21 junio 2008

El bolso de Ana Karenina


Anna Caballé.
El bolso de Ana Karenina.
Península. Barcelona, 2008.


Vladimir Nabokov solía preparar meticulosamente las clases que sobre literatura rusa impartía en universidades norteamericanas. Con el mismo grado de detalle, con la minuciosidad previsible del entomólogo paciente y detallista que fue Nabokov, el autor de Lolita preparaba sus exámenes, en uno de los cuales sus alumnos debían elaborar un listado con el contenido del bolso rojo que Ana Karenina tira un momento antes de arrojarse a las vías del tren.

Pues bien: ese bolso femenino es el punto de partida, la imagen que está en el origen de una colección de semblanzas femeninas que la profesora Anna Caballé reúne en un volumen publicado por Ediciones Península.

El bolso femenino, que pertenece al ámbito de lo privado, de lo secreto incluso, de aquello que no está expuesto a la mirada ajena, está en el cruce entre lo exterior y lo interior, entre lo público y lo íntimo, como lo están también estas casi cincuenta semblanzas de vidas femeninas que contiene el equipaje particular de la autora.

Anna Caballé, una especialista en biografías, especialmente en estos esbozos breves, recoge en este tomo las ráfagas de vida de mujeres de distintas épocas y lugares, de diversa extracción social y variadas dedicaciones, aunque predominan entre ellas las que se dedicaron a la literatura o a otras actividades artísticas o culturales.

Pongamos algunos ejemplos: Anna Ajmátova, la poeta que llora, los ojos de Hanna Arendt, o los colores de la tragedia de María Callas, la granja africana de Isak Dinesen o la sombra eficaz de Freud, el sufrimiento de Janis Joplin y la mano tendida de Clarice Lispector, el misterio de Alejandra Pizarnik, una necrológica de Susan Sontag, la pasión por los ficheros de María Moliner o la vida pensada por María Zambrano.

Mujeres muy distintas y con distinta suerte en la vida, felices o desgraciadas, independientes o sumisas, admirables o dignas de compasión.

En Ana Karenina, escribía Tolstoi que todas las familias felices se parecen y sólo las desgraciadas lo son a su manera. Con las mujeres – y con los hombres, naturalmente- ocurre lo mismo. El bolso de Ana Karenina contiene una enorme variedad de vidas, más desgraciadas que felices, todas profundamente individualizadas en estas semblanzas ágiles y brillantes que ha escrito Anna Caballé.

Mayra Vela

19 junio 2008

Luis Cernuda. Años españoles


Antonio Rivero Taravillo
Luis Cernuda.
Años españoles (1902-1938)

Tusquets. Barcelona, 2008.



Sólo podemos conocer la poesía a partir del hombre, escribía Luis Cernuda en un artículo sobre Eluard.

Esas palabras bastarían para justificar la aparición de este Luis Cernuda. Años españoles (1902-1938), la primera parte de una biografía del poeta sevillano con la que su autor obtuvo el XX Premio Comillas que publica Tusquets.

Una biografía exhaustiva que es la crónica de una insatisfacción, el motor fundamental de la obra de Luis Cernuda, agrupada significativamente bajo el título La realidad y el deseo, que como explicó Octavio Paz puede leerse como

una biografía espiritual, sucesión de momentos vividos y reflexión sobre esas experiencias vitales. De ahí su carácter moral.


Y es que en pocos poetas como en Cernuda se conjuntan biografía y literatura para proporcionarse mutuamente las claves de la vida y la poesía de un autor que cuando tituló su obra completa La realidad y el deseo hacía una declaración de intenciones y firmaba -pese a todo- una fe de vida.

De los treinta y seis primeros años del poeta, entre 1902 y 1938, hasta la salida al exilio, se ocupa esta primera parte de una biografía que tendrá su segunda entrega en los años de madurez y destierro de Luis Cernuda.

Estos primeros años son los de Perfil del aire, los de la Sevilla odiada en la realidad e idealizada en la evocación de Ocnos, Las nubes y Desolación de la quimera; los del lectorado en Toulouse (aquel Tulú del que hablaba Fernando Villalón); los conflictivos años madrileños; los del compromiso con la República y las Misiones pedagógicas; los meses de la guerra en Valencia..., hasta aquel 14 de febrero de 1938 que trazaba, con su salida definitiva de España, una frontera en la vida y la obra del poeta.

Un recorrido por la vida de Cernuda que es también un viaje por unos años decisivos del siglo XX y por la evolución de su obra, que refleja la sucesión de tendencias, desde la poesía pura al superrealismo, desde el simbolismo al neorromanticismo. En uno de sus textos esenciales, Historial de un libro, una autobiografía en la que funde vida y poesía de manera ejemplar, escribe Cernuda sobre esa conexión entre ambas: al lector corresponde establecerla, si cree que vale la pena y quiere tomarse la molestia.

Como su personalidad, complicada mezcla de pasión y desdén, de nieve y de fuego, con frecuentes altibajos anímicos, la obra de Cernuda está llena de matices y zonas oscuras, de luces y sombras, de distancia y entrega.

La mala acogida de Perfil del aire en aquellos años perdidos, ni suyos ni de nadie, en una Sevilla en la que fue alumno de Salinas; el aislamiento y las relaciones problemáticas con otros poetas del 27; la génesis francesa de Un río, un amor; la relación con Serafín Fernández Ferro que está en la raíz de Los placeres prohibidos y de Donde habite el olvido; la primera edición (1936) de La realidad y el deseo, una obra en marcha que culminará en el exilio: la historia de Cernuda es la historia de sus libros y viceversa. Por eso el mayor mérito de esta biografía es que constituye una invitación constante a la lectura o la relectura de la obra en verso o en prosa de su autor, una de las más altas del siglo XX.

Esta biografía
-explica Rivero Taravillo- no puede ni quiere ser sustituto de la poesía o la prosa de Cernuda (...) Haría bien el lector en tener a mano esos volúmenes para acompañar a éste.

Cuando abandonó España, llevaba en su equipaje algunos de los poemas de Las nubes, uno de sus mejores libros. Lo terminaría en el exilio, bajo la impresión de la guerra y de un desarraigo ya definitivo. Pero esa es una historia y una literatura que abordará la segunda parte de esta biografía de Cernuda.

Santos Domínguez

17 junio 2008

Lecciones de ilusión


Pablo d'Ors.
Lecciones de ilusión.
Anagrama. Barcelona, 2008.


Además de la lección inaugural (Creación y locura) y la final (Literatura y fantasmas), cinco lecciones de ilusión y una constante lección magistral de talento narrativo y rigor intelectual. La inspiración y el estilo, el amor y los libros, la genialidad y la locura, lo sublime y lo ridículo, la tradición y el plagio se abordan en una obra asombrosa que está a medio camino entre el ensayo y la novela.

Lorenzo Bellini, de Trieste, narrador y protagonista, llega un día de primavera de 1963 al sanatorio psiquiátrico de St. Bonifaz, un manicomio peculiar perdido en un valle bávaro, para redactar una tesis en la que estudia la relación entre creación artística y enajenación mental.

Ese es el artificio narrativo del que arranca Pablo d’Ors para armar estas Lecciones de ilusión, que publica Anagrama, cinco nouvelles enmarcardas por una lección inaugural y otra final y atravesadas también por la figura de Robert Walser, una referencia constante en la apertura de cada lección, en unas citas que contienen en clave la materia del libro y del mundo.

Desde la lección inaugural, centrada en El bandido, Inferno e Hiperión, tres obras esenciales de un narrador bandido y sibarita (Walser), un dramaturgo visionario y profético (Strindberg) y un poeta errante y melancólico (Hölderlin), se suceden creaciones de personajes como el Dr. Griffenfeldt, director del sanatorio, altruista y egocéntrico; Ecker, un archivero empeñado en ordenar el mundo; Kien, el bibliotecario, y una larga serie de pacientes hermanados espiritualmente con figuras destacadas de la civilización europea en un sanatorio que es la quintaesencia de la cultura, una metáfora de Europa:

Esto es Europa, piensa el estudiante, que todavía contempla esta escena como si no fuera con él. Esto es lo que queda de Europa: una fiesta de viejos y enfermos al atardecer. Europa: champán y canapés.

