07 enero 2015

Sade. Cuentos eróticos


Marqués de Sade.
Cuentos eróticos.
Traducción de Enrique Martínez Fariñas.
Hermida Editores. Madrid, 2014.

En el bicentenario de la muerte del Marqués de Sade, Hermida Editores publica una selección de veintidós cuentos eróticos que Sade escribió en la cárcel – fue el último de La Bastilla- o ingresado en el manicomio de Charenton, de donde salió ya muerto en 1814.

Un simulacro de envenenamiento ideado por un marido celoso, una serpiente doméstica y con poderes sobrenaturales, gascones de buen humor, mujeres divertidas y príncipes de Sodoma, fantasmas que se aparecen para dejar herencias y tesoros escondidos, intrigas cortesanas y sátiras anticlericales, libertinos desvirgadores y esposos complacientes, el olor de la flor del castaño y el esperma que Sade –ignorante de la fisiología- situaba en los riñones varoniles, un preceptor de filosofía carnal que explica en clase práctica el concepto de trilogía, un cornudo de sí mismo...

Una variada fauna moral presentada por el buen humor y la ironía de Sade en los relatos breves que conviven en este volumen con El magistrado burlado, casi una novela corta muy representativa, porque contiene las claves temáticas y estilísticas de un narrador irrepetible en una estupenda traducción de Enrique Martínez Fariñas.

Santos Domínguez

06 enero 2015

La saga de los Forsyte




John Galsworthy.
La saga de los Forsyte.
Traducción de Susana Carral.
Reino de Cordelia. Madrid, 2014.

Con una nueva traducción de Susana Carral, Reino de Cordelia publica en un espléndido volumen La saga de los Forsyte al completo. Tres novelas y dos interludios que las conectan y contienen la historia de tres generaciones de la alta burguesía de profesionales y propietarios en la transición desde la Inglaterra victoriana hasta la que se sobrepuso a la Gran Guerra.

Esa clave del cambio de dos mundos y dos épocas es la que explica también la peculiar situación de John Galsworthy, que –como sus personajes- representa el final de una época literaria, la de la novela victoriana y su realismo con gotas de melodrama.

De ahí la crítica demoledora que de la escritura de Galsworthy –“escribe sobre cosas carentes de importancia” – hizo Virgina Woolf, que pertenecía ya a otro sistema de valores sociales y practicaba otra manera muy distinta de escribir novelas.

Aun así, esta novela río contiene el panorama social y la geografía moral de un mundo que estaba a punto de desaparecer. Las tres generaciones de los Forsyte se reflejan en sus espacios interiores de salones privados y clubes selectos, en las calles del Londres victoriano y en los  paisajes intemporales de la campiña inglesa. Y mantiene la fidelidad de un público amplio aficionado a los largos novelones ambientados en un mundo como aquel, refinado y decadente, del final de una época.

Santos Domínguez

05 enero 2015

Historia del mundo y del arte en Occidente


Francisco Calvo Serraller.
Juan Pablo Fusi.
Historia del mundo y del arte en Occidente
(siglos XII a XXI).
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores. Barcelona, 2014.

Dos especialistas de prestigio, Francisco Calvo Serraller y Juan Pablo Fusi, han reunido sus conocimientos para acometer un estudio tan ambicioso en sus objetivos como brillante en sus resultados.

Historia del mundo y del arte en Occidente, el magnífico volumen que publica Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores aborda la historia del mundo occidental entre los siglos XII y XXI a partir de una selección de aquellas obras de arte que por su densidad simbólica reflejan la realidad del momento histórico en el que surgen.

Así, por ejemplo, la espectacular Maestà que Duccio di Buoninsegna pintó entre 1308 y 1311 sirve como punto de partida del capítulo primero, El triunfo del cristianismo.

Y de esa misma manera se construyen los veintinueve capítulos restantes en los que una parte, se centra en el análisis global de la relevancia de cada momento histórico -de lo político a lo social, de lo económico a lo cultural- y una segunda sección se dedica al examen del momento artístico que representan uno o dos cuadros significativos seleccionados por Calvo Serraller para –en sus propias palabras- dar cuenta, ni más ni menos, que del «temblor del tiempo»: El Cristo muerto sostenido por un ángel, de Antonello da Messina, como símbolo de la crisis en el otoño de la Edad Media; el Entierro de Cristo, de Caravaggio, como metáfora del espíritu contrarreformista; el Monje junto al mar, de Friedrich, como resumen de la actitud romántica ante el mundo, o la Habitación de hotel, de Hopper como reflejo de La edad americana.

