08 septiembre 2014

Lo que el arte nos impide ver



Darian Leader.
El robo de la Mona Lisa.
Lo que el arte nos impide ver.
Traducción de Elisa Corona Aguilar.
Sexto Piso. Madrid, 2014.

El lunes 21 de agosto de 1911 Vicenzo Perugia, pintor de brocha gorda, robaba del Louvre el retrato de la Gioconda, la obra más reproducida de la historia de la pintura.

En los días posteriores se formaron largas colas para contemplar el hueco que había dejado en la pared del museo el cuadro robado. Kafka y Max Brod estaban entre aquel gentío que acudía a contemplar no la obra de arte, sino su ausencia. Algunos de ellos no habían visto el cuadro antes de aquel suceso que otorgó a la Gioconda un valor icónico añadido a su valor artístico.

¿Qué buscaban aquellas personas –sería impropio llamarlos espectadores- que esperaban pacientemente para ver el vacío? Esa es la pregunta inicial que se plantea Darian Leader en este ensayo de interpretación psicoanalítica del arte que sigue el camino abierto por Freud y desbrozado por Lacan. Y luego van surgiendo otros interrogantes: ¿Por qué miramos un cuadro?, ¿qué esperamos encontrar en la contemplación de una obra de arte?,  preguntas que plantean la relación entre el espectador y el cuadro, entre el sujeto y el objeto, entre el hombre y el mundo, entre la mirada propia y la mirada del otro, esa mirada de la que Perugia quiso preservar a la Mona Lisa durante los dos años y medio que la tuvo escondida en su casa.

Santos Domínguez

07 septiembre 2014

El general Ople y Lady Camper


George Meredith.
El general Ople y Lady Camper.
Traducción de Pepa Linares.
Posfacio de Virginia Woolf.
Ardicia Editorial. Madrid, 2014.

Como "un caos iluminado por destellos de relámpago" definió Oscar Wilde el estilo de George Meredith (1828-1909), el autor inglés al que elogiaron Stevenson y Kipling, que dijo de él que era “un novelista brillante, ingenioso, intérprete de la mujer y defensor de la personalidad femenina.”

El general Ople y Lady Camper, una de sus novelas más conocidas, es el relato bienhumorado, irónico y divertido del encuentro entre un viejo general retirado y la mujer solitaria que se convierte en su vecina y a la que precede una bien ganada fama de excentricidades.

Un hombre sencillo y una aristócrata complicada que terminan uniéndose "después de la más curiosa de las controversias" en este relato de “un escritor de vena humorística”, como lo define Virginia Woolf en el posfacio -La sobrina de un conde- que cierra esta edición, con la que culmina Ardicia brillantemente su primera temporada editorial.

Santos Domínguez

06 septiembre 2014

El piloto y el Principito


Peter Sís.
El piloto y el Principito.
La vida de Antoine Saint-Exupéry.
Traducción de Raquel Vicedo.
Sexto Piso Ilustrado. Madrid, 2014.

En El piloto y el Principito Peter Sís hace una bellísima biografía ilustrada de Saint-Exupéry. Cielos estrellados, montañas y océanos son los ámbitos del paisaje animado por el que discurren los vuelos de quien fue no sólo el autor de El principito sino uno de los pilotos más famosos de la época heroica de la aviación.

Un espléndido homenaje a Saint-Exupéry cuando acaban de cumplirse setenta años de su desaparición en una misión aérea el 31 de julio de 1944.

Con traducción de Raquel Vicedo, lo publica Sexto Piso Ilustrado, que ya editó hace dos años el espectacular El coloquio de los pájaros, del mismo autor.

Santos Domínguez

05 septiembre 2014

La tumba del sublime nadador


Claude Lanzmann.
La tumba del sublime nadador.
Traducción de Gabriel García Santos 
y José Miguel Parra.
Confluencias Editorial. Almería, 2014.

Antes de ser el cineasta reconocido desde 1985 por esa cumbre del género documental que es Shoah, una película de casi diez horas sobre el holocausto, el francés Claude Lanzmann (1925) fue un periodista con oficio que abordó la realidad desde múltiples ópticas, denunció los restos del colaboracionismo y la represión contra los argelinos o analizó el fenómeno de las bandas marginales de jóvenes que sembraron el terror en París.

A mediados de los cincuenta, Sartre lo incorporó a la redacción de Les Temps Modernes, de la que acabaría siendo director, pero su firma fue habitual en cabeceras tan distintas como Le Monde, Libération Elle, donde publicó artícuilos en los que brillaron por igual su prosa y su independencia.

