08 febrero 2012

Harold Bloom. Anatomía de la influencia



Harold Bloom.
Anatomía de la influencia.
La literatura como modo de vida.
Traducción de Damià Alou.
Taurus. Madrid, 2011.

La crítica literaria, tal como yo pretendo practicarla, es en primer lugar literaria, es decir, personal y apasionada. No es filosofía, política ni religión institucionalizada. En sus autores más poderosos se trata de un tipo de literatura sapiencial y, por tanto, de una meditación sobre la vida.

Esa declaración de principios que figura en Anatomía de la influencia, el testamento crítico de Harold Bloom que publica Taurus, podría figurar en cualquiera de las otras obras de quien seguramente es el crítico más importante de las últimas décadas.

Anatomía de la influencia, el extenso ensayo que Bloom estuvo elaborando durante seis años, es su summa literaria, un amplio panorama de autores, obras, géneros y épocas que tiene como eje la reflexión sobre el concepto de influencia, sobre sus procesos y sus mecanismos, sobre la red de relaciones –a veces explícitas, a veces secretas y subterráneas- que une a unos escritores con otros.

Organizado cronológicamente en cuatro secciones que avanzan desde el siglo XVI hasta el XXI, tiene como puntos de partida a Shakespeare, el fundador, el escritor de los escritores, a cuya influencia –de Milton a Joyce, pasando por Shelley o por Leopardi- se dedica la tercera parte del libro, y a Walt Whitman, el más influyente de los escritores americanos, el poeta que representa la respuesta de la Tierra del Ocaso a la vieja Europa.

En torno a esas dos figuras centrales e ineludibles, Bloom vuelve a practicar una lúcida y apasionada forma de crítica literaria en una obra que se resume en el subtítulo La literatura como modo de vida. Porque, como señala él mismo, cualquier distinción entre vida y literatura es engañosa. Para mí la literatura no es solo la mejor parte de la vida; es en sí misma la forma de la vida, y esta no tiene ninguna otra forma.

Y en esa clave es memorable el análisis que Bloom hace de Edgar –el otro protagonista de Rey Lear-, el estudio de las elipsis en Hamlet y en La tempestad, la confluencia de voces en los sonetos, o la pervivencia del príncipe danés, que contiene en su figura a todos los hombres y mujeres, en el Satán de Milton, que pertenece a la misma estirpe visionaria de Hamlet, Yago o Macbeth, o su propuesta de entender la obra de Shakespeare como un vasto sueño, semejante a la Divina Comedia o a Finnegan’s Wake.

Porque para un escritor poderoso –escribe Bloom-, la extrañeza es la ansiedad de la influencia. La ineludible condición de lo sublime o de la alta literatura es el agón: Píndaro, las tragedias atenienses, y Platón enfrentándose a Homero, que siempre gana. La gran literatura comienza de nuevo con Dante, y prosigue con Shakespeare, Cervantes, Milton y Pope. Implícita en la famosa celebración de lo sublime de Longino –“Llenos de placer y de orgullo creemos haber creado aquello que solo hemos oído”- estaba la ansiedad de la infleuncia. ¿Qué parte es creación mía y qué parte he oído antes? La ansiedad es una cuestión de identidad personal y literaria. ¿Qué es mi yo y qué es mi no yo? ¿Dónde acaban las voces de otros y empieza la mía? Lo sublime transmite poder y debilidad imaginativos al mismo tiempo. Nos transporta más allá de nosotros mismos, provoca el misterioso reconocimiento de que uno nunca es completamente el autor de su propia obra o de su propio yo.

La ansiedad de la influencia es especialmente intensa en el campo de la poesía, porque –dice Bloom- los poetas más grandes suelen ser los más alusivos y en ellos resuenan las voces y los ecos de poetas anteriores, resucitados y modulados en una nueva voz.

Y así rastrea la presencia de Epicuro y Lucrecio en Leopardi y Shelley, en Walt Withman o Wallace Stevens, estudia la herencia de Shelley en Browning y en Yeats o califica a Ashbery, Merwin y Strand como hijos pródigos de Withman.