Desde el triunfo del cristianismo y el primer Renacimiento del siglo XII a la crisis de la modernidad, el Renacimiento y la Reforma, el Barroco y la Contrarreforma, la Ilustración y la Revolución francesa, la revolución industrial y el mundo contemporáneo a través de la mirada plástica de Giotto, Rafael y Tiziano, de Caravaggio y Rembrandt, de Velázquez y Goya, de Friedrich y Picasso, de Modigliani y Balthus, un recorrido por la historia occidental de la mano de aquellos artistas que supieron resumir en sus lienzos la realidad de su tiempo.

No se trata, pues, de una historia ilustrada tradicional, en la que las imágenes se convierten en mero material alusivo que hace referencia a los acontecimientos históricos, sino de algo más complejo y más enriquecedor: de manifestar, como señalan los autores, la complementariedad entre la interpretación de lo documental y la de lo artístico, pero sin obviar su enriquecedora divergencia. Puede que esta pretensión produzca a veces una cierta perplejidad en el lector, pero esperamos que rinda más por su efecto sugerente que desconcertante
En cualquier caso, la historia es, ante todo, complejidad. Complejidad necesaria: el mundo occidental sólo puede conocerse a sí mismo en su historia.

Santos Domínguez

02 enero 2015

Baudelaire. Las flores del mal


Charles Baudelaire.
Las flores del mal.
Versión al español e introducción 
de Manuel J. Santayana.
Fotografías de Fiona Morrison
Vaso Roto. Madrid, 2014.

Con una memorable versión de Manuel J. Santayana y con una espléndida serie fotográfica de la artista Fiona Morrison, Vaso Roto publica en edición bilingüe Las flores del mal, un libro esencial en el nacimiento de la poesía contemporánea.

Baudelaire vivió entre 1821, el mismo año que murió Napoleón, y 1867, el año en que Marx publicaba El capital. Entre esas dos fechas capitales y simbólicas transcurrió la vida de uno de los fundadores de la literatura contemporánea, del autor que más ha influido en la poesía del último siglo y medio, no sólo por haber creado el género del poema en prosa, una de las formas características de la modernidad, sino por haber incorporado en su obra alguno de los temas fundamentales de esa misma modernidad, como el reflejo de una identidad borrosa y desvanecida, la obsesión por el paso del tiempo o los paisajes urbanos de una ciudad que no es sólo el fondo, sino el centro y el tema de su poesía, como explica Manuel J. Santayana en su prólogo Baudelaire. Los rostros y las máscaras del poeta.

Lleno de limitaciones verbales, esforzado y constante en su dedicación a la literatura, Baudelaire sintió como pocos el poder demoníaco de la palabra y la fuerza enajenante de la poesía. Afrontó el mismo desafío ante las letras de cambio y ante las palabras y lo resolvió con habilidad, talento y valor. Por eso fue un dandy empobrecido y con propensión crediticia, autor de una poesía marcada por su sentido del presente.

Insurgente y transgresor en política y en literatura, cuando en 1851 la Segunda República confirma el fracaso de las utopías revolucionarias del 48, Baudelaire era una celebridad poética en los ambientes del París bohemio, pero no había publicado aún ningún libro. Biógrafo y traductor de Poe, al que según Eliot mejoraba, publica en 1857 Las flores del mal, que en sucesivas ediciones recoge la poesía que escribió durante veintiséis años. Un libro escandaloso por su violencia verbal contra el hipócrita lector, contra la instituciones y las normas, una radicalización de la rebelde subjetividad romántica llevada a sus últimas consecuencias.

Con París y Jeanne Duval al fondo, con una sólida base autobiográfica, Las flores del mal convirtió la gran ciudad en ámbito y tema de una poesía claustrofóbica que, desde el sentido del presente y la radicalización de la rebelde subjetividad romántica, busca siempre el aire libre y el vagabundeo urbano por las calles de París.

Las flores del mal supuso el desplazamiento del paisaje de la naturaleza al de la gran ciudad, al nuevo París de las muchedumbres y los bulevares que sustituía  mediados del XIX a la abigarrada ciudad de los barrios medievales. Era la ciudad en profunda transformación que sirvió de marco para una obra poética que transformó a su vez el panorama literario.