Hace dos años, Gallimard publicó una amplia selección, hecha por él mismo, de sus textos periodísticos que ahora edita en español Confluencias con traducción de Gabriel García Santos y José Miguel Parra: crónicas y relatos, análisis críticos y polémicos, textos en torno a Shoah, homenajes y necrológicas y sobre todo una espléndida sección de retratos que Lanzmann publicó en Elle y que trazan un panorama completo de la cultura francesa de los decisivos sesenta.

En  el espléndido Prefacio que escribió para esta muestra de lo que él mismo llama sus artículos alimenticios, Lanzmann habla del bellísimo monumento funerario griego del siglo V a.C. cuyo techo representa a alguien que salta en el vacío. En esa imagen, que sugiere la del nadador que da nombre al monumento y al libro, ve Lanzmann la metáfora exacta de su vida y su escritura.

Santos Domínguez

04 septiembre 2014

Filosofía para desencantados



Leonardo da Jandra.
Filosofía para desencantados.
Prólogo de Guillermo Fadanelli.
Atalanta. Gerona, 2014.

Las preguntas que se hace la Filosofía son lenguaje, pero las respuestas sólo las puede dar la experiencia. La medida de la verdad la da la experiencia, no la lógica, escribe Leonardo da Jandra (México, 1951) en Filosofía para desencantados, un breve pero intenso volumen que publica Atalanta con prólogo de Guillermo Fadanelli, que destaca la resistencia de este autor para no ceder a las tentaciones de la decepción contemporánea.

Tras fijar su objetivo en el capítulo preliminar, Cuestiones de método, al que pertenecen las frases transcritas, Da Jandra analiza tres momentos en la evolución de la conciencia y los comportamientos: desde la animalidad pura de la conciencia egocéntrica al sociocentrismo, que plantea la sociabilidad como una consecuencia de la imposibilidad del individuo para sobrevivir aislado en su desencanto: Lo último que nos queda cuando ya no creemos en nada es el falso consuelo de la razón desilusionada, de la fría y desolada intemperie del escepticismo.

Y finalmente, la conciencia cosmocéntrica, la apertura a una perspectiva integradora  en un futuro en que se superarán dualismos como los que confrontan espíritu y materia o cultura y naturaleza.

Santos Domínguez

03 septiembre 2014

El Greco. Tres miradas


Clara Janés. Sarantis Antíocos.
El Greco. Tres miradas:
Cervantes, Rilke, Antonio López.
Vaso Roto Arte. Madrid, 2014.

Ocho magnificas reproducciones -siete de cuadros del Greco y Cabeza griega y vestido azul, de Antonio López- abren El Greco. Tres miradas: Cervantes, Rilke, Antonio López que han escrito Clara Janés, responsable también de la edición, y el poeta griego Sarantis Antiocos.

Lo publica Vaso Roto en su colección Arte y está organizado en tres secciones: Los ojos de Rilke, de Clara Janés, Talleres colindantes: Cervantes y El Greco, de Sarantis Antiocos, y Las notas del Greco a la Arquitectura de Vitruvio, que recoge un diálogo de los coautores del volumen con el pintor Antonio López.

Este libro delicado y admirable, un prodigio de inteligencia creativa y de sensibilidad artística, quedará como una de las aportaciones más destacadas en este año conmemorativo del cuarto centenario de la muerte del Greco, contemporáneo de Cervantes, que le sobrevivió solo dos años.

Por eso si Clara Janés se centra en el deslumbramiento que la pintura del Greco provocó en Rilke, que vio en sus cuadros el istmo que comunica lo visible y lo invisible, Sarantis Antíocos explora los vínculos ideológicos y estéticos que permiten relacionar al pintor con Cervantes en un juego especular que sitúa frente a frente a los dos artistas a través de sus textos: los cervantinos del Persiles, el Quijote y algunas novelas ejemplares, y las notas que El Greco dejó manuscritas en su trabajado ejemplar de la Arquitectura de Vitruvio. Ese es el punto de partida del diálogo vivo y hondo entre los dos escritores y Antonio López.

Santos Domínguez

02 septiembre 2014

Ávidas pretensiones


Fernando Aramburu.
Ávidas pretensiones.
Seix Barral. Barcelona, 2014..

Unas jornadas literarias patrocinadas por un gobierno regional en un convento de monjas son el punto de partida de Ávidas pretensiones, una novela en clave, la sátira de un zoológico lírico reconocible que el autor –poeta él también- conoce de primera mano.

Intrigas y discusiones, envidias y rencores en una feria de vanidades y egos literarios, en un baratillo poético con dos docenas largas de figurones mediocres – metafas o realitas- en busca de notoriedad y polvos y radicalmente ajenos a la poesía.

Hay de todo entre ellos: banderías irreconciliables de la experiencia y el silencio, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, heterosexuales, homosexuales y bisexuales, peleas y borracheras, polvos de diverso tipo y hasta un inverosímil concurso interno.