Desde ese manicomio que es también un espacio lúdico y libre, es decir, lo contrario de lo que se podría esperar de un establecimiento como ese, el protagonista reflexiona sobre la realidad europea:

¿Qué es Europa?, se pregunta Lorenzo. ¿Una borrachera en los jardines de un manicomio? Se responde: Europa es un sanatorio donde se conmemora un aniversario; Europa es un psiquiatra genialoide a quien obsesiona su método de curación más que la curación misma; Europa es su ayudante, un archivero servil y lujurioso; Europa es un colega enemigo a quienes envidia y condena por un plagio; Europa es una muchacha virgen, bellísima e inalcanzable; Europa, en fin, es un joven viajero, desconcertado y curioso.

La reflexión se extiende al sentido de la literatura:

También la literatura, esa enfermedad, es la búsqueda de un hombre con quien hermanarse; y tampoco la literatura, esa medicina, puede nacer más que desde el diálogo con un lector. Todo libro -este también- es un diálogo con otros libros. Todo autor se sienta a la mesa de otros autores y conversa con ellos.

La escritura como proceso es uno de los ejes del libro, y en torno a él gira la figura de Klaus-Dieter Dorp, el corrector de estilo que aspira a resumir el mundo en una novela, en una página o en una cita a pie de página.

A través de afinidades y hermanamientos, de simetrías y correspondencias, las múltiples piezas de este mosaico narrativo, un prodigio de conocimiento y estilo que enlaza con la gran tradición crítica y novelesca de la literatura centroeuropea.

Hay otras proyecciones del proceso creativo, del sentido de la escritura en los personajes: Walter Kallmus, el cartero que inventa cartas de personas imaginarias, de personajes epistolares que acabarán existiendo; Bohumil Skarvada, un escritor de novelas eróticas al que se le prohíbe leer y escribir, y a quien pertenecen estas palabras:

Para eso se escriben novelas: para seducir y conquistar al lector, para entrar en sus pensamientos y en su corazón; y hasta en su cama, aunque sea en forma de libro /.../ Escritura y lectura son para mí las dos caras de una misma moneda: leo para poder escribir; y siempre escribo, con mayor o menor fortuna, sobre los libros que he leído.

En las últimas lecciones, el ejercicio de ventriloquía del autor se proyecta en las creaciones de otros personajes memorables: Emanuel Engelmann, que aspira a vivir sin ser visto en una celda del pabellón de los melancólicos y habla con los caballos, el hombre que se sacaba palabras de la boca, el calígrafo y el andarín que recuerdan tanto a Walser, el aprendiz de loco, o el campesino Udo De Signore, un imitador de voces cuya contribución al consuelo o a la felicidad ajena lo asemeja a la labor del cartero hasta el punto de que ambos personajes acaban confluyendo en uno solo.

Catorce meses después de su llegada, Lorenzo abandona el valle y vuelve a Trieste, pero es ya otro. De esa metamorfosis del protagonista que en el fondo es el tema de cualquier novela, de esa interacción triple entre el mundo, la literatura y el personaje, tratan estas Lecciones de ilusión con las que Pablo d’Ors ha culminado seis años de escritura fecunda y de reflexiones lúcidas.

Ambicioso y monumental, será sin duda uno de los libros más relevantes de este año y de muchos años, porque este es un texto con vocación duradera, un libro sólido para leer y releer con admiración y provecho renovados.

Santos Domínguez

15 junio 2008

Crónicas cosmopolitas de Rubén Darío

Rubén Darío.
¿Va a arder París...?
Selección, introducción y notas
de Günther Schmigalle.
Veintisiete Letras. Madrid, 2008.

Veintisiete Letras recoge en una edición muy cuidada un conjunto de crónicas que Rubén Darío escribió entre 1892 y 1912. El volumen, preparado por Günther Schmigalle, lleva como subtítulo Crónicas cosmopolitas y reúne lo mejor de la obra periodística del nicaragüense.

Fue en la prosa del periódico, en la escritura a sueldo, donde Rubén desarrolló las dos terceras partes de su obra total. Sus artículos y crónicas para la prensa, y en especial
sus colaboraciones en La Nación, le permitieron dedicarse a la poesía, pero más allá de su función alimenticia supo proyectar en ellas, con la alta calidad de su prosa eficaz y profesional, las actitudes, los temas y las preocupaciones del fin de siglo hispánico.

Como ocurre con otras manifestaciones de la época, coinciden aquí literatura y periodismo, vida y cultura, lirismo y actualidad. Rubén se convierte en espectador de su tiempo a través de crónicas filosóficas que arrancan de un suceso para llegar a una conclusión general que lo transcienda; con crónicas impresionistas, de tono conversacional, efímeras y con sabor de época; con semblanzas de autores como Poe, Verlaine o Marinetti, a través de una prosa fluida y precisa como la de este El faunida, un artículo que publicó La Nación el 3 de septiembre de 1910:

¿Es casado? ¿Es soltero? No me ha interesado averiguarlo. De todas maneras, debe portarse correctamente y cumplir con sus obligaciones. Creerá en los beneficios de la república, tendrá su mira puesta en un ascenso y obtendrá quizá pronto las palmas académicas. Todos los años, en una fecha fija, sabe que es obligación suya reunirse en un café de barrio, con unos cuantos hombres y mujeres que dicen discursos y versos a la memoria de su padre, y que comen por tres o cuatro francos, en fraternal ágape con la locuacidad de los hombres de letras. Él llena su misión sin comprender muy bien lo que se dice. Vagamente sabe que hay algo que le debe dar cierto orgullo y algo que le debe dar cierta vergüenza. Lo que es un hecho es que es un buen empleado, que merece el elogio de sus superiores y que nadie tiene que hacerle el menor reproche en su conducta. Es un hombre relativamente feliz. Ignora las angustias del ajenjo, de la lujuria y de la gloria. Es el faunida, es el hijo de Paul Verlaine.

Rubén fue cronista de un tiempo y de un espacio: el París que simboliza la unión de arte y vida, de poesía y realidad, y ante el que Darío pasa del entusiasmo a la desilusión, como pasó frente a la España del desastre y la bohemia desde la crítica del atraso a la nostalgia. De un espacio que es el de las crónicas que recogen impresiones del viajero por el Rhin, Londres o Tánger.

Entre la urgencia del cronista y la intemporalidad del poeta, Rubén tuvo un sostenido aprecio por estos artículos, que
recopiló parcialmente en libros como Los raros o España contemporánea. La lectura de los textos de esta selección justifica su juicio y completa la imagen compleja de aquel escritor poderoso y total que fue Rubén Darío, menos ensimismado en su torre de marfil de lo que le atribuye la imagen tópica del Modernismo.

Santos Domínguez

13 junio 2008

Cuentos completos de Haroldo Conti




Haroldo Conti.
Cuentos completos.
Narrativa Bartleby. Madrid, 2008.


Pocas veces el término desaparición es tan dolorosamente ambiguo como en el caso de Haroldo Conti (1925-1976), uno de los más importantes narradores argentinos de la segunda mitad del siglo XX.

Poco después de publicar su Balada del álamo carolina, en mayo de 1976, lo secuestró la dictadura militar. Y sobre las trágicas circunstancias que rodearon su detención y su muerte, Gabriel García Márquez escribió un intenso artículo (La última y mala noticia sobre Haroldo Conti), que apareció en El País en 1981 y que Bartleby ha recuperado como prólogo a su edición de los Cuentos completos de Conti.

Un total de diecinueve cuentos ordenados cronológicamente y cuatro textos que integran la sección Homenajes, dispersos en revistas y libros (Todos los veranos, Con otra gente, La balada del álamo carolina), dan testimonio del doble compromiso, político y literario, de Haroldo Conti, cercano en ocasiones al realismo crítico, como en el excelente Todos los veranos, y seguidor aventajado de Hemingway en cuentos como Cinegética.