El caos movedizo de la gran ciudad se convierte en el paisaje literario y vital que sirve de fondo a la exaltación del presente y a la conciencia de sí mismo del artista, relegado al anonimato de las multitudes en la vida moderna, habitante de los márgenes sociales -como el mendigo, el loco o el viejo saltimbanqui que aparecen en estos textos- y con una capacidad crítica que más de siglo y medio después sigue mostrando una voz asombrosamente contemporánea, la que se expresa en poemas como El albatros, Correspondencias, Un fantasma, La invitación al viaje o las Letanías de Satán, que forman parte ya del canon fundamental de la poesía contemporánea.

Con ese libro explosivo se abría un abismo insalvable con la poesía anterior. Seguramente se inauguraba así desde 1857 la poesía contemporánea, porque a partir de Las flores del mal, pese a la indiferencia de los críticos venales de la época, pese a la condena del libro en los tribunales, ya no se podrá seguir escribiendo poesía como hasta entonces.

Y el primero que lo confirma es el propio Baudelaire, que en los póstumos Poemas en prosa pasa de la subjetividad exacerbada de Las flores del mal a un objetivismo poético de influencia creciente en los poetas contemporáneos.

Porque cuando Baudelaire dio por terminadas esas flores malsanas que acercaban la vida a la literatura y suponían la desacralización del arte y el artista, empezó a escribir, con una discontinuidad que ocupó los diez últimos años de su vida, los poemas en prosa del Esplín de París, el contrapunto de Las flores del mal, su réplica en prosa. 

Lúcido y moderno, Baudelaire inauguraba de esa forma una nueva literatura que transformó radicalmente la poesía como forma de representar la realidad, modificó la voz lírica, alteró el tono del poema y cambió el papel del lector.

Al margen de su importancia histórica y de su potencia germinal como fundadora del canon del que surge la poesía contemporánea, Las flores del mal tienen una virtud más alta: mantienen intacta su capacidad para conmover y para sorprender al lector actual.

Santos Domínguez

01 enero 2015

Las mil y una noches


Las mil y una noches.
Prólogo de Manuel Forcano.
Traducción y notas de
Juan Antonio  Gutiérrez-Larraya
y Leonor Martínez Sánchez.
Atalanta. Gerona, 2014.

Atalanta publica en un estuche con tres tomos una cuidada edición de Las mil y una noches, el gran monumento narrativo que desde la Edad Media ha atravesado tiempos, lenguas y fronteras para convertirse en uno de los referentes imprescindibles de literatura universal, en un libro seminal como explicó Juan Goytisolo.

Originado en parte en la tradición sánscrita india, a partir de relatos orales ya existentes en el siglo IX, llegó a Occidente en el siglo XVIII para impulsar la moda orientalizante y lo hizo desde recopilaciones modernas muy posteriores a los originales, en versiones escritas que fijaron su estructura actual a finales del siglo XV en Egipto aunque su parte nuclear se construyó en Persia.

Su marco narrativo es conocido: Sherezade y el suspense sostenido durante mil y una  noches para salvar su propia vida y la de otras mil posibles sucesoras. Un hilo conductor que -como el Decameron o El conde Lucanor- evita la mera yuxtaposición o el modelo del rosario de cuentos para subordinar los relatos a un esquema argumental sencillo y repetitivo que va acogiendo en su ritmo cíclico la serie sucesiva de cuentos.

Sobre ese marco narrativo se articula una sucesión de relatos -algunos muy largos- que vivieron en la memoria oriental antes de ser puestos por escrito y que se van abriendo camino unos a otros en una estructura que recuerda las cajas chinas o las muñecas rusas, en una acumulación correlativa que admite muchas formas de lectura y muchas vías de acceso a sus páginas.

Santos Domínguez

31 diciembre 2014

Antología Cátedra de Poesía de las Letras Universales


Antología Cátedra 
de Poesía de las Letras Universales
Edición de José Francisco Ruiz Casanova.
Cátedra Letras Universales.. Madrid, 2014.

Una de las colecciones de referencia en el panorama de la edición en español, Letras Universales Cátedra, cumple treinta años de feliz existencia. Y lo conmemora ofreciendo a los lectores una magnífica Antología Cátedra de Poesía de las Letras Universales, preparada por José Francisco Ruiz Casanova.