Divertida aunque previsible, excesiva hasta la caricatura y el acartonamiento, algo deshilvanada a veces, se lee sin embargo con facilidad y con gusto. Con esta obra, esperpéntica o costumbrista, según se mire, ganó Fernando Aramburu el Biblioteca Breve de novela que publica Seix Barral.

Santos Domínguez

01 septiembre 2014

La inquietante Hester


Anne Douglas Sedgwick.
La inquietante Hester.
Traducción de Susana Carral
Rey Lear. Madrid, 2014.

«Supongo que la he odiado desde el primer momento en que la vi», se oyó decir a sí misma Monica Wilmott, al recordar a Hester tal y como la había visto la primera vez, sentada en la ventana abierta del salón de la casa de Chelsea, recortándose contra el río; extraordinariamente tranquila, muy segura de sí misma, con sus cejas oscuras y una ligera capa negra forrada de rojo.

Así comienza, en la traducción que Susana Carral ha preparado para Rey Lear, La inquietante Hester, de la estadounidense Anne Douglas Sedgwick (1873-1935), una autora admirada por Henry James y con una trayectoria vital y literaria que se asemeja asombrosamente a veces a la de Edith Warthon. Afincada como ellos en Inglaterra y escritora de éxito, su narrativa refleja la crisis general que culminó en la Primera Guerra Mundial con su consiguiente cambio de valores sociales y culturales.

La inquietante Hester, una novela de 1929 que como toda su obra permanecía inédita en español hasta ahora, fue una de las obras más vendidas en su momento y refleja con la fuerza de sus diálogos y las nítidas caracterizaciones  de sus personajes la desorientación de entreguerras tras el vértigo del conflicto bélico, las secuelas síquicas de quienes lo vivieron en las trincheras o sufrieron sus consecuencias  en la retaguardia.

Santos Domínguez

31 agosto 2014

Conversaciones con Otto Frank




Conversaciones con Otto Frank.
Traducción de José Miguel Parra.
Prólogo de Alfonso Fornieles Ten.
Confluencias Editorial. Almería, 2014.

Lo que tenemos por hacer nunca terminará es el subtítulo de este volumen de conversaciones con Otto Frank que publica Confluencias.

Un volumen que recoge el testimonio del padre de Ana Frank, un superviviente y un héroe sencillo, como lo define Alfonso Fornieles Ten en el prólogo que ha escrito para presentar este libro breve, pero de una intensidad y una verdad impagables.

Con abundantes fotografías del álbum familiar, se recogen en él dos entrevistas inéditas a Otto Frank, una de 1967 y otra de 1977, más una tercera que recoge el testimonio de Miep Gies, la secretaria de la empresa de Otto Frank, la persona que se ocupó de la familia mientras permaneció oculta en Amsterdam y conservó los papeles de Ana Frank hasta que en el verano de 1945, cuando se supo que Ana y su hermana habían muerto en el campo de concentración de Bergen-Belsen, se los entregó a su padre, que desde entonces se dedicó a preservar la memoria de su familia aniquilada y del holocausto.

Santos Domínguez

30 agosto 2014

La leyenda dorada



Santiago de la Vorágine.
La leyenda dorada.
Prólogo y selección de Alberto Manguel.
El libro de bolsillo. Alianza Editorial. Madrid, 2014.

La leyenda dorada fue, junto con la Biblia, el libro que más circuló por Europa en la Edad Media, sobre cuyas manifestaciones culturales ejerció una influencia determinante. Lo escribió a mediados del siglo XIII el dominico genovés Santiago de la Vorágine y en la España del primer Renacimiento siguió estando vigente adaptada en el Flos sanctorum.

Es un florilegio hagiográfico que cultiva el detalle novelístico y se convirtió pronto en un manual de referencia no solo para los predicadores, sino también para los escritores, y en un compendio de la iconografía que inspiró a los pintores medievales.

Pero es mucho más que eso: es una explicación del calendario litúrgico con el que la Iglesia pretende pautar el tiempo y controlarlo en la sucesión del santoral; un martirologio con prodigios y milagros y con etimologías inventadas y estrafalarias.

Por eso quizá ningún texto mejor que este para adentrarse en el día a día intrahistórico de la mentalidad medieval, la que está en la base de su literatura y sus artes plásticas, de la pintura a la escultura.

Después de las Vidas imaginarias de Marcel Schwob y de la Historia universal de la infamia de Borges, estas santas vidas –escribe Alberto Manguel en el prólogo de su selección para El libro de bolsillo de Alianza- casi no pueden ser leídas sino de manera literaria, con connotaciones humorísticas o fantásticas muy lejanas de la intención de su autor y de la visión de sus primeros lectores, para quienes los hechos narrados eran reales, o al menos correspondían a una incontrovertible verdad poética.

Santos Domínguez