Una obra maestra que confirma que la función de la crítica literaria, como quería Samuel Johnson, cuya sombra benéfica flota sobre muchas de las páginas de este libro, es transformar la opinión en conocimiento y que leer, releer, describir, evaluar, apreciar deben ser la base de la crítica literaria.


Santos Domínguez


07 febrero 2012

Historia de la música occidental


J. Peter Burkholder,
Donald Jay Grout
y Claude V. Palisca.
Historia de la música occidental.
Octava edición.
Versión española de Gabriel Menéndez Torrellas.
Alianza Música. Madrid, 2011.

Llega a su octava edición en Alianza esta imprescindible Historia de la música occidental, considerada entre críticos y profesores como el mejor compendio panorámico del desarrollo de la música en el mundo occidental desde las civilizaciones más antiguas hasta hoy.

Y precisamente la actualización de los contenidos, con diecisiete nuevos apartados sobre la música del siglo XX y una ampliación de enfoques y tendencias en torno a las distintas épocas, desde la antigüedad hasta el XIX, es lo que justifica esta edición renovada, no simplemente revisada. Con una sabia combinación de conocimientos técnicos e históricos, capacidad de análisis y cercanía expositiva, esta es una obra global que no decepciona al experto ni se resiste al aficionado.

Aparte de un enciclopédico tratado histórico, con un importante aparato documental, bibliográfico y de consulta, es una guía infaltable para adentrarse con criterio en el deslumbrante universo de la música y un relato centrado en las personas que la crearon e interpretaron en las diversas épocas, moviéndose siempre entre el respeto a la tradición y la voluntad creativa e innovadora.

Santos Domínguez

06 febrero 2012

María Zambrano. Obras Completas

María Zambrano.
Obras Completas III.
Edición dirigida por Jesús Moreno Sanz.
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona, 2011.

Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores acaba de publicar, en colaboración con la Fundación María Zambrano, uno de los seis tomos que recogerán la obra completa de la pensadora que acuñó el transcendental concepto de razón poética.

El proyecto, tan ambicioso como imprescindible, está dirigido por Jesús Moreno y culmina un proceso que lleva preparándose desde hace años para editar cuidadosamente y recuperar la totalidad de la obra, con una cantidad asombrosa de inéditos, de María Zambrano, la figura más importante del pensamiento español en la segunda mitad del siglo XX.

María Zambrano, discípula de Ortega y Gasset, transformó la razón vital de su maestro en razón poética y nadie ha reflexionado más lúcidamente que ella sobre los vínculos entre pensamiento y poesía, entre filosofía y creación, sobre las relaciones entre la razón y el conocimiento poético en la mística o en el Romanticismo hasta llegar a Valèry, con quien la poesía deja de ser sueño y se convierte en exactitud.

El proyecto global se ha organizado en seis volúmenes y el primero en aparecer es el que lleva el número III, que recoge siete libros centrales en la obra de madurez de María Zambrano, publicados entre 1955 y 1973.

Junto con el que lo abre, El hombre y lo divino, posiblemente su obra fundamental –con textos memorables como “Apolo en Delfos” y “El Libro de Job y el pájaro”-, seis títulos más: Los sueños y el tiempo, Persona y democracia, La España de Galdós, España, sueño y verdad, El sueño creador y La tumba de Antígona.

La centralidad del primero de esos títulos, El hombre y lo divino, justifica la amplia presentación de Jesús Moreno, que lo define como imán, centro irradiante y eje invulnerable del pensamiento de María Zambrano. Esa visión panorámica es posible porque en este libro se resumen las claves de su pensamiento anterior, que confluyen en unas páginas que proyectan e irradian los temas más sustantivos de su sistema filosófico, especialmente el concepto de razón poética, hacia sus escritos posteriores.

Además de Jesús Moreno, director y coordinador de la edición de las Obras completas de María Zambrano, en la elaboración de este volumen participan otros cuatro especialistas (Sebastián Fenoy, María Luisa Maillard, Fernando Muñoz Vitoria y Virginia Trueba) que han escrito las introducciones de cada libro y confeccionado las más de trescientas páginas de aparato crítico, notas y anejos con la genealogía de los textos y las relaciones temáticas de cada uno de ellos.