Presentadas con una honda reflexión del editor sobre la naturaleza de la poesía y su condición de “ensayo de explicación del mundo” y como “lenguaje inexpresable del yo”, sus más de mil páginas reúnen una muestra representativa de la poesía universal desde Homero a Eliot, pasando por Wang Wei, Virgilio, Petrarca, Hölderlin, Rimbaud o Rilke.

Se ofrece en el millar largo de páginas de este volumen un más que recomendable y espectacular panorama organizado por lenguas (griego, latín, árabe, chino, francés, rumano, portugués, italiano, inglés, alemán y ruso), que reúne a los mejores poetas y los mejores versos de la historia en las eficientes traducciones que ha ido recogiendo la colección en estos treinta años. 

Poesía épica o lírica, poesía que construye el pensamiento o que es el resultado de la construcción del pensamiento; poesía como música o como explicación del mundo, como expresión de sentimientos o como revelación de sentido, poesía como iluminación o como reivindicación, como forma de conocimiento y como búsqueda de sentido de la existencia, como "friso constituido por las teselas irrepetibles que ha ido labrando la memoria" o como lectura de la realidad; como expresión de la subjetividad o como visión de lo real.

Un mapamundi poético que debería además ser un incentivo para entrar con más profundidad y extensión en la obra de autores de los que aquí aparecen muestras significativas pero necesariamente breves que resumen el casi centenar de volúmenes de poesía que acumula ya el catálogo de Letras Universales.

Santos Domínguez

30 diciembre 2014

Fabio Morábito. El idioma materno



Fabio Morábito.
El idioma materno.
Sexto Piso. Madrid, 2014.

El extranjero más extranjero de todos es aquel que escribe en otro idioma, en virtud de una doble extranjería: la de la escritura, que es una traición al mundo, y la de escribir en una lengua que no es la materna, que es una traición al habla. Pero tal vez en esta traición a la lengua de origen radica la sola salvación posible, el único perdón al que puede aspirar un escritor por haberse apartado del mundo y del habla. Porque todo escritor, bien visto, se hace escritor gracias a esta traición, se aparta de la lengua madre para adoptar una lengua que no es la propia, una lengua extranjera, una lengua sin lágrimas. Se abdica del idioma materno porque se abdica del llanto y se abdica del llanto porque sólo dejando de llorar se puede escribir.

Con esas palabras cierra Fabio Morábito El idioma materno, un libro que reúne en Sexto Piso ochenta y cuatro textos breves que tienen su origen en los que aparecieron en el suplemento cultural Ñ de Clarín.

Lo estricto de sus límites -300 caracteres- obligaba a su autor a hacer un ejercicio de intensidad que sitúa a estos textos fuera del ámbito periodístico, de la narrativa y del ensayo, porque esa limitación impide el desarrollo argumentativo y propicia más la sugerencia característica de la poesía.

En estos textos Morábito arranca de episodios autobiográficos y recuerdos para indagar en el origen de su vocación literaria, para explorar la relación del escritor con la realidad, para hablar de la búsqueda de una voz personal, de los temas que conforman el mundo propio del escritor, que renuncia a la lengua materna como instrumento expresivo, adopta como lengua propia la de la la tradición literaria a la que se vincula la genealogía de su propia escritura.

Ese es el motivo de que el tema de la traición del autor a sí mismo y a los otros es uno de los hilos conductores que recorre desde el primero –Scrittore traditore- hasta el último –La lengua materna- de los textos de este libro en el que la escritura aparece a veces como una variedad de la mentira: vislumbré que mi vocación sería escribir libros casi al mismo tiempo que conocí el sabor de la traición. Siempre he pensado que son dos vocaciones estrechamente unidas.

Y por eso mismo, porque escribir es atravesar fronteras y límites expresivos, Kafka es una de las referencias persistentes en este volumen que desde la conciencia del lenguaje aborda las razones de la escritura, reúne recuerdos y lecturas y funde la realidad y la ficción en la frontera de sus límites borrosos. 

Santos Domínguez

29 diciembre 2014

Balzac. Cuentos completos



Honoré de Balzac.
Cuentos completos de La Comedia humana.
Edición y traducción de Mauro Armiño.
Páginas de Espuma. Madrid, 2014.