En sus cuentos fluviales o en los que denuncian la injusticia o el terrorismo de Estado, Conti ejerce ese doble compromiso desde un impulso de totalidad en el que hace compatibles el humor y la amargura, la atención al personaje y al ambiente, el lirismo y la denuncia, el asombro o la indignación ante la realidad.

El campo y la ciudad, la realidad y el misterio, lo individual y lo colectivo conviven en unos cuentos en los que la actitud testimonial predominante no cierra las puertas al descubrimiento de las zonas oscuras de la realidad. Eso es lo que ocurre en un texto lleno de presentimientos funestos, Tristezas de la otra banda, premonitorio y turbador.

Algunos de estos relatos, como el mencionado Todos los veranos o el que se titula La causa, están más cerca técnicamente de la novela corta, a un paso del género novelístico en el que brilló Conti, como brilla su prosa, flexible, coloquial o poética, en fragmentos como este, con el que comienza La balada del álamo carolina:

Uno piensa que los días de un árbol son todos iguales. Sobre todo si es un árbol viejo. No. Un día de un viejo árbol es un día del mundo.

Conti se sabía en peligro desde 1975. Sabía que estaba en una lista negra por la valentía reivindicativa de su literatura y sus artículos en la prensa. El día que lo secuestraron terminó su último cuento, A la diestra.

Lo mataron semanas después. Lo que no pudieron eliminar quienes ordenaron la detención y el asesinato de Conti es su obra, sus cuentos memorables, su coraje civil, la calidad narrativa de estos relatos en los que proyectó su compromiso intenso con la vida y con la literatura.


Santos Domínguez

11 junio 2008

Hopper visto por Mark Strand





Mark Strand.
Hopper.
Traducción y prólogo de
Juan Antonio Montiel.
Lumen. Barcelona, 2008.


Un poeta frente a un pintor. Mark Strand explora con su palabra y su mirada las historias inquietantes que viven en los cuadros de Edward Hopper. En una cuidada edición ilustrada Lumen publica un asombroso ejercicio de hondura, estilo y sensibilidad de uno de los mejores poetas norteamericanos contemporáneos sobre las escenas de Hopper, tan sugerentes, tan susceptibles de desarrollos narrativos o poéticos.

Como en Rafael Alberti, al que ha traducido al inglés, en Strand la vocación pictórica es anterior al ejercicio poético. Es un nuevo ejemplo de las relaciones entre pintura y poesía, especialmente estrechas desde el Renacimiento.

Los cuadros de Hopper -escribe Strand- transcienden el mero parecido con la realidad de una época y transportan al espectador a un espacio virtual en el que la influencia de los sentimientos y la disposición de entregarse a ellos predominan. Mi lectura de ese espacio es el tema de este libro.

Un libro en el que el poeta traduce el misterio de la pintura de Hopper a palabras, se aproxima a las claves de lectura de unos cuadros con una clara voluntad narrativa en los que Strand reconoce su propio pasado e invita al lector a entrar en la atmósfera de la escena, a implicarse visualmente en esa pintura y a situarse, con el pintor y el poeta, en la frontera que marca el límite del yo y el mundo exterior.

Piglia ha sido uno de los últimos en recordar que todo relato contiene dos historias, una superficial y otra oculta. Y algo muy parecido ocurre en los cuadros de Hopper. A adentrarse en el fondo oscuro y misterioso de esas profundidades plásticas se dedica la mirada de Mark Strand, que busca su sentido simbólico y universal más allá de la anécdota.

La soledad de Aves nocturnas, la siniestra premonición de Gasolina, la serenidad paradójica de Mar de fondo o las formas intemporales de la luz detenida en la memoria en Habitaciones junto al mar son algunos de los ejes temáticos de esta pintura en la que conviven los interiores y el espacio abierto, el campo y la ciudad, la tristeza y el humor, la atmósfera sombría o la luminosidad más intensa.

Y el misterio. Ese algo más que parece ocultarse en cada cuadro de Hopper y en cada uno de sus personajes, sumidos en una mirada introspectiva abismada en el secreto, como la de la acomodadora del espléndido Cine de Nueva York.

Una mirada tan profunda y matizada como la de Strand es la mejor iluminación de ese misterio en un libro que es el lugar de reunión de la palabra y la mirada del pintor y el poeta, del lector y el espectador.

Santos Domínguez



08 junio 2008

Ondulaciones


José-Miguel Ullán.
Ondulaciones.
Poesía reunida (1968-2007).

Prólogo de Miguel Casado.
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores. Barcelona, 2008.



Como aerolitos dispersos, como aventuras fugaces que nacen y mueren ha definido sus libros de poesía José-Miguel Ullán.

Ondulaciones,
el volumen en el que Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores la ha agrupado, es el resultado de casi cuarenta años de rigurosa labor creativa, un recorrido por la libertad y la audacia que resaltaba Julio Cortázar como claves de la escritura de Ullán, de una poesía que -como destaca en su prólogo Miguel Casado- está en mutación constante, en continua actitud de experimentación expresiva. Y es que de tener la poesía un territorio, sería el de la duda, ha explicado el autor.

Esa concepción de la escritura, aplicable al resto de las artes, la resume en un verso memorable dedicado a Chillida:

Golpea para que el dado incluya un laberinto.

Quince años después de la antología Ardicia, al preparar esta reunión de su obra, el autor ha eliminado sus primeros libros, que aparecieron en los sesenta, de manera que Ondulaciones comienza con la sección final de Mortaja (1970), Ficciones, que empieza así:

Un belga clavó un cuchillo
en la cabeza de un español...

Esos textos se convierten desde esta recopilación en el punto de partida reconocido de una larga trayectoria poética a la que se añaden ahora cuarenta inéditos, unos textos que Ullán ha venido escribiendo en los últimos quince años y que por diversas razones no se habían publicado en sus libros.

Y pese a esa depuración, el volumen es amplísimo en páginas y sobre todo heterogéneo en temas, en formas y en registros. El título elegido, Ondulaciones, es una alusión a su concepción de la poesía como proceso cambiante, como la aventura de una obra en marcha, como fluctuación, inestabilidad y evanescencia.

De Manchas nombradas a Amo de llaves, de Visto y no visto a Razón de nadie, tan diversos en temas como plurales en técnicas y tonos, en la poesía de Ullán los elementos gráficos conviven con los verbales. Lo plástico y lo fónico, el ritmo y la imagen, lo rural y lo urbano, lo culto y lo coloquial se complementan en la construcción de unos textos complejos en cuyo lenguaje híbrido conviven la materia verbal y la propuesta visual de los agrafismos.

La diversidad de esta poesía inclasificable y proteica, la continuidad de la búsqueda es la que otorga unidad a la obra poética de Ullán. De esa búsqueda y de la permanente insatisfacción que la origina surge lo que Miguel Casado ha llamado nihilismo deseante, una actitud con la que se aspira a integrar la totalidad de lo real.

Un verso como este, de Maniluvios, podría tomarse como cifra temprana de esa integración de materiales heterogéneos en el resultado complejo del poema:

gargajo arcilla brasa

girasol de voces



Santos Domínguez

06 junio 2008

José Tomás. Un torero de leyenda



Carlos Abella.
José Tomás. Un torero de leyenda.
Alianza Editorial. Madrid, 2008.



Casi a la vez que Carlos Abella publica en Alianza Editorial José Tomás. Un torero de leyenda, su protagonista sale por la puerta grande de las Ventas después de cortar cuatro orejas en una tarde memorable en la que ha compaginado una valentía extrema y una calidad estética excepcional.

No ha podido, pues, aparecer más oportunamente un libro como este en el que Carlos Abella hace un recorrido por la trayectoria profesional y biográfica del último mito de la tauromaquia. José Tomás posee en grado de excelencia todos los rasgos que distinguen a un mito (misterio, distancia, altura o grandeza dramática). Además pisa en los ruedos un terreno que nadie hasta ahora había podido pisar, con la consiguiente revisión de los cánones que estaban pensados para otra forma de estar delante de la cara de un toro. Ya es casi un tópico decir que José Tomás pone el cuerpo en donde otros colocan la muleta. Es cuestión de medio metro, pero en esos centímetros está la línea que separa la superficialidad de la hondura, el aliviarse del arriesgarse, la mentira y la verdad.