Lo que más llama la atención de estas Obras Completas es que hay en ellas una gran cantidad de materiales inéditos. Para hacerse una idea de su importancia basta un dato: en el archivo de la Fundación María Zambrano se conservan unas dos mil páginas manuscritas que no habían sido publicadas hasta ahora.

Ya advertía la autora en el prólogo que escribió en 1970 para la segunda edición de El sueño creador: que lo entregado a la publicación sea una muy escasa parte de lo que reposa entre carpetas no sin orden y de lo que se guarda en cuadernos bajo títulos y fechas todo ello. El que entre esos papeles se encuentren no solamente notas, sino libros enteros cuyo acabamiento sería cosa de poco, no quiere decir que los tenga en menos el autor.

Unos textos fundamentales en el pensamiento filosófico y en la estética del siglo XX que se acercan a la penumbra desde la lucidez de la conciencia y las visiones de lo oculto, desde el centro inaccesible donde se funden la mística y el sueño, la poesía y la filosofía en un doble impulso que convoca lo órfico y lo prometeico a través de una palabra poética mediadora entre el hombre y lo sagrado.

La calidad de su prosa y la sutileza de su pensamiento son constantes de una obra y una actividad intelectual que se prolongó durante más de sesenta años de indagación en las conexiones entre filosofía y lenguaje, entre razón y revelación, entre el misterio y el secreto, entre la palabra y la música.

Y al fondo, el exilio como el no-lugar, como el vacío desde el que escribe María Zambrano, fuera también del tiempo, expulsada de la historia, como todo exiliado, privada de su identidad social y cultural, relegada, como sabía también Jabès, al desierto, desde el que se funda el lugar de la palabra.

Santos Domínguez

03 febrero 2012

Rafael Pérez Estrada. Jardín del Unicornio


Rafael Pérez Estrada.
Jardín del Unicornio.
Prólogo de Antonio Soler.
Calambur 20 años. Madrid, 2011.

Como “un talento en continuo proceso de depuración” define Antonio Soler a alguien tan indefinible como Rafael Pérez Estrada en el prólogo –Rafael- que ha escrito para presentar Jardín del Unicornio, el título con el que Calambur culmina la cuidada colección conmemorativa de su vigésimo aniversario.

Pérez Estrada publicó este libro en 1989 en una edición malagueña de tirada reducida y escasa difusión. Por su fecha de aparición ninguno de sus textos quedó recogido en la espléndida antología que se cerraba en 1988 y formaba parte de la colección Ciudad del Paraíso del ayuntamiento de Málaga.

Esta recuperación en Calambur ofrece una nueva oportunidad de entrar en el deslumbrante mundo poético de aquel heterodoxo inclasificable que hizo del riesgo el centro de su escritura y de la imaginación el motor poderoso de su creatividad.

Pérez Estrada llegó a la literatura desde la pintura. Y ese origen estético influye de manera determinante en su producción literaria, en su predilección por la imagen y en la plasticidad de su estilo.

Transgresor en su visión del mundo y en su práctica literaria, la alta calidad de su prosa visionaria, barroca y superrealista se levanta como alternativa a una realidad plana en un ejercicio de irracionalismo e imaginación que lo conectan con William Blake y un culturalismo que recuerda al Lezama Lima de Paradiso.

Pérez Estrada fue un creador total cuya producción no acepta más cauce que su sostenida voluntad de estilo y una creatividad que le hace huir de los límites de los géneros literarios. En este Jardín del Unicornio se concentra gran parte de un mundo literario que proyecta su fuerza imaginativa sobre el mundo real para metamorfosearlo con distanciamiento y para fundar una nueva realidad con su palabra creadora y su mirada alucinada.

