimita la noción de lugar del poeta y su afirmación de la conciencia personal: un hombre, sí, y acaso / una mujer sin esperanza.

Desde el desarraigo a la mirada a las raíces en busca de la identidad propia entre el agua y la piedra, entre el sueño y el recuerdo, a la temporalidad como ámbito en el que se cruzan el presente y pasado, La ciudad es un libro que se levanta sobre los cimientos de la memoria y el material que aportan las imágenes y las sombras, las presencias y los reflejos en un proceso que, como señala Tomás Néstor Martínez en su introducción, recorre “fases o etapas diversas: reflexión, contemplación y fusión.

Un proceso que va desde la sombra a la luz, desde la incertidumbre al conocimiento, desde la contemplación nostálgica a la conciencia reflexiva para convertirse, en palabras de Molina Damiani, en “un poemario capital de uno de los mejores poetas de la poesía española del siglo XX.”
Santos  Domínguez 

21 enero 2016

Balzac. La Comedia humana



Honoré de Balzac.
La Comedia humana.
Volumen III.
Traducción y notas de
Aurelio Garzón del Camino.
Hermida Editores. Madrid, 2015.

Hermida Editores prosigue la publicación de las Escenas de la vida privada, primera serie de La comedia humana de Balzac con el tercero de los cinco tomos que respetan el orden de la edición canónica de Charles Furne.

La mujer abandonada, El contrato de matrimonio, La Grenadière, Gobseck Modesta Mignon son las cinco novelas cortas que recoge este tomo con la traducción de Aurelio Garzón del Camino.

Como en el resto del ciclo, estas novelas de Balzac tienen su centro de interés en el lugar en donde se cruzan los individuos con la sociedad, los ideales con las reglas del juego, el idealismo con el pragmatismo. Las devastaciones del tiempo, las convenciones sociales frente a los derechos del sentimiento, el matrimonio como contrato, el amor y el interés, el deseo y el dinero aparecen aquí bajo la sutileza de la mirada de Balzac.

Y dos momentos imprescindibles en este volumen: la capacidad del autor para el paisajismo en La Grenadière y Gobseck, una de las novelas más intensas del ciclo, construida alrededor de uno de los personajes mejor acabados de toda la serie: el usurero inolvidable que da título a la obra.

Santos Domínguez

20 enero 2016

Andrés Trapiello. Seré duda


Andrés Trapiello.
Seré duda.
Pre-Textos. Valencia, 2015.

“Antes, de joven, creía que no había diarios buenos o malos, sino vidas mal contadas. Ahora me parece más sencillo: el problema de muchos diarios es que cuentan vidas mal vividas, y así, lee uno diarios de escritores no para aprender a escribir, sino para aprender a vivir”, escribe Andrés Trapiello en Seré duda, la decimonovena entrega de su Salón de pasos perdidos. Una novela en marcha que publica Pre-Textos.

Veinticinco años después de su inicio con El gato encerrado, se completan con este tomo casi diez mil páginas de esta sucesión de hechos, impresiones y confidencias que se van construyendo como un diario y acaban apareciendo al cabo de los años –este es el diario de 2005- con una distancia que las transforma en novelas:

“Ha dicho uno desde el primer tomo que estos libros son una novela, sólo una novela, no una novela real o unos diarios novelados, sino una novela, un relato largo, algo a lo que la gente no le dé ninguna importancia como literatura, aunque aspiro a que se la dé como algo que tiene que ver con la vida.”

Una vida siempre distinta y siempre repetida, la vida pequeña de un Madrid intrahistórico, su fisonomía urbana y humana, no demasiado distante en el fondo de la ciudad que describieron Galdós y Baroja, la pequeñez de los ambientes literarios, el Rastro y Las Viñas...

Es la vida que refleja este diario diferido o novela rememorativa que se remonta a aquel 2005 en que murió Ramón Gaya y el autor se convirtió en conferenciante-comisionista del Quijote en el cuarto centenario de la obra, y llevó la vida que cuenta aquí: vida de viajante, de bolos y pregones, entre concejales de cultura, taxistas y chóferes.

Precedido de media docena de prólogos –“Si por mí fuera, haría libros sólo de prólogos”-, este volumen toma su título de una frase frecuente entre los futbolistas que no saben si serán titulares o verán el partido desde el banquillo de los suplentes, pero desde ese enunciado resume una actitud vital afincada en la incertidumbre y alejada de las verdades absolutas.

Porque, como señala en las últimas líneas del libro, “cuanto estoy escribiendo está escrito en sueños. Mi vida es sueño. La tuya también. La única certeza.”


Santos Domínguez

19 enero 2016

Modiano en Letras Universales Cátedra

Patrick Modiano. 
La hierba de las noches. 
Edición de Javier Aparicio Maydeu.
Traducción de María Teresa Gallego Urrutia.
Cátedra Letras Universales. Madrid, 2015.


Cátedra Letras Universales publica la primera edición anotada en español de  una de las novelas más recientes de Patrick Modiano, La hierba de las noches, un título que apareció en 2012  y que tradujo María Teresa Gallego Urrutia en 2014.

Esa versión española es la que encontrará el lector en esta edición de la que se encargado Javier Aparicio Maydeu, que en su espléndida introducción señala que su propósito ha sido “el de tratar de convertir esta edición en una guía de lectura de Modiano con la que poder abrirse paso un lector primerizo o esporádico del escritor francés por una narrativa que esconde mucho más de lo que exhibe y que, como es sabido, entraña satisfacciones que van mucho más allá de las historias esbozadas, insinuantes e incompletas que, como paseos por la memoria y la incertidumbre, escribe con delicadeza su autor.”

El de La hierba de las noches es un Modiano en plenitud, capaz de crear una atmósfera desde las primeras líneas de la novela con su prosa envolvente y adictiva:

Pues no lo soñé. A veces me sorprendo diciendo esta frase por la calle, como si oyese la voz de otro. Una voz sin matices. Nombres que me vuelven a la cabeza, algunos rostros, algunos detalles. Y nadie ya con quien hablar de ellos. Sí que deben de quedar dos o tres testigos que están todavía vivos. Pero seguramente se les habrá olvidado todo. Y, además, uno acaba por preguntarse si hubo de verdad testigos.

No, no lo soñé. La prueba es que tengo una libreta negra repleta de notas.

Esa atmósfera modianesca -tan torpemente imitada entre sus epígonos- que difumina la frontera del sueño y la vigilia es el ámbito en el que Jean, el narrador protagonista, reconstruye un episodio borroso de su juventud y explora entre brumas la persistencia de la memoria y el deseo a través de los recuerdos laberínticos y fragmentarios de una historia de tono detectivesco.

Una elíptica reconstrucción del pasado -Todos esos detalles me vuelven a la memoria desordenados, a trompicones; a menudo se enturbia la luz- en un París nocturno y oscuro bajo una niebla que se convierte en metáfora de lo clandestino, de lo turbio y lo dicho en voz baja por personajes como la indescifrable Dannie, el poliédrico Aghamouri o el inspector Langlais, quizá el más potente y el mejor trazado de estos tres personajes centrales rodeados de misterio y dueños de un secreto que vertebra la novela.

Ambientada en los años sesenta, en torno a Montparnasse y al Unic Hôtel, La hierba de las noches es -como el título de una de las novelas de la biblioteca de una casa de campo- el relato de un hombre que se inclina sobre su pasado a través de los episodios de una vida soñada, intemporal, que le arranco, página a página, a la desabrida vida cotidiana para proporcionarle algunas sombras y algunas luces.

Santos Domínguez