Páginas de Espuma publica una espléndida edición de los Cuentos completos de La comedia humana de Balzac, un cuidadísimo volumen con casi treinta cuentos, entre ellos textos tan fundamentales como La obra maestra desconocida o El elixir de larga vida, reunidos, traducidos y anotados por Mauro Armiño, que explica en su introducción la génesis y las peculiaridades de cada uno de los relatos del volumen, que en conjunto “pertenecen a todas las divisiones citadas en que Balzac distribuyó su gran obra: desde escenas de la vida privada a la militar y política, desde escenas de la vida de provincias a la vida parisiense o rural, así como los estudios filosóficos.”

Forman parte del ambicioso proyecto que Balzac había decidido titular La comedia humana parodiando el título de la obra mayor de Dante, un empeño titánico que le igualaba a Napoleón, porque si el emperador había acumulado un poder inmenso, él se enorgullecía de llevar una sociedad entera en su cabeza y de componer una obra de enorme ambición, con tres o cuatro mil personajes, siguiendo los modelos de los tratados de biología para reflejar la sociedad de su tiempo.

Escenas de la vida privada, de provincias, parisiense, política, militar y rural. En esos seis libros se organizan los Estudios de costumbres, la parte fundamental en que se agrupan los casi cien títulos que Balzac afrontó en menos de veinte años para reflejar la historia de quienes no aparecen en los libros de historia, para poner en el primer plano de sus novelas a quienes hasta entonces habían sido figurantes anónimos, para revelar la vida privada y los comportamientos sociales y familiares de cientos de personajes intensamente individualizados en su carácter y en sus actitudes.

De esa manera la narratividad se pone al servicio de una incansable búsqueda de lo absoluto por parte de un novelista que aunque escribe todavía en la época del Romanticismo es ya un avanzado del realismo y de su mirada al interior de los personajes para explorar el misterio de la creación artística en la música o en la pintura, para indagar en las raíces de la locura o iluminar en la oscuridad las turbias relaciones familiares.

Un conjunto que permanece como uno de los monumentos imprescindibles de la literatura universal y que Balzac explicó con estas palabras: La inmensidad de un plan que comprende a la vez la historia y la crítica de la sociedad, el análisis de sus males y la discusión de sus principios, me autoriza, yo creo, a darle a mi obra el título bajo el cual aparece hoy: La comedia humana. ¿Es ambicioso? ¿No es sino justo? Esto es lo que, terminada la obra, el público decidirá.

Santos Domínguez

26 diciembre 2014

Inger Christensen. Alfabeto


Inger Christensen. 
Alfabeto. 
Traducción de Francisco J. Uriz. 
Poesía Sexto Piso. Madrid, 2014. 


La editorial Sexto Piso, que hasta ahora había encauzado su actividad en torno al género narrativo, al ensayo y al libro ilustrado, abre una nueva línea para obras poética que se inaugura con la edición bilingüe de Alfabeto, un libro fundamental de la danesa Inger Christensen (Vejle, 1935 - Copenhague, 2009) que estaba inédito en castellano.

Publicado en 1981 y traducido por Francisco J. Uriz, Alfabeto responde a una doble secuencia generadora. La primera, la más evidente: el orden alfabético que propone una enumeración de lo que existe, de forma que cada una de las catorce secciones se construye alrededor de la letra inicial de una serie de palabras de la A a la N: de los albaricoques a la noche pasando por las palomas y los soñadores, las muñecas y los asesinos, la niebla y la dioxina, los días y la muerte.

Pero el mecanismo estructural más importante es el que resulta de aplicar a las secuencias la sucesión numérica de Fibonacci, en la que cada elemento es la suma de los dos anteriores, un procedimiento generador de series que guarda relación con el número áureo y con las ramificaciones fractales de la naturaleza: 1; 2 (1+1); 3 (1+2); 5 (2+3); 8 (3+5); 13 (5+8); 21 (8+13); etc.

Aplicado ese principio matemático -presente también en los procesos naturales- a la construcción de las sucesivas series estróficas del libro, que son siempre el resultado de la suma de las precedentes, la primera sección tiene 1 verso, la siguiente 2, la siguiente 3, la siguiente 5 y así sucesivamente.

Ese es el procedimiento generador de la estructura de un libro que va creciendo exponencialmente y en cuyas construcciones sintácticas enumerativas el ritmo es fundamental como método poético y como resultado textual; un libro cósmico en el que la realidad se somete al orden verbal y numérico al que obedece el conocimiento humano, a través de la palabra, el número y la música.