Rafael Pérez Estrada fundó universos paralelos y amplió los horizontes de la realidad con un despliegue imaginativo y verbal que aquí aborda -con un tono que está entre el tratado apócrifo y la leyenda mitológica, con una mirada que confunde la realidad y el sueño- la fisiología amatoria del Unicornio, su naturaleza, su pasión y su muerte para culminar en el Retablo del Unicornio, la sección que lo cierra simétricamente y recoge los temas y las tonalidades que recorren el libro desde el primer texto ( El Unicornio es un enloquecido del amor, un transverberado, un místico de la inmediatez erótica, y un enardecido impotente, fiel hasta el final al resplandor vítreo del espejo) hasta el último ( En el Museo de Cluny, una dama muestra su seno de ónix a un espejo ovalado, mientras una nube deshace su blancura en el atardecer)

Las piedras preciosas y los espejos, las iluminaciones de las metáforas, las nubes y la sombra del ángel son algunas de las claves con las que se construye este libro especular y cambiante en el que el mito se hace autobiografía cifrada y la escritura se convierte en vuelo y liberación.

Su estética y su ética vital están más cerca de lo dionisíaco que de lo apolíneo. Y si la sorpresa le une a la vanguardia, su imaginación es barroca. Por eso en el fondo de sus textos están siempre el desengaño, la temporalidad, la escenografía. Porque todo eso también es el Barroco.

En Jardín del Unicornio, como en buena parte de la obra de Pérez Estrada, lo invisible se convierte en objeto del saber y la imaginación se reivindica como una forma superior de conocimiento.

Y, como en buena parte de su obra, también al fondo de este jardín están el dolor y la melancolía, depurados por la palabra, suavizados por la analogía del reflejo y contenidos por la conciencia artística del poeta, por su ímpetu visionario y por la potencia natural con la que brota y fluye su prosa, ese otro espejo en el que se difuminan las aristas del dolor.

Santos Domínguez

02 febrero 2012

Guía de la novela y el cine negros


Mariano Sánchez Soler.
Anatomía del crimen.
Guía de la novela y el cine negros.

Reino de Cordelia. Madrid, 2011.

Reino de Cordelia publica una guía completa del género negro en la narrativa y en el cine preparada por un experto en la materia. Mariano Sánchez Soler une a sus condición de novelista la de teórico de este tipo de narraciones verbales o visuales en cuyo origen hay un crimen, un cadáver, la búsqueda del quién y la reconstrucción del cómo. Y un secreto cuyas claves sostienen el relato.

Con abundantes ilustraciones de portadas de libros y carteles cinematográficos representativos del género, Anatomía del crimen presenta una visión panorámica de la narración policiaca y propone un mapa para recorrer un paisaje a veces opaco y opresivo que habla del subsuelo y de la violencia, de la realidad social y de la conciencia individual.

Un panorama que va de lo internacional a lo nacional, de Chandler y Hammet a Andreu Martín, González Ledesma o Vázquez Montalbán, de Marlowe a Plinio o a Pepe Carvalho y de la literatura a la cinematografía, para ofrecer un completo análisis de sus claves sociales y temáticas y para sugerir una lista amplia de títulos de libros y películas que forman parte del canon del género. Son las lecturas negras como el abismo y las adaptaciones cinematográficas de una narrativa ambivalente para leer y para ver.

Santos Domínguez

01 febrero 2012

Una educación libertina


Jean-Baptiste del Amo.
Una educación libertina.
Traducción de Lydia Vázquez Jiménez.
Cabaret Voltaire. Barcelona, 2011.

París, ombligo mugriento y apestoso de Francia. El sol, suspendido en el cielo como un ojo de cíclope, lanzaba sobre la ciudad un calor incorruptible, una sequedad sofocante. La fiebre fundía sobre París como cera espesa, ardiente, transformaba los cuartuchos bajo los tejados en infiernos, penetraba por la estrechez de los callejones, saturaba rezumante cada vena y cada arteria, desecaba fuentes y estancaba el vacío de las plazas en el aire tembloroso de los patios nauseabundos.

Con esa fuerza descriptiva y esa potencia evocadora comienza Una educación libertina, la obra con la que Jean-Baptiste del Amo (Toulouse, 1981) ganó el Premio Goncourt 2009 a la primera novela y que acaba de publicar Cabaret Voltaire con una admirable traducción de Lydia Vázquez Jiménez.