En esa rectificación de terrenos y cánones, José Tomás da un paso más sobre lo que había hecho Juan Belmonte, con quien el toreo se hizo quietud, o sobre la tauromaquia de Manolete, vertical pero carente de hondura. José Tomás une lo esencial de uno y de otro, renuncia a las ventajas y torea como hubiera toreado Manolete de haber conocido a Antonio Ordóñez o a Curro Romero.

La tauromaquia de José Tomás (la purísima concepción, la llamó un revistero) pone en cuestión las ideas admitidas hasta ahora sobre terrenos y cánones clásicos. Y no porque los niegue o los desprecie, sino porque los ha superado y ha dado un paso más, hacia adelante y hacia abajo, en una doble demostración de valentía y hondura.

No son los únicos esquemas que ha roto este torero. La distinción tópica que hacía incompatibles el toreo de pellizco y el de valor, no sirve ya y a partir de él no es más que una disculpa de carencias técnicas o artísticas.

Y para que no falte nada, es un torero que genera envidias y odios africanos. Porque esta es una constante en la carrera de José Tomás. La reunión a la misma hora del triunfo y de la envidia, de los que ensalzarán su toreo y los que le inventarán defectos. En gran medida esas dos claves resumen este libro de Carlos Abella, que hace un recorrido generosamente ilustrado por las faenas más importantes del torero y por las reflexiones de la persona que explica su concepto del toreo y de la vida.

Claro que a estas alturas este torero no tiene ya más rival que él mismo y ha rebajado a sus enemigos a la mera condición de envidiosos.

Entre las muchas reseñas que ha recopilado Abella, quizá ninguna más lúcida y tajante que una de Joaquín Vidal sobre una tarde en la que no toreaba José Tomás, sino El Juli, del que decía al final:

Sólo falta que venga con mejores toros, que no se amanere, que no esté obsesionado con José Tomás. Pues en muchos trances -cites juntas las zapatillas, ostentosas verticalidades- quería parecerse a José Tomás. Y no se podría parecer ni de lejos. Para empezar, José Tomás es alto y delgado como su madre, mientras El Juli tira a chaparrete. Y ya lo tiene dicho la sabiduría popular: aleluya, aleluya, cada cual con la suya.

Santos Domínguez



05 junio 2008

El Madrid de Juan Ramón Jiménez



Rocío Fernández Berrocal.
Guía del Madrid de Juan Ramón Jiménez.
Biblioteca Madrileña de Bolsillo.
Consejería de Educación. Comunidad de Madrid, 2007.



Aunque su figura y su poesía se suelen identificar con los paisajes de Moguer, gran parte de la obra y los años fundamentales de la biografía y la actividad literaria de Juan Ramón Jiménez tienen como escenario el paisaje de Madrid y sus alrededores. El poeta se sintió el paseante mejor de la ciudad donde tuvo azotea abierta a sus aires, sus árboles y su horizonte, el observador de su paisaje humano y natural.

Tras algunas interrupciones convalecientes, Juan Ramón vivió en Madrid un cuarto de siglo, entre 1911 y 1936, los años centrales de su actividad literaria: en pensiones cercanas a algún sanatorio que tranquilizara sus aprensiones, en la clínica del Rosario, en la Colina de los chopos, en las muchas casas que habitó y desalojó en busca de silencio hasta instalarse definitivamente en la calle Padilla antes de salir de España.

Esos espacios, tan ligados a la vida y la obra de Juan Ramón, son los que recorren las palabras y las imágenes de esta Guía del Madrid de Juan Ramón Jiménez que ha elaborado Rocío Fernández Berrocal y publica la Comunidad de Madrid.

Elaborada guía, muy volcada en lo visual, que va más allá de la mera labor de selección de fragmentos juanramonianos y de la redacción del texto y recopila un abundante material gráfico para explicar las alusiones literarias. Entre la palabra constante de Juan Ramón y el acopio ingente de textos organizados por la autora con inteligencia y conocimiento se intercalan las ilustraciones, elegidas con tino para subrayarlos.

Y es que Madrid no es sólo el ambiente en que Juan Ramón crea gran parte de su obra, sino el tema y el objeto de muchos de sus textos. Madrid es el punto de partida y de llegada del itinerario poético y personal del Diario de un poeta recién casado, el centro de los Libros de Madrid, y –con esta guía- Madrid es también una excusa razonable para releerle y recorrer con él itinerarios como el que había previsto para la visita frustrada de Tagore en 1918:

Paseo por Madrid: Ritz, Prado, Alcalá, Retiro (un rato a pie), Alfonso XII, Velázquez, Hipódromo, Castellana, Alcalá, Arenal, Oriente, Ferraz, Rosales, Bulevar.

Ese es el Madrid esencial de Juan Ramón, el Madrid posible que se imponía ya a un Madrid imposible y decimonónico que recordaba a Galdós o a Baroja. Del Madrid modernista del 98 al del 27 y la Segunda República, Juan Ramón ve crecer en todos los sentidos a una ciudad en la que estaba empezando a escribirse una parte fundamental de la literatura europea del siglo XX.


Santos Domínguez

03 junio 2008

Entre perro y lobo


Julio Llamazares.
Entre perro y lobo.
Alfaguara. Madrid, 2008.


Entre chien et loup (entre perro y lobo) es como llaman los franceses a esa luz indecisa del atardecer que se produce cuando el sol ya se ha ocultado pero la noche no se ha adueñado todavía de la tierra.

Después de En Babia y Nadie escucha, Julio Llamazares ofrece en Alfaguara una nueva recopilación, la tercera, de sus artículos. Organizados cronológicamente y publicados entre 1986 y 2007, son el resultado de una mirada que se proyecta sobre la actualidad inmediata, sobre la sociedad o sobre la literatura: el cine, la memoria de la nieve, la reconversión industrial, una espléndida Balada de Portugal, el antitaurinismo, la muerte de un tren hullero o un anochecer en Nador son algunos de los ejes de estos textos variados que se alimentan no sólo del presente, sino de la memoria de un viajero en el tiempo y en el espacio.

Llamazares deja en este volumen textos memorables como El arzobispo de Manila, un retrato inmisericorde de Cela, el elogio de Antonio Pereira y Gamoneda y un paisaje al fondo, el de un noroeste tan persistente como la memoria de la infancia.

A medio camino entre el artículo periodístico y el relato y desde una sostenida perspectiva ética, los textos de Entre perro y lobo perfilan con claridad la imagen del consistente prosista que es Julio Llamazares, en el filo de la ficción y la realidad:

Después de revisar uno por uno, después de releer todos los artículos que he escrito en distintos medios a lo largo de veinticinco años (que son más, evidentemente, que los que he recogido aquí), una parte de los cuales apareció publicada ya en dos compilaciones anteriores, las tituladas En Babia y Nadie escucha, me reafirmo en mi opinión de mi condición ambigua, de persona que no es ni perro ni lobo, de escritor que escribe a caballo, tanto cuando lo hace en prensa como cuando lo hace en una novela, entre la imaginación y la realidad, de viajero, en fin, que mira la vida desde la ventanilla de un tren que cruza el paisaje envuelto en una luz que no es real ni irreal del todo. Esa luz que hace que el mundo no sea blanco ni negro, pese a que aparezca así en los periódicos.


Santos Domínguez

31 mayo 2008

Especial Feria del Libro 2008



Narrativa

Andrés Trapiello.
La manía
Pre-Textos. Valencia, 2008.


Decimoquinta entrega de Salón de pasos perdidos, la novela en marcha de Andrés Trapiello. Desde aquel ya lejano El gato encerrado, los diarios del leonés llegan ahora al año 2001. A debida distancia, las notas de aquel año, en las que ya importa menos el tiempo que el recuerdo, se reelaboran con creciente ironía, en la lengua de los melancólicos, como la define Trapiello. A caballo entre la melancolía y el sarcasmo, estos textos dan cuenta de la vida que pasa ante los ojos de un autor que tiene en Cervantes, Galdós, Baroja, Juan Ramón o Gaya sus referentes éticos y estéticos más reconocibles, a lo largo de casi veinte años y miles de páginas por las que han discurrido centenares de personajes, reales o ficticios, pero siempre verdaderos.