Materia real y materia verbal, materia rítmica y materia numérica, materia poética y materia musical que hacen legible el mundo. Materiales de construcción de un texto invocador y generativo que recrea el mundo en forma de palabras con el tiempo al fondo y establece un diálogo entre el sujeto poético y la realidad de las cosas y las personas.

Pero de la belleza amenazada se pasa en un momento al deterioro, al odio y la destrucción:

La bomba de cobalto existe 
envuelta en su capa  
de isótopos de cobalto 60 

cuyo periodo de semidesintegración 
garantiza un efecto  
extremadamente dañino 

no hay más que 
decir; nosotros garantizamos 
que el daño será el mayor 
posible; no hay más que  
decir; nosotros 

/.../ 
matamos  
más de lo que creemos 
más de lo que sabemos 
más de los que sentimos; no hay más que 
decir; odiamos; 
no hay más

Y así se llega en la secuencia final (las noches existen, la hierba mora existe) hasta la destrucción de la vida. Porque el libro culmina a través del olvido y la devastación en un final desolado, en un punto en el que es imposible ocultar que el futuro / hoy no oculta nada porque solo quedan pozos carbonizados y bosques humeantes, y la lluvia llora mientras un grupo de niños busca refugio en una cueva /.../ pero no son niños /ya no hay nadie que los lleve en brazos.


Santos Domínguez

24 diciembre 2014

Ferrater Mora. Diccionario de Filosofía de bolsillo


José Ferrater Mora.
Diccionario de Filosofía de bolsillo.
Compilado por Priscilla Cohn.
Alianza Editorial. Madrid, 2014.

El Libro de Bolsillo de Alianza Editorial recupera la compilación del Diccionario de Filosofía de José Ferrater Mora que realizó Priscilla en el Diccionario de Filosofía de bolsillo, una abreviatura  de esa obra monumental para ponerla en un formato más asequible que los cuatro grandes y apretados tomos originales.

Complementarias del Diccionario de grandes filósofos, publicado también en la colección de bolsillo de Alianza, las casi mil páginas de este volumen abordan los conceptos esenciales que han vertebrado el conocimiento filosófico a través de la historia: de la metafísica neoplatónica de la emanación a la lógica matemática del método de tablas; de la acción a la voluntad, de la ética a la estética pasando por ideas como la del bien o la belleza, por nociones como la experiencia y el futuro, la percepción o la muerte.

Sin perturbadoras notas eruditas que dificulten su lectura, en los artículos de esta versión de bolsillo no se encontrará nada que no sea realmente fundamental, pero nada realmente fundamental se echará de menos.

Lo afirma en esos términos precisos Ferrater Mora en el prólogo que escribió expresamente para esta edición de bolsillo. Un prólogo en el que no sólo autorizaba la síntesis que se había hecho de su obra, sino que expresaba su satisfacción con la labor de la compiladora: La autora de esta síntesis de síntesis /.../ ha alcanzado pleno éxito en la realización de este propósito y lo ha llevado a término en la misma forma en que yo mismo lo hubiese hecho de haber sido capaz de sintetizar tan airosamente como ella mi propio trabajo de síntesis.

Esta versión abreviada, que apareció por primera vez en 1983 en Alianza Editorial y que ahora llega a su tercera edición, es la síntesis de una síntesis, la que constituye su base: el Diccionario de Filosofía que Ferrater Mora (1912–1991) comenzó en su exilio en La Habana, en 1939, y que se convirtió en una obra en marcha en la que siguió trabajando hasta su muerte, una obra creciente a lo largo de medio siglo en las seis ediciones con sucesivas renovaciones y revisiones de las que se responsabilizó su autor.

Su actitud es la del integracionismo, que, en la definición del propio Ferrater, es un tipo de filosofía que se propone tender un puente sobre el abismo con demasiada frecuencia abierto entre el pensamiento que toma como eje la existencia humana o realidades descritas por analogía con ella, y el pensamiento que toma como eje la Naturaleza. El primero concede predominio (cuando menos metódico) a la conciencia; el segundo otorga primado (por lo menos metódico) al objeto.

Una obra en la que, señala Ferrater, a diferencia de las monografías, no es posible decirlo todo sobre una sola cosa, pero hay que decir algo sobre muchas cosas. Esa limitación hace de este un volumen imprescindible para adentrarse en el espeso bosque del pensamiento occidental.

Santos Domínguez