Ambientada en el París del XVIII -el siglo contradictorio de la educación y el libertinaje- y protagonizada por Gaspard, un ambicioso muchacho que llega a aquel ombligo mugriento y apestoso de Francia en busca de fortuna, es una excelente novela de formación.

Con el telón de fondo de un París evocado en la reconstrucción de sus olores y sus ambientes desde un eje central de referencia -el Sena y la simbología social de sus dos orillas-, esta es la historia de un arribista, de su ascensión social y su desgracia definitiva.

En su ambicioso y brillante desarrollo conviven las luces y sombras, lo carnal y lo filosófico, el refinamiento y la depravación, el sexo y la muerte a través del hilo conductor de un antihéroe errante en busca de fortuna y en constante huida de su pasado miserable.

Pero esta es también la historia de una degradación personal, la recreación perversa de una educación sentimental sobre el telón de fondo de un París recreado asombrosamente con la fuerza de la imaginación, porque Del Amo no conoció la capital del Sena hasta después de escribir esta novela.

Casanova, Sade, Flaubert, Balzac, Zola o Süskind son algunas de las fuentes de las que bebe esta narración ambientada en una época en la que el libertinaje era tanto un comportamiento como una ideología, tanto una ética como una estética.

Una novela histórica excepcional por la calidad de su escritura, por la potente capacidad de sugerencia que tienen sus descripciones de una ciudad ruidosa y nauseabunda y por la dimensión intemporal de su trama.

Santos Domínguez

31 enero 2012

T. S. Eliot. La aventura sin fin


T. S. Eliot.
La aventura sin fin.
Edición de Andreu Jaume.
Traducción de Juan Antonio Montiel.
Lumen. Barcelona, 2011.

“El cuerpo ensayístico resumido en La aventura sin fin demuestra que T. S. Eliot fue uno de los críticos más ambiciosos y estimulantes del siglo XX”, explica Andreu Jaume en El rey del bosque, el prólogo que ha escrito para esta selección organizada cronológicamente entre 1919 y 1961 que publica Lumen.

Entre la provocación juvenil y la reflexión serena de la madurez, se refleja en ellos un itinerario de más de cuarenta años de ensayos de T. S. Eliot, un poeta fundamental que fue construyendo una obra ensayística de forma paralela o tranversal a sus dos momentos poéticos más importantes: La tierra baldía y Cuatro cuartetos.

Dante, Shakespeare, Byron o Baudelaire son objeto de la perspicacia crítica de Eliot, de su capacidad analítica y su profundidad incontestable en textos como el canónico Criticar al crítico, con el que se cierra una selección imprescindible de ensayos que han sido traducidos de manera intachable por Juan Antonio Montiel.

Santos Domínguez

30 enero 2012

Poe. Narrativa completa


Edgar Allan Poe.
Narrativa completa.
Edición, introducción y notas de
Margarita Rigal Aragón.
Cátedra Bibliotheca Avrea. Madrid, 2011.

Quizá la clave de todo Poe esté en una frase (Al principio fue el miedo) que Cortázar dejó caer estratégicamente en un lugar del prólogo memorable a su traducción de los cuentos completos.

Esa traducción canónica de los cuentos y la que hizo de la Narración de Arthur Gordon Pym son las que, junto con la que Margarita Rigal Aragón ha preparado de El diario de Julius Rodman, aparece en la edición en la que Cátedra Avrea ofrece la Narrativa completa de Edgar Allan Poe.

Precedidos de un estupendo estudio introductorio, se recogen en un volumen, además de los 67 cuentos, sus dos novelas: Narración de Arthur Gordon Pym y la truncada El diario de Julius Rodman.

Poe abordó en sus textos temas científicos y horrores variados, el misterio policial y la aventura y en más de una ocasión practicó la parodia de los viejos modelos narrativos. Revitalizó la narración de terror en La caída de la casa Usher y la de aventuras en El escarabajo de oro, fundó el relato policiaco con La carta robada y Los crímenes de la rue Morgue y fue el primero que hizo que el horror se independizara de la escenografía y que la sensación de terror surgiera en el interior del personaje y se transfiriera luego al lector a través del tono y de la atmósfera del relato.