José Manuel Caballero Bonald
En la casa del padre.
Seix Barral. Barcelona, 2008.


Veinte años después de obtener el Premio Internacional Plaza & Janés, esta nueva edición revisada de En la casa del padre culmina la agrupación de la novelística completa, dispersa o inencontrable, de un Caballero Bonald que pone la alta calidad de su prosa al servicio de la denuncia: la del ascenso social y la degradación de la familia de unos bodegueros, los Romero-Bárcena, desde la Restauración a la República, la Guerra Civil y la postguerra. La figura de uno de esos terratenientes, Tío Alfonso María, resume la catadura moral del señorito andaluz, de una oligarquía rural que ha dejado su huella en el presente.





Sándor Márai.
La extraña.
Traducción de
Mária Szijj y J. M. González Trevejo.
Salamandra. Barcelona, 2008.


La extraña, una novela de 1934, es una de las obras más profundas de Sándor Márai. Una sombría indagación freudiana sobre la soledad, el amor o la destrucción desde la mirada de su protagonista, Viktor Askenasi, un alter ego del autor, tan marcado por la desorientación y las incertidumbres vitales e ideológicas de aquella Europa entre dos guerras que marcaron el fin de una cultura y un mundo cuya crisis reflejó Márai como pocos.


Haruki Murakami.
Sauce ciego, mujer dormida.
Traducción de Lourdes Porta.
Tusquets. Barcelona, 2008.


Veinticuatro relatos que resumen el mundo narrativo de Murakami. Su integración de lo fantástico en lo cotidiano, la mezcla del sueño y la vigilia, el humor y la distancia, el jazz o los animales que hablan, sus personajes de tristeza inolvidable o comportamientos extravagantes, expuestos al dolor, indefensos y vulnerables, convierten cada una de estas piezas breves en parte de un universo tan inconfundible como emocionante y cercano. Un Murakami que demuestra su excelencia narradora en el brillo instantáneo de las distancias cortas: Para mí escribir novelas es un reto, escribir cuentos es un placer.



Virginia Woolf.
Entre actos.
Traducción de Andrés Bosch.
Lumen. Barcelona, 2008.


La Biblioteca Virginia Woolf de Lumen comienza la edición de sus novelas con Entre actos, la última que escribió antes de suicidarse. Transcurre en un día de verano de 1939 entre la inminencia de la guerra y la disolución de su mundo personal. Como una sorprendente obra maestra en tono menor ha sido definida por la crítica esta quinta variación sobre el tema del tiempo y la duración. Un tema central en la obra de Virginia Woolf, que cerraba con esa novela el ciclo iniciado con Miss Dalloway y al que pertenecen otras obras esenciales como Al faro, Las olas y Los años. Se publicó póstuma y desde su aparición está considerada como una de las cimas narrativas de su autora y como uno de los referentes de la novelística contemporánea.



Stanislaw Lem.
El hospital de la transfiguración.
Traducción de Joanna Bardzinska.
Introducción de Fernando Marías.
Impedimenta. Madrid, 2008.

En los primeros meses de la ocupación nazi de Polonia, un médico joven empieza a trabajar en un psiquiátrico situado en un bosque alejado en el que acaba entrando la locura del exterior. Una intensa entrada en la materia oscura de la conducta humana y la atrocidad de la guerra a través de una metáfora evidente. Impedimenta publica por primera vez en castellano El hospital de la transfiguración, la primera novela del polaco Stanislaw Lem. La escribió en 1948, aunque la censura comunista no permitió su publicación hasta 1955. Es su primera novela, pero ya está en ella el mejor Lem, el que haría de la ciencia-ficción una parábola sobre el presente y una interpretación del pasado.



Alain Mabanckou.
Memorias de Puercoespín.
Alpha Decay. Barcelona, 2008.


Cuando muere su dueño, Kibandi, un puercoespín cuenta a un baobab en primera persona su vida. Según los cuentos populares africanos, algunas personas tienen su doble: el de Kibandi era este puercoespín que rememora los asesinatos que ha cometido por su dueño, a punto de llegar a la centena de víctimas. Entre la narración tradicional y la renovación, entre el cuento fantástico y la literatura de denuncia, combinando la ironía y el humor, la distancia y el afecto, la tradición oral y la cultura escrita, Alain Mabanckou ofrece una visión próxima y renovada de la realidad africana, con una frescura que le convierte en un narrador original, autor de una obra muy recomendable en la que se aprovecha la fábula para reflejar a través del animal la realidad de los comportamientos humanos. Con Memorias de Puercoespín Alain Mabanckou obtuvo en 2006 el Premio Renaudot.



Guillaume Apollinaire.
La mujer sentada.
Traducción y prólogo de Cristina Ridruejo.
El olivo azul. Sevilla, 2008.


El Olivo Azul publica un póstumo inclasificable de Apollinaire, una novela corta cercana a la técnica cubista. Escrita en plena crisis de la cultura y con el telón de fondo de la Gran Guerra, La mujer sentada, subtitulada Crónica de Francia y de América, es el resultado de la rara fusión de dos escritos: la crónica de la fundación de Utah por los mormones y una evocación del Montparnasse de los años veinte. El papel de la mujer moderna en una sociedad cambiante y la atmósfera onírica que recorre el texto le dan al relato un inconfundible aire de época y un cierto tono visionario y profético: El poeta es el que descubre alegrías nuevas, aunque sean penosas de soportar, decía significativamente Apollinaire.



Javier Terrisse.
Miss.
Elipsis. Barcelona, 2008.

La pérdida de la identidad, el sexo, el sentido de la vida, las relaciones de pareja son algunos de los temas o las preocupaciones que Javier Terrisse (Barcelona, 1978) ha recogido en Miss. Con la frescura de una narración directa y un buen manejo de los diálogos y los personajes, diez relatos que exploran el mundo de las emociones desde perspectivas inéditas, frecuentemente irónicas. Entre la metáfora y la ciencia ficción, un mosaico de historias contadas con brillante fluidez. Más que una promesa, una fecunda realidad que es más sorprendente si se tiene en cuenta que es la obra inaugural de uno de los narradores jóvenes más interesantes.





Haroldo Conti.
Cuentos completos.
Narrativa Bartleby. Madrid, 2008.


Con un prólogo de García Márquez (La última y mala noticia sobre Haroldo Conti), Bartleby publica los cuentos de Haroldo Conti, uno de los más importantes narradores argentinos de la segunda mitad del siglo XX. Poco después de publicar su Balada del álamo carolina, en mayo de 1976, lo secuestró la dictadura militar. Desde entonces permanece desaparecido. Lo que no pudieron eliminar es su obra, sus cuentos memorables, su coraje civil, la calidad narrativa de estos relatos.




Pablo d'Ors.
Lecciones de ilusión.

Anagrama. Barcelona, 2008.

Además de la lección inaugural (Creación y locura) y la final (Literatura y fantasmas), cinco lecciones de ilusión y una constante lección magistral de talento narrativo y rigor intelectual. La inspiración y el estilo, el amor y los libros, la genialidad y la locura, lo sublime y lo ridículo, la tradición y el plagio se abordan en una obra asombrosa que está a medio camino entre el ensayo y la novela. Ambicioso y monumental, será sin duda uno de los libros más relevantes de este año y de muchos años, porque este es un texto con vocación duradera, un libro sólido para leer y releer con admiración y provecho renovados.



José Esteban.
El himno de Riego.
Rey Lear. Madrid, 2008.
Rey Lear rescata esta novela de José Esteban, una excelente y documentada recreación de la figura de Riego y una reivindicación de aquellos liberales que fueron el motor de la historia de España. Entre el 2 de mayo de 1808 y el 7 de noviembre de 1823, entre Madrid, Cádiz y Las Cabezas de San Juan, Rafael del Riego rememora en primera persona, en las vísperas de su ejecución, con la grandeza de los perdedores, sus ideales de libertad y democracia, su ejemplo ético y la integridad de sus convicciones en una bien trabada narración.


Ángel Vázquez.
El cuarto de los niños y otros cuentos.
Pre-Textos. Valencia, 2008.


Con introducción de Virginia Trueba Mira, que se ha encargado de la edición, Pre-Textos recoge en El cuarto de los niños los mejores cuentos que Ángel Vázquez escribió desde mediados de los años cincuenta hasta el final de su vida. Estaban dispersos hasta ahora en revistas y diarios, y uno de ellos es inédito. Además de esa recopilación de relatos, el volumen recoge un importante material complementario: documentos gráficos y artículos que arrojan nueva luz sobre la vida y la obra del oscuro autor de La vida perra de Juanita Narboni.



Josef Winkler.
Cementerio de las naranjas amargas.
Traducción de Miguel Sáenz.
Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores.
Barcelona, 2008.

Un libro monstruoso, escrito con una intensidad sin igual, dijo el sabio Ranicki a propósito de este Cementerio de las naranjas amargas, de Josef Winkler, que publica Galaxia Gutenberg/Círculo del Lectores con una espléndida traducción de Miguel Sáenz. La locura, la homosexualidad, el sacrilegio, la infancia y los muertos desde el infierno de la fe. Con una dureza deslumbrante y perturbadora, heredera de sus compatriotas Bernhard y Jelinek, el narrador austriaco ajusta cuentas con el pasado en un pueblo católico del sur de Austria. La respuesta al terror inoculado por la educación religiosa y la cultura de la muerte es esta novela perturbadora, esta blasfemia radical elevada a la categoría de obra de arte. Una bajada a los infiernos, una venganza.

Ensayo


Richard Tarnas.
La pasión de la mente occidental.
Atalanta. Gerona, 2008.


Un recorrido por las ideas que han marcado la evolución del pensamiento occidental. Combinando la claridad expositiva y el propósito divulgador con el rigor analítico que justifica su condición de lectura obligatoria y manual en varias universidades norteamericanas, Richard Tarnas explora la cosmovisión occidental, desde la antigüedad clásica hasta los autores de la posmodernidad. Filosofía, religión, psicología y ciencia, expuestos en un conjunto coherente para explicar el desarrollo de la mente occidental, que es el resultado de un pensamiento y unos valores que se replantean crítica y constantemente, frente al dogmatismo inmovilista y acrítico.




Pau Sanmartín Ortí.
Otra historia del formalismo ruso.
Lengua de Trapo. Madrid, 2008.


Una revisión de la historia del formalismo ruso, que cambió el rumbo de los estudios literarios y fue uno de los movimientos lingüísticos más influyentes del siglo XX. Organizado en dos bloques, histórico el primero, teórico el segundo, este estudio de Pau Sanmartín obtuvo el VI Premio de Ensayo Caja Madrid. Sus problemas, su nacimiento en el ambiente de la vanguardia, su crisis, sus aportaciones conceptuales y metodológicas y la obra de sus cuatro miembros más relevantes (Tiniánov, Jakobson, Sklovski y Eichenbaum) son objeto de una investigación rigurosa y un análisis lúcido.



Bernardo Souvirón.
Hijos de Homero.
Alianza. Madrid, 2008.

Un viaje personal por el alba de Occidente, como señala el subtítulo de este ensayo de historia de las mentalidades que recorre los mitos, la geografía y el paradigma ideológico y cultural que fija o refleja Homero en la Iliada y la Odisea. De las monarquías micénicas a la democracia ateniense, de los modelos matriarcales a los guerreros, del héroe al ciudadano, Bernardo Souvirón despliega una admirable capacidad narrativa para llevarnos en un recorrido ameno y apasionado por la Grecia antigua, en la que se asientan los valores de una cultura occidental hija de Homero.


Javier Aparicio Maydeu.
Lecturas de ficción contemporánea.
Cátedra. Madrid, 2008.

De Kafka a Ishiguro, Javier Aparicio Maydeu recoge en estas Lecturas de ficción contemporánea una extensa serie de críticas de las obras fundamentales en la narrativa mundial del siglo XX. Un libro que tiene como eje vertebrador una colección de críticas de esas obras representativas de la ficción contemporánea, agrupadas en tendencias literarias y precedidas de introducciones sobre las diversas direcciones estéticas en las que se agrupa ese corpus narrativo. Precedido de un prólogo sobre el papel precursor del Quijote, el volumen recoge la historia de la narración contemporánea, es un tratado de narratología y sitúa las obras en el contexto intelectual y artístico del que surgieron.




Carlos Abella.
De Manolete a José Tomás.
Alianza Editorial. Madrid, 2008.


Un tratado completo en el que se resume la historia del toreo moderno en España y México desde 1939 hasta nuestros días. Evocación de lo visto, lo oído y lo leído por un Carlos Abella que nació veinte días antes de que muriera Manolete en Linares. Desde el signo de Manolete, a través de Luis Miguel, Ordóñez, Camino o Romero, hasta José Tomás, "el último torero que ha reivindicado en el ruedo que torear es una expresión mística, un acto de extrema generosidad humana y física, una expresión del más íntimo aliento artístico." Una historia imprescindible para aficionados y una excelente introducción para principiantes.



Antonio Martínez Sarrión.
Sueños que no compra el dinero.
Pre-Textos. Valencia, 2008.


Antonio Martínez Sarrión hace en Sueños que no compra el dinero un repaso de la utopía surrealista y un balance de sus logros y persistencias. Temas, límites y nombres de un movimiento que está en la raíz de gran parte de la literatura actual y que -como todas las direcciones estéticas importantes- fue también una forma de vivir, de estar en el mundo y de mirar la realidad bajo una nueva luz.




Quentin Bell.
Virginia Woolf.
Lumen. Barcelona, 2008.


La biografía canónica y monumental de Virginia Woolf, narrada por su sobrino Quentin Bell, inaugura la Biblioteca Virginia Woolf que le dedica la editorial Lumen. Generosamente ilustrada, es sin duda la mejor introducción no sólo a la vida de la autora, sino a su mundo literario y a muchas de las claves imprescindibles para entender sus novelas: su infancia y su familia, su sexualidad problemática y sus incertidumbres creativas, sus desarreglos psíquicos o sus relaciones con Vita Sackville-West y el grupo de Bloomsbury. La traducción y el prólogo de Marta Pessarrodona, a la altura de las circunstancias.


Antonio Colinas.
La simiente enterrada.
Un viaje a China.

Siruela. Madrid, 2008.


A raíz de este viaje a China he pensado mucho en lo que le debo a la poesía y al pensamiento de este país y, en concreto, a un notable grupo de traductores y especialistas. Porque lo que importa de verdad en el viaje es su dimensión interior, su carácter iniciático, y el viaje geográfico no es más que su excusa narrativa, La simiente enterrada de Antonio Colinas es menos el diario de un viaje a China que una meditación ética y estética sobre el sentido de la vida, la poesía o la belleza. Un relato sutil y un inspirado tratado de armonía que refleja el interés por el espíritu oriental de los últimos libros de su autor.



Pietro Citati.
Ulises y la Odisea.

Traducción de José Luis Gil Arista.
Epílogo de Marcel Detienne

Galaxia Gutenberg. Barcelona, 2008.

El pensamiento iridiscente subtitula el siempre lúcido Citati este ensayo sobre el héroe cercano que protagoniza la Odisea. Ulises, que vive en un mundo de dioses distanciados de los hombres, es un personaje iridiscente, el hombre de los mil rostros en un mundo que no es ya el de la Ilíada, un espléndido narrador en un libro en el que todos los personajes engañan, fingen. Gran parte de la literatura occidental surge bajo el signo de Ulises, el contador de historias, en el trayecto que va de Troya a Ítaca por el mar de los sueños.








Mark Strand.
Hopper.
Traducción de Juan Antonio Montiel.
Lumen. Barcelona, 2008.


Un poeta frente a un pintor. Mark Strand explora con su palabra y su mirada las historias inquietantes que viven en los cuadros de Edward Hopper. En una cuidada edicion ilustrada Lumen publica este ejercicio de estilo y sensibilidad de uno de los mejores poetas norteamericanos contemporáneos sobre las escenas de Hopper, tan sugerentes de desarrollos narrativos o poéticos. Este libro es el lugar de reunión de la palabra y la mirada del pintor y el poeta, del lector y el espectador.