Escribió cuentos alimenticios para salir del paso y obras maestras imprescindibles. Replanteó la creación literaria desde la premeditación calculada y su capacidad para la elaboración de atmósferas y para bucear en los mecanismos mentales que generan el efecto del terror. Su escritura despreció por igual la improvisación y el didactismo, la temática moralizadora y el descuido técnico. Sus textos teóricos y sus relatos siguen siendo hoy un referente modélico para los aprendices de escritores y para los narradores de oficio acreditado.

Santos Domínguez

27 enero 2012

La poesía es un fondo de agua marina


Santiago Montobbio.
La poesía es un fondo de agua marina.
El Bardo. Barcelona, 2011.

Tras veinte años de silencio, Santiago Montobbio escribió en unas pocas semanas de la primavera de 2009 una asombrosa cantidad de poemas: cerca de quinientos textos acumulados compulsivamente como un poseído por la palabra y el ímpetu creativo, en un proceso de escritura febril que se repitió en el verano y el otoño hasta casi completar el millar de poemas.

Acaba de aparecer una abundante selección de la primera fase de aquella actividad poética bajo el título La poesía es un fondo de agua marina (El Bardo).

Un conjunto de textos unidos no sólo porque responden a un mismo momento creativo y a idéntico ímpetu, sino porque insisten en la exploración de temas y actitudes que Santiago Montobbio había mostrado en sus libros anteriores.

La perplejidad de la mirada ante la irrupción del misterio, el destello de la revelación en los paisajes cotidianos, la evocación del pasado y el constante discurrir de lo exterior a lo interior, de la reflexión personal al diálogo con los otros, de las calles de Barcelona a la temporalidad o la conciencia del lenguaje y la defensa de la poesía como forma de consuelo y de conocimiento. Por eso Montobbio reivindica el texto poético como revelación y abismo, destello único.

Ese proceso en el que la poesía, entre la luz y la sombra, construye no solo al poeta sino a la persona, se resume ejemplarmente en este texto, uno de los mejores y más significativos del libro, porque sintetiza su concepción de la poesía como búsqueda y su relación carnal con las palabras:


MERODEO. TIENTO LAS PALABRAS,
me acerco a ellas, merodeo. Soy
un sondeo, un rodeo, un regreso.
En ellas me soy y vivo. Aliento,
alumbro, descubro. Adioses
aprietan y se juntan, caminos
perdidos de vidas muy antiguas,
tiempos idos. En todos ellos
merodeo. Y me soy, vivo.
Las palabras trazan mi cara
y mi forma en el destino.
Luz y abismo, las palabras tiento,
persigo, cerco. Todo es de las palabras.
Sobre ellas el vivir se rasga,
el vivir ellas pulsan, cifran, retratan.
Sólo en las palabras está el alma.

Santos Domínguez

26 enero 2012

Jordi Llovet. Adiós a la universidad


Jordi Llovet.
Adiós a la universidad.
Traducción de Albert Fuentes.
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores. Barcelona, 2011.

El eclipse de las Humanidades es el subtítulo que Jordi Llovet ha elegido para resumir el sentido de su ensayo Adiós a la universidad, una reflexión crítica en primera persona sobre la irrelevancia de las humanidades en los planes de enseñanza. Un adiós personal que es el de quien se jubila como profesor universitario, pero que tiene un segundo sentido: la denuncia de la decadencia cultural en el páramo universitario español.

Planteadas como unas memorias que reflejan su experiencia de más de cuatro décadas como profesor de Estética y de Crítica Literaria en la Universidad de Barcelona, las páginas de este libro de Jordi Llovet que publica Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores abordan la banalización de la cultura en el Plan Bolonia, la especialización mezquina y unidimensional, la degradación del lenguaje y la descomposición del modelo cultural universitario entre el humor, la ironía y el sarcasmo. No es una casualidad que el capítulo que culmina este ensayo sea un Elogio de la palabra.

Santos Domínguez