Rubén Darío.
¿Va a arder París...?
Selección, introducción y notas
de Günther Schmigalle.
Veintisiete Letras. Madrid, 2008.

Veintisiete Letras recoge en un volumen preparado por Günther Schmigalle las Crónicas cosmopolitas que Rubén Darío escribió entre 1892 y 1912. Se reúne aquí lo mejor de la obra periodística del nicaragüense. Entre la urgencia del cronista y la intemporalidad del poeta, Rubén escribió artículos para la prensa durante toda su vida. Sus colaboraciones en La Nación le permitieron dedicarse a la poesía, pero más allá de su función alimenticia supo proyectar en ellas, con la alta calidad de su prosa, las actitudes, los temas y las preocupaciones del fin de siglo hispánico. Una edición muy cuidada, imprescindible para completar la imagen compleja de Rubén y el Modernismo.


José Jiménez Lozano.
Los cementerios civiles.
Seix Barral. Barcelona, 2008.

Treinta años después de su primera edición, Seix Barral publica una versión revisada de Los cementerios civiles y la heterodoxia española, de Jiménez Lozano. Una peculiar historia de los heterodoxos españoles y un ensayo que recorre la historia de la disidencia en España desde la Ilustración a través de los cementerios laicos. Las dos Españas irreconciliables más allá de la muerte y la intolerancia que confinó en la indignidad de un corral de muertos a quienes decidieron vivir y morir al margen de los dogmas religiosos y sus dañinas y persistentes secuelas políticas y sociales.


Julio Llamazares.
Las rosas de piedra.
Alfaguara. Madrid, 2008.

Primera entrega de una serie en la que Julio Llamazares hace un recorrido por las catedrales españolas, las cajas negras de nuestra historia. Conocerlas de verdad y no de paso, vivir dentro de ellas un día para sentir toda su belleza, al tiempo que se descubren sus secretos y leyendas, es lo que he hecho desde hace años para contárselo a mis lectores. En este volumen, Llamazares recoge sus viajes por las catedrales del norte de España, de Compostela a Tortosa, con distancia afectiva y el acostumbrado buen pulso de su prosa.



Francis Carco.
Primavera de España.
Almuzara. Córdoba, 2008.


En su serie Noche española, Almuzara publica este retrato de los bajos fondos de España a finales de los años veinte del siglo pasado. El poeta del callejón oscuro recogió en este volumen sus incursiones por la realidad española con un toque de esa canallería en la que Carco fundamentó su trayectoria de escritor. La visión de aquella España, escrita desde los márgenes y provocadora de escándalo, mantiene hoy una notable viveza.


Poesía



H.D.
Trilogía.
Lumen. Barcelona, 2008.

Fue novia de Pound, que redujo su nombre (Hilda Doolittle) a las iniciales imaginistas con las que se la conoce. No caen las murallas, Tributo a los ángeles y La floración de la vara, los tres libros que integran esta Trilogía que publica Lumen con traducción y prólogo de Natalia Carbajosa, son la respuesta de la autora a las ruinas de la historia en la Segunda Guerra Mundial y a sus propios conflictos personales. Forman parte del canon imprescindible de la poesía del siglo XX, a la altura de los Cantos Pisanos de Pound o los Cuatro Cuartetos de Eliot.



Johannes Bobrowski.
País de sombras ríos.
Linteo. Orense, 2008.


Oscura y luminosa a partes iguales, la poesía del alemán Johannes Bobrowski (1917-1965) se mueve siempre entre la revelación y el misterio, entre la emoción y el pensamiento, entre la sombra y la luz. Este espléndido País de sombras ríos, que publica Linteo en edición bilingüe con traducción de Clara y Alfonsina Janés y prólogo de Antonio Colinas, es una acabada muestra de intensidad poética y vital. Culto a la belleza y salto en el vacío conviven en los textos de un autor que fue el continuador natural de la poesía en lengua alemana de Rilke y Trakl y consideró que la del poeta es una misión iluminadora, la de un develador de la realidad.



Fernando Ortiz.
Vieja amiga.
Poesía, 1975-2008.
Almuzara. Córdoba, 2008.

Profesión de fe titula Fernando Ortiz el texto con el que presenta la edición de su poesía que ha preparado para Almuzara. Tanto ese título como el de la recopilación, Vieja amiga, resumen significativamente la relación de Fernando Ortiz con la poesía. Entre Primera despedida y Último espejo, más de treinta años de escritura en los que se ha consolidado como una de las voces más auténticas y personales de la poesía española actual. Su obra, heredera de una tradición contemporánea que tiene en Machado, Cernuda o los poetas del grupo Cántico sus mejores referencias, es un homenaje a la tradición poética de Andalucía.




Juan Carlos Mestre.
La casa roja.
Calambur. Madrid, 2008.

La Casa Roja, el libro que Juan Carlos Mestre publica en Calambur, hospeda -en palabras de Javier Bello- los múltiples y mutables sujetos de la poesía contemporánea, sus discursos y hablantes que se enuncian, contradicen y superponen por medio de sucesivas máscaras productoras de la otredad (...) La Casa Roja, sin abandonar la raíz permanente de la mitología personal de Juan Carlos Mestre, interroga a los más reveladores derroteros del pensamiento poético contemporáneo, en un diálogo crítico y ético apasionante.

Oscar Hahn.
Poemas de la era nuclear.
Bartleby. Madrid, 2008.


Óscar Hahn es hoy uno de los grandes y necesarios poetas de Chile, lo que equivale a decir de la lengua española y la poesía contemporánea, escribe Alexandra Domínguez en el prólogo de estos Poemas de la era nuclear, la amplia antología del poeta chileno Óscar Hahn (Iquique, 1938), que publica Bartleby. Compuestos entre 1961 y 2008, inéditos muchos de ellos, conviven en ellos la denuncia de la destrucción y las injusticias con la exploración de las zonas oscuras de la conciencia, la realidad cotidiana con el misterio, la ética y la estética. La voz que protesta y la palabra que ilumina en la sombra, la rebeldía de la vanguardia y el diálogo con la tradición.




Odysseas Elytis.
Dignum est y otros poemas.
Traducción, selección y prólogo
de Cristián Carandell.
Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.
Barcelona, 2008.


Con Dignum est (1959), uno de los grandes libros de poesía del siglo XX, se abre una antología de este poeta griego del 27 al que Cristián Carandell emparenta con Alberti y con Lorca en el prólogo de la edición bilingüe que ha preparado para la imprescindible colección de poesía de Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. La poesía de Elytis surge de una suma de encrucijadas e influencias, de la fusión entre lo occidental y lo oriental, entre la tradición mediterránea y la contemporaneidad, entre el espíritu, la historia y la naturaleza, entre el tono épico y la potencia lírica de una de las voces poéticas más importantes de la poesía contemporánea, un artista de trazo desenvuelto, sugestivo y veraz, a un tiempo dionisíaco y apolíneo -añade Carandell-; poeta del amor, que concibe la vida como alegría, eternamente joven, guiado por la lógica de la naturaleza y una desbordante fantasía lírica, que es música, que es pintura, que es danza.




Jorge Guillén.
Aire nuestro.
Marginales Tusquets. Barcelona, 2008.

Cántico, Clamor, Homenaje. El ciclo completo de la poesía de Jorge Guillén, uno de los ejes del 27. A los ochenta años de la primera aparición de aquella fe de vida que era la poesía celebratoria de Cántico, Tusquets reúne en dos tomos en edición de Óscar Barrero la poesía guilleniana, el resultado de lo que Salinas definió como la conciencia poética más clara, más luminosa, exacta y profunda que hace mucho tiempo ofrece nuestra lírica. Fe de vida, tiempo de historia y reunión de vidas, esta edición está llamada a convertirse en una referencia imprescindible en la fijación del canon textual de la poesía de Guillén.




Bolsillo


Roberto Bolaño.
2666.
Compactos Anagrama. Barcelona, 2008.

Como en todo relato canónico, en el principio eran la palabra, el viaje y la búsqueda de Benno von Archimboldi. Al fondo de la trama de esta novela de novelas, los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, el desierto de Sonora y un repaso a la historia de un siglo XX fecundo en desastres. Compactos Anagrama ofrece la edición de bolsillo y en tapa dura de 2666 de Roberto Bolaño, el testamento literario y vital de su autor. Una nueva ocasión para acercarse a la que es sin duda una de las novelas más ambiciosas y logradas de las últimas décadas.



Juan José Millás.
Articuentos.
Punto de lectura. Madrid, 2008.

Híbridos de artículos y cuentos, entre el periodismo y la literatura, los Articuentos de Juan José Millás proyectan siempre la mirada crítica del autor sobre el mundo. En edición de bolsillo, Punto de lectura recoge una amplia colección de estos textos mestizos y brillantes, instalados en la frontera difusa que separa lo real y lo fantástico. Identidad e identidades, los entresijos de la realidad, espacios y objetos moralidades, asuntos lingüísticos, escritura y lectura son los ejes temáticos de esta batalla sin cuartel contra la costumbre, como señala Fernando Valls en su prólogo.


Giani Stuparich.
La isla.
Minúscula. Barcelona, 2008.


Con epílogo de otro triestino, Claudio Magris, Minúscula edita La isla, de Giani Stuparich, heredero de la gran tradición literaria de Trieste, esa encrucijada de tradiciones y culturas. Una novela corta que se publicó en 1942 ambientada en Istria y protagonizada por un padre y un hijo, unas vidas que son islas en el tiempo, en medio de la fugacidad que les da todo su sentido y su paradójica plenitud: la de la luz adriática frente a la sombra. Un elogio del momento y una meditación sobre la muerte, una obra de arte indiscutible escrita con una intensidad que la acerca a la poesía. La ha traducido espléndidamente al español J. A. González Sainz.

Álvaro Mutis.
Empresas y tribulaciones
de Maqroll el Gaviero.

Debolsillo. Barcelona, 2007.


Uno de los conjuntos novelísticos más ambiciosos y brillantes de la literatura contemporánea en español. Un recorrido completo y tortuoso por puertos y peligros de la mano de Álvaro Mutis y Maqroll el Gaviero. Debolsillo reúne en un estuche con dos tomos las siete novelas que resumen las aventuras y errancias de un personaje inolvidable: La Nieve del Almirante, Ilona llega con la lluvia, Un bel morir, La última escala del Tramp Steamer, Amirbar, Abdul Bashur, soñador de navíos y Tríptico de mar y tierra. La edición se cierra con un epílogo de García Márquez (Mi amigo Mutis), un texto escrito sólo para decirle con todo el corazón, cuánto lo admiramos, carajo, y cuánto lo queremos.


Ilya Ehrenburg.
La fábrica de sueños.
Melusina. Barcelona, 2008.

Con traducción de Jorge Ferrer, Melusina recupera La fábrica de sueños, el ensayo sobre el cine que escribió Ilya Ehrenburg en el Berlín de los años treinta. Cuando la cinematografía estaba empezando a ser una industria potente, el análisis lúcido de Ehrenburg sobre la fábrica de sueños y de dinero que era ya Hollywood, y los retratos de magnates como William Fox, la Warner o Eastman contiene muchas claves para entender lo que estaba ocurriendo entonces y lo que vendría después. Disgustó por igual a las autoridades soviéticas y al capitalismo.



Stendhal.
Crónicas italianas.
Prólogo, traducción y notas
de Consuelo Berges.
Alianza Editorial. Madrid, 2008.

Las ocho Crónicas italianas de Stendhal, uno de los monumentos literarios del siglo XIX, con prólogo, traducción y notas de Consuelo Berges en asequible formato de bolsillo. Con un referente temático en los beaux crimes, los crímenes pasionales, tan literarios, tan alejados del crimen vulgar, Beyle, aquel refinado milanés nacido en Francia, explora en estas ocho novelas cortas el refinamiento cultural de la Italia renacentista a partir de unos viejos manuscritos de los siglos XVI y XVII, que tradujo, reelaboró y anotó. Además de su alto valor literario, estas Crónicas italianas han pasado a la historia de la literatura porque están en el origen de La Cartuja de Parma.

Clásicos de regalo


Moralistas franceses.
Biblioteca de Literatura Universal.
Almuzara. Córdoba, 2008.

Una espléndida recopilación de textos de Moralistas franceses en una edición preparada por José Antonio Millán Alba y publicada por la Biblioteca de Literatura Universal de Almuzara. Los Pensamientos de Pascal, las Máximas y reflexiones de La Rochefoucauld, los Caracteres de La Bruyère, y los aforismos de Chamfort, el marqués de Vauvenargues o Joubert son los textos representativos de un género literario que se fragua a mediados del XVII bajo la influencia determinante de Gracián y su Oráculo manual y se desarrolla con fuerza hasta la restauración borbónica del XIX. Más de siglo y medio de máximas y pensamientos que se mueven entre el apunte y el aforismo, en las formas breves y abiertas que están en la base de la modernidad.





Charles Perrault.
Cuentos de hadas.
Rey Lear. Madrid, 2008.


De la mano de Luis Alberto de Cuenca, que encontró el libro en una librería de viejo y se ha encargado de editarlo y traducirlo, Rey Lear rescata en una bellísima edición en tapa dura una rareza bibliográfica: los Cuentos de hadas de Perrault: La bella durmiente, Caperucita Roja, Barba Azul, El gato con botas, Las hadas, Cenicienta, Riquete el del Copete y Pulgarcito. Los publicaron por primera vez en 1920 Jean Cocteau y Blaise Cendras con espléndidas ilustraciones en color y en blanco y negro de Lucien Laforge. Para leer, para ver, para releer.





Heinrich von Kleist.
El terremoto de Chile.
Atalanta. Gerona, 2008.


Con traducción de Miguel Sáenz y Juan José del Solar, Atalanta publica tres de los mejores relatos de Heinrich von Kleist (1777-1811): El terremoto de Chile, La marquesa de O y La mendiga de Locarno. El volumen, que se abre con un inteligente texto de Michel Tournier sobre el suicidio de aquel romántico radical y rebelde, añade al final un excelente conjunto de textos breves que Kleist titula Anécdotas, que no se habían traducido hasta ahora al español. Su prosa dramática e intensa es el cauce de expresión de algunos de los temas característicos del Romanticismo: la fuerza del destino, las fantasmagorías, el sentido de la existencia.


Victor Hugo.
Los trabajadores del mar.
El Olivo Azul. Sevilla, 2008.

«La religión, la sociedad y la naturaleza: tales son las tres luchas del hombre. Estas tres luchas son al mismo tiempo sus tres necesidades; el hombre ha de creer, de ahí el templo; ha de crear, de ahí la ciudad; ha de vivir, de ahí el carro y el barco. Pero estas tres soluciones contienen tres guerras. La misteriosa dificultad de la vida deriva de las tres. El hombre se enfrenta a los obstáculos de la superstición, del prejuicio y de los elementos… En Nuestra Señora de París, el autor ha denunciado la primera; en Los miserables ha señalado la segunda; este libro -escribía el propio Hugo a propósito de Los trabajadores del mar- trata de la tercera.» Un relato marinero ambientado en las islas del Canal de la Mancha que tiene como centro la lucha de los pescadores con la naturaleza desatada del mar.


Vizconde de Lascano Tegui.
De la elegancia mientras se duerme.

Impedimenta. Madrid, 2008.


Un libro sorprendente, una rareza marginal que se publicó en París en 1925. Argentino, bohemio en Montparnasse, amigo de Picasso y Apollinaire, vizconde falso, Emilio Lascano Tegui (1887-1966) fue un escritor inclasificable, un precursor del malditismo, un francotirador que buscó el escándalo y la provocación. Entre el diario íntimo ficticio y la novela psicológica, De la elegancia mientras se duerme es su mejor libro: un brillante relato que admite varios itinerarios de lectura. Lo recupera Impedimenta con una introducción de Juan Sebastián Cárdenas, (Hacerse a un lado. Notas sobre el Vizconde de Lascano Tegui).

Santos Domínguez